viernes, 19 de junio de 2026

Habemus Papam Barcinone (III): Leo PP. XIV (León XIV)


Continuando los artículos relativos a las visitas papales en Barcelona, esta vez le corresponde el turno a Robert Francis Prevost Martínez, más conocido como León XIV. El 9 de enero del presente año se confirmó el interés del Sumo Pontífice de visitar España, argumentando que su propósito era, tal y como afirmó textualmente, animar a superar cualquier forma de división y contraposición. Tras la invitación de S.M. el rey Felipe VI y de la Conferencia Episcopal Española, el 25 de febrero siguiente el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, mediante un comunicado de la Sala Stampa, anunció oficialmente la visita del Papa a nuestro país. Durante el mes de mayo, los días 4 y 27 León XIV recibió en audiencia privada, respectivamente, al ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares y al presidente del Gobierno Pedro Sánchez, mientras que el día 6 la Santa Sede publicó la agenda oficial del viaje. El logo y el lema de su gira apostólica fue "Alzad la mirada", expresión procedente del Evangelio de San Juan donde Jesús se dirige a los discípulos animándoles a levantar los ojos y mirar a su alrededor con el propósito de cambiar la forma de observar, ver lo que antes no se veía y reconocer una oportunidad espiritual donde solo parecía haber rutina.


Tras su estancia en Madrid del 6 al 9 de junio, el mismo martes día 9 llegó en avión a las 12:25h del mediodía al aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. Allá fue recibido por una comitiva de autoridades entre las cuales debe destacarse el presidente de la Generalitat de Catalunya Salvador Illa, el ministro de Hacienda Arcadi España, el presidente del Parlament de Catalunya Josep Rull, el delegado del Gobierno Carlos Prieto, la alcaldesa del Prat de Llobregat Alba Bou, el alcalde de Barcelona Jaume Collboni, la presidenta de la Diputación de Barcelona Lluïsa Moret, el arzobispo de Barcelona Juan José Omella, el obispo de Sant Feliu de Llobregat Xabier Gómez García, el miembro del comité organizador de la visita Josep Maria Puig y el presidente delegado del Patronato de la Basílica de la Sagrada Familia Esteve Camps.


A las 13:00h tuvo un encuentro con voluntarios en la Catedral de Barcelona. Fue recibido por el arzobispo de Barcelona Juan José Omella que le dio la bienvenida en catalán: “Beneït el qui ve en nom del Senyor”. En el Altar Mayor presidió el rezo de la Hora Sexta junto a miembros del Cabildo Catedralicio, la curia diocesana, seminaristas, formadores y voluntarios que habían participado en la preparación de la visita. Luego acudió al sepulcro de Santa Eulalia, recorrió el claustro y firmó el Libro de Oro. En su primer discurso hizo referencia a construir armonía y comunión, más allá de toda polarización. Desde su perspectiva comunitaria, sin exclusiones ni diferencias, pensando siempre en el bien común y no en intereses particulares, hizo una llamada a la sociedad catalana en general y a la barcelonesa en particular a construir unidad en un mundo desgarrado por guerras y divisiones, en una sociedad cada vez más fragmentada e individualista, para ser artífices de acogida, de concordia y de paz, incluso a costa de sacrificios y renuncias. Al salir de la catedral se asomó a la plaza donde había congregada una multitud. Al público asistente el Papa les dedicó unas palabras improvisadas y un "adéu-siau" de despedida.


A las 18:00h tuvo lugar el primer gran encuentro con el público con la vigilia de oración con los jóvenes celebrada en el Estadi Olímpic de Montjuïc Lluís Companys. Asistieron alrededor de unas 40.000 personas. Su entrada al recinto fue con el "papamóvil" desde donde bendijo a bebés, niños y personas con discapacidad. El arzobispo de Barcelona Juan José Omella dio una breve bienvenida. El acto fue presentado por Xavier Pérez Esquerdo y Mercè Raga, los cuales saludaron a todas las diócesis catalanas allá presentes. Tras dar una vuelta en su vehículo por todo el estadio el Papa subió al escenario, presidido por una imagen de La Moreneta y por una cruz de cuatro brazos idéntica a la que corona la Sagrada Familia. La pincelada folclórica la ofrecieron los Castellers de Vilafranca que erigieron un "quatre de vuit". El evento se inició con una primera parte en la que León XIV respondió a las inquietudes de varios testimonios, pasando luego al punto central con una liturgia de la palabra. La homilía la hizo equitativamente en catalán y en castellano. Para amenizar el acto hubo la actuación musical de Alfred García, Álvaro Soler, Beret, Conchita, el grupo Sabor de Gràcia y el coro Góspel Sense Fronteres. La Escolania de Montserrat y Sergio Dalma, en la clausura, interpretaron conjuntamente de la canción “Em dones força”.


El miércoles día 10 a las 10:50h llegó para efectuar una visita al centro penitenciario Brians 1, situado en Sant Esteve Sesrovires, como gesto de cercanía y para compartir con unos 80 reclusos. Entre los asistentes estuvieron presentes el presidente de la Generalitat Salvador Illa, autoridades, responsables de la prisión, voluntarios e internas. El acto se realizó en el auditorio, un espacio donde cada domingo se celebra la misa. Merece destacar que escuchó los testimonios de dos internas, Montse y Josefina, cuyas palabras el Papa agradeció y con las que ha rompió el protocolo para darles un abrazo. De este modo se dio visibilidad a los desafíos que afrontan las mujeres durante el cumplimiento de condena y su proceso de reinserción social.


A las 12:00h llegó al monasterio de Montserrat para conmemorar el milenario de la citada abadía, siendo recibido por el obispo local Xavier Gómez y el abad Manel Gasch i Hurios. Entre los asistentes hicieron presencia el ministro de Transportes Óscar Puente, la titular de Igualdad Ana María Carmen Redondo, el presidente de la Generalitat de Catalunya Salvador Illa, el conseller de Justicia Ramon Espadaler, el conseller d'Acció Exterior Jaume Duch, la consellera d'Universitats Núria Monsterrat, el presidente del Parlament de Catalunya Josep Rull, el exjefe de filas de Junts en la Cámara Albert Batet, el presidente de Foment Josep Sánchez Llibre, el presidente de SABA Salvador Alemany, el director general de la Fundació “La Caixa” Josep María Corona, el exdiputado Miquel Roca y las herederas de los joyeros Tous. El acto reunió también a la comunidad benedictina y a numerosas autoridades eclesiásticas. Allá presidió el rezo del Santo Rosario usando catalán y castellano, oró ante la imagen de La Moreneta y luego salió al balcón para saludar y bendecir a los 8.000 fieles congregados. Después del discurso el coro de la Escolanía de Montserrat interpretó el Virolai. A las 13:00h comió con la comunidad de monjes benedictinos.


Tras salir de Montserrat se dirigió en coche hacia Barcelona, llegando a las 16:30h a la parroquia de Sant Agustí, en la plaza de Sant Agustí, en el barrio del Raval, para conocer de primera mano distintos proyectos sociales y entidades que trabajan diariamente con personas en situación de pobreza y exclusión. Fue recibido por el arzobispo de Barcelona Juan José Omella y por el párroco de San Agustín, el padre Faustin John Mlelva. Allá vivió un encuentro con las realidades de caridad y asistencia diocesanas, escuchando el testimonio de representantes de organizaciones dedicadas a la atención de personas con adicciones, de entidades que trabajan con víctimas de trata de mujeres y de voluntarios comprometidos con la atención a los más vulnerables. Su visita no fue casualidad y además tuvo un significado muy especial, pues la parroquia está gestionada por los agustinos (Orden de San Agustín), la misma orden religiosa a la que pertenecía León XIV antes de convertirse en Papa. Por este motivo aseguró sentirse como en casa. La anécdota la marcó Renzo, un niño de 6 años del barrio y de familia vulnerable que emocionó con sus preguntas que arrancaron los aplausos de los asistentes y un cálido abrazo del Sumo Pontífice.


A las 18:30h el Papa realizó un recorrido en el "papamóvil" por la calle del Rosselló, entre la avenida Diagonal y la calle de Sardenya, siendo saludado por unas 120.000 personas. A las 18:45h llegó a la basílica de la Sagrada Familia, donde fue recibido por SS.MM. los reyes Felipe VI y Letizia, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez y el presidente de la Generalitat de Catalunya Salvador Illa. Allá el Papa tuvo la singular visita de Valentina, una niña invidente con enfermedad de Leber, la cual explicó mediante una maqueta táctil la arquitectura de la nueva torre de Jesucristo y regaló al Sumo Pontífice un dibujo realizado por ella misma sobre como percibía la estructura a través del tacto. Posteriormente León XIV se dirigió a la cripta del templo donde rezó ante la tumba de su arquitecto, Antoni Gaudí, con motivo del centenario de su muerte. A las 19:30h presidió la Santa Misa con la asistencia de multitud de autoridades. Finalmente procedió a la bendición de la torre de Jesús, de 172,5 metros de altura, que convierte a la basílica de la Sagrada Familia en la iglesia más alta del mundo. El acto terminó con un espectáculo que incluyó a la Escolanía de Montserrat, el órgano del templo, una orquesta situada en la base de la torre, drones y fuegos artificiales. Cuando se iluminaron las vidrieras del templo y la cruz de la torre unos drones dibujaron el rostro de Gaudí en el cielo junto con su cita "Primer l'amor, després la tècnica". En la fachada del Nacimiento el Papa descubrió una placa conmemorativa de su visita.


Tras su breve estancia en Barcelona, el jueves día 11 a las 8:30h León XIV se trasladó nuevamente al aeropuerto, donde tomó un vuelo a las 8:45h con destino a las islas Canarias para una visita de dos días. A modo de curiosidad, merece mencionar que el Papa ha visitado España en casi 50 ocasiones cuando era Prior General de los Agustinos, la primera vez Santiago de Compostela en 1982. También estuvo en Barcelona e incluso en Badalona, donde visitó la parroquia de Sant Roc y la Fundació Ateneu Sant Roc. En 1984 quiso visitar la parroquia de Sant Agustí, pero al llegar vio que estaba cerrada. Al cabo de 42 años pudo cumplir su sueño.

Fotos: ACN, Agencia EFE, Ajuntament de Barcelona, Andreu Dalmau (EFE), Casa Real, Gabriel Luengas (Europa Press), Regnum Christi, Vatican Media (AFP).

sábado, 13 de junio de 2026

Habemus Papam Barcinone (II): Benedictus PP. XVI (Benedicto XVI)


Continuando con los artículos relativos a las visitas papales en Barcelona, esta vez le corresponde el turno a Joseph Alois Ratzinger, más conocido como Benedicto XVI. No era la primera vez que el Sumo Pontífice pisaba España, pues los días 8 y 9 de julio de 2006 visitó Valencia para presidir la clausura del V Encuentro Mundial de las Familias. Su segundo viaje vino motivado por la celebración del Año Santo Compostelano en Santiago de Compostela y la solemne consagración del entonces templo expiatorio de la Sagrada Familia en Barcelona. Precisamente la obra cumbre de Antoni Gaudí había dado un gran paso hacia adelante con el cerramiento del ábside y la finalización de la construcción de la nave central, lo cual permitió cubrir el espacio interno. En 2005 se declaró la cripta y la fachada del Nacimiento como Patrimonio de la Humanidad Obras de Antoni Gaudí, una categoría creada por la UNESCO que declara como Patrimonio de la Humanidad a un conjunto de siete edificaciones del citado arquitecto, que incluyen el Park Güell, el Palau Güell, la Casa Milà (La Pedrera), la Casa Vicens, la Casa Batlló y la cripta de la Colònia Güell. Y en 2007 fue declarada como uno de los 12 tesoros de España y una de las 7 meravelles de Catalunya.


Tras su breve estancia en Santiago de Compostela, el Papa tomó el avión rumbo hacia la capital catalana, llegando al aeropuerto del Prat el mismo día con la presencia de un millar de personas que le dieron la bienvenida. Era un sábado 6 de noviembre del año 2010. Desde allá fue trasladado al Palau Episcopal, en la calle del Bisbe, donde pasó la noche. Fue recibido por su anfitrión y responsable de invitarlo personalmente a Barcelona, Lluís Martínez Sistach. Todo se forjó en 2008 cuando el citado cardenal arzobispo de la ciudad aprovechó una audiencia en el Vaticano para invitarlo formalmente con el propósito principal de consagrar la Basílica de la Sagrada Familia y así abrirla al culto.
La presencia de Benedicto XVI coincidió justo con el 28º aniversario de la visita del Papa San Juan Pablo II a la ciudad. El domingo día 7 salió a las 9:00h de la mañana del Palau Episcopal en el “papamóvil” con destino al templo expiatorio de la Sagrada Familia. Al cabo de media hora llegó a su destino accediendo por la futura fachada de la Gloria, encontrándose con SS.MM. los Reyes de España Juan Carlos I y Sofía en la sala museo. El Papa hizo entrega a S.M. el Rey de un ejemplar del libro “Summorun Romanorun Pontificum historia nomismatibus”', del italiano Giancarlo Altieri, sobre la historia de los papas a través de las medallas pontificias. Por su parte, S.M. el Rey obsequió al Sumo Pontífice con una edición especial facsímil del Códice Áureo del siglo XI.


En representación del Gobierno asistió el ministro de Defensa José Bono. Otras autoridades destacadas fueron el presidente de la Generalitat José Montilla, el presidente del Parlament Ernest Benach, el alcalde de Barcelona Jordi Hereu, el Ministro de la Presidencia Ramón Jáuregui y el delegado del Gobierno en Cataluña Joan Rangel. Hubo además otras personalidades como Artur Mas, Jorge Fernández Díaz, Josep Antoni Duran i Lleida, Antoni Castellà, Ramon Espadaler, Daniel Sirera, Alícia Sánchez-Camacho, Jordi Pujol, Ernest Maragall y Josep-Lluís Carod-Rovira. En los alrededores del templo se congregaron unas 36.000 personas, más otras 3.000 que siguieron la eucaristía en la plaza de toros Monumental, cuyos propietarios la cedieron gratuitamente. En ambos espacios se instalaron unas pantallas gigantes.
Más de 1.000 cardenales, obispos y sacerdotes concelebraron la misa con el Papa, que también contó con la presencia de 800 cantores de la Coral de Sant Jordi, la Escolanía de Montserrat y el Orfeó Català. El cardenal arzobispo de Barcelona Lluís Martínez Sistach le pronunció unas palabras de bienvenida.


A las 10:00h empezó la misa con la dedicación de la iglesia de la Sagrada Familia, la bendición y la unción del altar y una homilía del Papa que comenzó y terminó con largos fragmentos en catalán, mientras que la parte central se pronunció en castellano. Sobre el altar se colocó un brasero con brasas encendidas para quemar incienso y las columnas se ungieron con aceite de crisma para simbolizar la dedicación de la basílica. Durante su discurso destacó la figura del “arquitecto de Dios” (como él lo llamó) Antoni Gaudí por su cristianismo ejemplar, además de admirar la Sagrada Familia que la definió como una suma de técnica, arte y fe. Su discurso no quedó exento de polémicas al defender el matrimonio tradicional y atacar el aborto y el matrimonio homosexual.
La misa concluyó con el canto del Virolai. A las 12:00h se procedió al rezo del Ángelus en latín en la fachada del Nacimiento, donde se incluyó una alfombra de flores hecha a medida para la ocasión. Concluida la misa, el cardenal arzobispo de Barcelona Lluís Martínez Sistach leyó la Bula de Promulgación de la iglesia de la Sagrada Familia como basílica menor, un título honorífico debido a su importancia histórica, su valor arquitectónico, su relevancia espiritual y su actividad pastoral, estableciendo así un vínculo especial con el Papa y la Santa Sede, por lo que ya se abrió definitivamente al culto.


A las 12:45h el Papa salió de la Sagrada Familia con su “papamóvil” junto a Lluís Martínez Sistach recorriendo por la calles de la Marina, Diputació, Roger de Llúria, Jonqueres y la Via Laietana hasta la avenida de la Catedral. Según fuentes municipales la rúa fue seguida por unas 250.000 personas. A las 13:00h comió en el Palau Episcopal con los cardenales y obispos presentes y el séquito papal. A modo de curiosidad, degustó en el postre una crema catalana y fue obsequiado con una gran figura de chocolate de la Sagrada Familia, detalle del Gremi de Forners i Pastissers de Barcelona.
A las 16:45h salió la comitiva papal en coche para llegar a las 17:15h a la Obra Benèfico Social del Nen Déu, en el paseo de Maragall, donde se efectuó una visita. Gestionada por las Religiosas Franciscanas de los Sagrados Corazones, está especializada en la atención a niños, jóvenes y adultos con discapacidades intelectuales y con síndrome de Down. Allá un grupo de alumnos de dicho centro cantó al Papa la canción alemana “Die Erde und ich” (La Tierra y yo) versionada en catalán y le ofrecieron regalos. Benedicto XVI remarcó necesidad de la multiplicar los gestos concretos de solidaridad efectiva y constante, mostrando así que la caridad es el distintivo de la condición cristiana. Merece citar que el Sumo Pontífice se emocionó al saludar a una niña con síndrome de Down que le dio las gracias por venir. 


Finalizada la visita a las 18:00h el Papa marchó hacia el aeropuerto del Prat, donde al cabo de media hora presidió una ceremonia de despedida con discursos del Sumo Pontífice y de S.M. el Rey Juan Carlos I. Finalmente, a las 19:15h salió en su avión hacia Roma, llegando a la capital italiana a las 20:55h. Su apretada agenda obligó a descartar una visita al Monasterio de Montserrat. Benedicto XVI, tras 22 horas en la capital catalana, regresaría a España por tercera y última vez del 18 a 21 de agosto de 2011 en una visita pastoral para presidir en Madrid los actos centrales de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud. En el próximo artículo se hablará de la reciente visita  a Barcelona del Papa León XIV.

Fotos: Agencia EFE, Archivo RTVE, Arquebisbat de Barcelona, Blog oficial de la Sagrada Família, El Confidencial, Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge.

martes, 9 de junio de 2026

Habemus Papam Barcinone (I): Ioannes Paulus PP. II (Juan Pablo II)


Otra vez habemus Papam en Barcelona. Del 9 al 11 del presente mes de junio S.S. el Papa León XIV visita la capital catalana. La última vez que un Sumo Pontífice estuvo en la ciudad fue Benedicto XVI en 2010 y anteriormente San Juan Pablo II en 1982. La razón por la cual tanto en España en general como en Barcelona en particular la presencia papal es reciente en el tiempo se debe a causas históricas. Hasta bien entrado el siglo XX los Papas apenas viajaban. Fue a partir de Pablo VI cuando se produjo un cambio pasando de la inmovilidad a los desplazamientos internacionales. Desde entonces quienes le sucedieron abrieron definitivamente esta dinámica entendida como una herramienta pastoral, mensaje político, presencia física y búsqueda de fieles.
El primer Papa que pisó Barcelona fue Karol Józef Wojtyła, más conocido entonces como Juan Pablo II. En términos generales, su visita tuvo un extraordinario éxito de público pero estuvo forzosamente condicionada por el mal tiempo, pues las fuertes lluvias impidieron cumplir el programa con puntualidad y obligó a acatar soluciones alternativas. Incluso dos chicas jóvenes que peregrinaron al monasterio de Montserrat desgraciadamente perecieron por un desprendimiento de tierra y rocas, algo que al Sumo Pontífice le afectó profundamente.


Su visita a Barcelona formaba parte de un viaje apostólico a España, el vigésimo tercero de su pontificado. Tras tres aplazamientos debidos a dos atentados contra su vida y a la convocatoria de elecciones generales anticipadas en España fue posible coordinar su llegada al país, prevista del 31 de octubre al 9 de noviembre del año 1982.
Tras visitar Madrid (del 31 de octubre al 3 de noviembre y del 2 al 3 de noviembre), Ávila, Alba de Torres y Salamanca (1 de noviembre), Guadalupe, Toledo y Segovia (4 de noviembre), Sevilla y Granada (5 de noviembre), Loyola, Javier y Zaragoza (6 de noviembre), el domingo 7 de noviembre de ese año aterrizó en el aeropuerto del Prat, siendo recibido únicamente por un cura y dos guardias civiles. El helicóptero en el que viajó desde Zaragoza no pudo aterrizar directamente hasta el monasterio de Montserrat por el mal tiempo, así que terminó su viaje desde el aeropuerto hasta la montaña santa en autocar, llegando a su destino a las 10:30h, es decir, con dos horas de retraso.


Allá esperaban  más de 7.000 jóvenes, multitud de peregrinos, los obispos y los abades, así como numerosas autoridades encabezadas por el abad de Montserrat Cassià Maria Just y el presidente de la Generalitat de Catalunya Jordi Pujol, acompañado de su esposa Marta Ferrusola. La fuerte lluvia imposibilitó celebrar una Eucaristía al aire libre, por lo que todos los actos se realizaron en la explanada del templo, donde leyó el Evangelio e hizo una oración en lengua catalana diciendo “Déu vos salve, vida, dolcesa i esperança nostra” y que la montaña santa fuese, tal y como citó el obispo Torras i Bages, “un bosc d’oliveres, signe de pau”. Paso obligado dentro de la basílica fue la veneración de la Moreneta, frente a la cual oró y dejó a los pies de la figura de la Virgen, como recuerdo de su estancia, un rosario. El Papa destacó el papel espiritual y cultural de Montserrat dentro de Cataluña y apeló a la identidad cristiana de la comunidad catalana. Parte del público congregado cantó el Virolai, el himno de la Virgen de Montserrat, una sorpresa inesperada e improvisada que emocionó al mismo Papa.


Tras su regreso a Barcelona a la altura de la plaza de la Reina María Cristina tomó el “papamóvil” hacia el entonces templo expiatorio de la Sagrada Familia, que justo celebraba su centenario. Le escoltaba la Guardia Urbana montada a caballo. A su llegada a las 12:00h del mediodía a la plaza de Gaudí los alrededores del templo reunieron a más de 15.000 personas. Allá mismo fue recibido por el entonces alcalde de Barcelona Narcís Serra mientras se lanzaban globos al cielo con los colores del Vaticano. De él recibió la llave de oro de la ciudad, una medalla de oro conmemorativa y de manos del presidente delegado de la Junta de Obra del Templo, Joan Anton Maragall, un libro sobre el templo, obra de Puig i Boada, editado especialmente para la ocasión. Desde un estrado levantado frente a la fachada del Nacimiento, bendijo el ábside y consagró el templo expiatorio. En su discurso hizo referencia ineludible a las figuras del padre Sant Josep Manyanet y del arquitecto Antoni Gaudí en calidad de promotores del templo. A la multitud allí presente dirigió unas palabras en castellano finalizado en un “Que Déu beneeixi les vostres famílies!”, para luego terminar con el Ángelus en latín.


Aquél acontecimiento representó el punto de partida de la proyección mundial y universal de la Sagrada Familia en las décadas posteriores hasta la actualidad, acelerando las obras de construcción, siendo declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2005 y convertida en basílica en 2010. Tras firmar en el Libro de Oro salió por la puerta de la fachada de la Pasión, desde donde saludó a las personas que llenaban la plaza de la Sagrada Familia. Enseguida se dirigió con el “papamóvil” acompañado por el obispo de Barcelona, Narcís Jubany, por la calle de Aragó, el paseo de Gràcia, la plaza de Catalunya, la ronda de Sant Pere, la plaza de Urquinaona y la Via Laietana hasta la avenida de la Catedral, llegando a las 16:30h a la Catedral de Barcelona, donde oró en la cripta de Santa Eulàlia. Tras comer en el Palau Episcopal, en la calle del Bisbe, se dirigió hasta Montjuïc, donde en un altar habilitado frente a la Font Màgica celebró un acto ante unas 200.000 personas donde pidió, en base a la doctrina eclesiástica, que el capital esté al servicio del trabajo y no el trabajo al servicio del capital, así como entendimiento y solidaridad entre empresarios y obreros. El evento finalizó con los Cors d’en Clavé entonando L’emigrant.


Y a las 17:30h llegó al Camp Nou para oficiar una misa de clausura ante más de 100.000 personas. Precisamente aquél año el estadio del F.C. Barcelona había sido la sede inaugural del Mundial de Fútbol celebrado ese mismo año, razón por la que el recinto había ampliado recientemente su capacidad de 90.000 a 120.000 espectadores. El Papa hizo su entrada por el gol sur donde había instalado un pódium. Sobre el césped se colocó una alfombra de 3.000 metros cuadrados granate y amarilla, con flores decorativas en los bordes. Su discurso, dedicado a reivindicar la vida cristiana, la familia y la dignidad de la persona, también finalizó con un “Que Déu beneeixi les vostres famílies!” y además con un “Bona nit a tothom”. Acabado el acto, el Papa bajó a la capilla del estadio, dedicada a la Virgen de Montserrat, y el presidente del club azulgrana Josep Lluís Núñez le entregó la insignia de oro y brillantes y el carnet de socio honorífico, con el número 108.000.


Finalmente se dirigió hacia el aeropuerto del Prat donde tomó a las 21:30h el avión con destino a Valencia, Alcira y Moncada, donde permaneció el día 8, y luego a Santiago de Compostela el día 9, donde puso punto y final a su visita por España.

Fotos: Agencia EFE, Archivo La Vanguardia, Archivo RTVE, Gianni Ferrari, Publicacions de l'Abadia de Montserrat.

martes, 26 de mayo de 2026

170 años de la Guardia Urbana Montada (1856-2026)


La Guardia Urbana Montada de la ciudad de Barcelona cumple diecisiete décadas de existencia. Su creación coincidió en un momento histórico crucial en que la capital catalana, sumida a una elevada densidad de población, inició el derribo de las murallas para su expansión por el llano sentando así las bases del futuro Plan de Ensanche, emprendió la ampliación del puerto y aprobó en 1856 unas Ordenanzas Municipales con el propósito de regular tanto su crecimiento como la salubridad bajo plena expansión industrial. Paralelamente fue un contexto inestable marcado por la caída del Bienio Progresista, el auge de los movimientos obreros y sindicales como reacción a la crisis económica y a la precariedad laboral que dieron lugar a la primera huelga general de España en 1855, las tensiones entre clases privilegiadas y clases trabajadoras y los despotismos gubernamentales que, mediante la decretación de estados de sitio, deportaciones y ejecuciones intentaban frenar a toda costas las protestas sociales.


Trece años antes se había instaurado el cuerpo de la Guardia Municipal, el primer cuerpo de policía municipal creado en España, siendo designado como primer comandante José Planellas Simón. Fue el 26 de noviembre de 1843 bajo la Alcaldía de Josep Bertran i Ros, del cual dependía esta institución cuya misión principal era la defensa de la tranquilidad del vecindario. Su establecimiento se debió a la necesidad de disponer de un cuerpo organizado de vigilancia que velara por el cumplimiento de las ordenanzas. El 8 de abril de 1840 el Ayuntamiento de Barcelona había nombrado a Mateo Brun para comandar una fuerza policial que aglutinara todos los cuerpos comarcales y regionales. Un año después, el 21 de julio de 1841 el regidor Manuel Torrents propuso también una fuerza policial que agrupara los distintos cuerpos diseminados que fuesen de competencia municipal, en ese caso serenos, guardapaseos, faroleros, trabajadores de brigada, maceros y guardianes de los depósitos de aceite para las farolas.


Bajo la alcaldía de Francesc Permanyer i Tuyets se creó el 19 de noviembre de 1856 la Sección Montada de la Guardia Municipal de Barcelona, cuya primera sede fue en los sótanos del edificio del Ayuntamiento de Barcelona, en la plaza de Sant Jaume. Inicialmente empezó con tan solo diez agentes. Sus principales objetivos eran, entre otros, la vigilancia de las puertas de la ciudad (todavía) amurallada, ayudar en la recaudación de consumos, disolver grupos de gente peligrosa que rondaba por las noches, actuar ante grandes concentraciones de personas, vigilar jardines, evitar construcciones clandestinas y prevenir peleas a pedradas. Generalmente solían vigilar núcleos periféricos, especialmente zonas de montaña como Les Planes, Horta, Torre Baró y l’Arrabassada. La Sección Montada utilizaba caballos por su gran eficacia táctica y psicológica. Los equinos proporcionaban a los agentes una altura y visibilidad superiores para supervisar multitudes, ofreciendo un medio ágil para acceder a zonas de difícil acceso y funcionando como un excelente elemento disuasorio en el orden público. En la adquisición de los caballos predominó desde siempre como criterio el temperamento del animal y sus habilidades, recibiendo un riguroso entrenamiento para adaptarse a las exigencias del trabajo. La relación entre los agentes y los caballos se basaría en la confianza y el respeto mutuo. Todos, sin excepción, siempre han sido machos, para evitar que se alteren durante las épocas de celo así como por su mayor resistencia física.


La primera salida de este cuerpo en la calle fue el 19 de noviembre de 1859 con motivo de la fiesta onomástica de S.M. la Reina Isabel II, lo cual causó sensación debido al uniforme que llevaban. Al poco tiempo y a diferencia de otros cuerpos, consiguieron ganarse la simpatía y el cariño de la ciudadanía. La Guardia Municipal a principios del siglo XX entró en decadencia y ante el notable aumento de vehículos el entonces alcalde Domingo J. Sanllehy decidió crear el cuerpo de la Guardia Urbana que, a diferencia de la Guardia Municipal que dependía de la Alcaldía, la gestión de aquella dependería directamente del Ayuntamiento de Barcelona. El 8 de diciembre de 1907 empezó a prestar servicio con una gran aprobación ciudadana.
En 1910, en la visita de S.M. el Rey Alfonso XIII se ofreció por primera vez un espectáculo ecuestre al ritmo de música y un carrusel de gala en la plaza de toros de Las Arenas, una tradición que desde entonces se repetiría en eventos especiales.
El 1 de abril de 1921 bajo la alcaldía de Antonio Martínez Domingo se unificaron los cuerpos de la Guardia Municipal y Urbana, si bien no sería hasta el Reglamento del 26 de septiembre de 1941 que dicha unión sería definitiva bajo la denominación de Guardia Urbana.


En 1930 las dependencias de la plaza de Sant Jaume fueron trasladadas al antiguo edificio de la Galería de Máquinas de la Exposición Universal de 1888, en la calle de Wellington, tras haber sido destinada anteriormente al almacenamiento de materiales y maquinaria ferroviaria. En la planta baja se ubicaron los bóxers, las estancias de los caballos, los almacenes, los despachos y la lavandería, mientras que la primera planta albergó la administración y los servicios.
En 1953 debutaron por primera vez en el extranjero ofreciendo sus tradicionales carruseles. Fue en el Parc des Princes, en París. Desde entonces han participado en eventos y convenciones de ciudades fuera de nuestras fronteras, como Bruselas, Ginebra, La Haya, Londres, Verona y Viena, entre otras.
Desde hace muchos años participan en la Cabalgata de Reyes Magos, la Rua del Barça (cuando gana un título), el Festival de la Infancia y en las Fiestas de la Mercè donde hacen exhibiciones en el campo de la Escuela Municipal de Hípica de la Foixarda, en Montjuïc. Otros eventos en los que han participado han sido durante la Exposición Internacional de 1929, el Congreso Eucarístico Internacional de 1953, los Juegos Olímpicos de 1992 y la boda de los Duques de Palma la Infanta Sofía e Iñaki Urdangarín en 1997, además de en numerosas ferias y eventos escolares donde se promueve la interacción con los ciudadanos, creando así un vínculo especial entre la policía y la sociedad.


Hasta el año 1994 los caballos, al jubilarse, eran subastados en lotes e iban a parar a manos de tratantes que, a su vez, los revendían a picaderos de bajo nivel o a propietarios que los explotaban hasta su muerte. El mal estado de salud del caballo "Neptuno" motivó un artículo de denuncia publicado por el periodista Domingo Marchena en octubre de 1994 en el periódico “La Vanguardia” cuya repercusión motivó al Ayuntamiento de Barcelona tomar cartas en el asunto decidiendo eliminar definitivamente las subastas de caballos retirados, de modo que serían dados en adopción o bien cedidos a particulares o a instituciones comprometidas a cuidarlos hasta el final de sus días.
Llegados al siglo XXI se cuestionó durante algunos años la continuidad del cuerpo debido a los costes de su mantenimiento, alrededor de los tres millones de euros, que incluye alimentación, veterinaria, limpieza y gestión de residuos, además del personal. Por tal motivo se dejaron de comprar caballos y el número de agentes pasó de 50 a 38. Sin embargo, se defendió su valor cultural, educativo y operativo, difícilmente sustituible por otras tecnologías, así como su manera de fomentar a nivel internacional la imagen del Ayuntamiento de Barcelona y de la ciudad. Los días 7 y 8 de octubre de 2006 celebraron su 150 aniversario con una exhibición de carrusel en el Palau Sant Jordi combinando tareas ceremoniales y de protocolo. Desde el año 2017 intensifican sus labores por Collserola, ya que los caballos pueden acceder a lugares de la montaña donde coches y motos no les es posible.


En la actualidad Guardia Urbana montada a caballo cuenta con unos 36 agentes y 26 caballos, mientras que su antigua sede de la calle de Wellington será trasladada a unas nuevas instalaciones en Collserola. A cambio, el histórico edificio se aprovechará para la ampliación del Parlament de Catalunya.

Fotos: Agència Catalana de Notícies, Ajuntament de Barcelona, Antonio Navarro Wijkmark, Carlos Pérez de Rozas, Josep Compte, Josep Postius, Luis Girau, 20 Minutos.

sábado, 16 de mayo de 2026

Tania Doris, la alegre chica de Colsada


El pasado día 12 del presente mes de mayo recibimos con sorpresa y con tristeza la noticia del traspaso a los 74 años de edad de la vedette María Dolores Cano Barón, artísticamente conocida como Tania Doris. Nacida en Valencia en 1952 y de padres andaluces, desde muy joven manifestó su vocación artística, pues a los 11 años de edad acudía a clases de ballet clásico en una academia de su tierra natal. A los 13 años logró hacerse con el carnet de bailarina profesional, pudiendo acceder a los exámenes celebrados en Madrid gracias a su altura (1,77m), a su físico (sus largas piernas) y tras presentar la partida de nacimiento de su hermana Angustias (de 16 años). Decidida a probar suerte con tan solo 14 años se aventuró a trasladarse a Zaragoza donde actuó como vedette en el teatro Oasis junto al dúo formado por Mari Carmen Bruguera y Andrés Pajares (Maby-Bruguera). Para aparentar ser mayor de edad se tiñó su larga melena de rubio platino. Fue allá mismo donde ella conoció a otra famosa vedette llamada Emilia Giménez Giménez, más conocida como Lita Claver “La Maña”.

Acudió un día al teatro el actor, humorista, director, guionista y compositor musical de pasodobles Ignacio Fernández Sánchez, más conocido como Tony Leblanc, el cual buscaba una chica carismática tanto en presencia como en soltura. Así fue cómo la descubrió y se la llevó a Madrid para que formara parte del reparto de su obra “Yo me llevo el gato al agua”, estrenada en 1966 en el teatro Calderón. En 1969 conoció al empresario teatral madrileño Matías Yáñez Jiménez, más conocido como Matías Colsada, 42 años mayor que ella, con quien inició siendo menor de edad una relación sentimental, aun estando él casado. Dueño de los teatros La Latina de Madrid y Apolo de Barcelona, fue quien impulsó definitivamente su carrera llevándola al estrellato. Ella, que llevaba con discreción su condición de amante y más en el contexto de aquella época, decidió trasladarse a Barcelona. Oficialmente fue el mismo Colsada quien bautizó a María Dolores con el nombre artístico de Tania Doris, si bien otra versión la atribuye al empresario teatral Ignacio Vidal. La razón de tal apodo se debe, según dicen, a que quería una vedette rusa y “Tania”, nombre de origen ruso, le quedaba mejor que “Lola”. En ese mismo año debutó en el teatro Apolo con “¡Esta noche...sí!” y en 1970 actuó en “Una reina peligrosa”.


Durante la década de los años 70 en el mismo teatro del Paralelo barcelonés actuó como vedette acompañado de los actores Luis Cuenca y Pedro Peña en “Venus de fuego” (1973), “Yo soy la tentación” (1974), “Una amiguita de usted” (1975), “Erótica” (1976), “La casa del placer” (1978), “Seductora” (1979) y “La dulce viuda” (1980). En 1982 actuó en “Acaríciame”. En 1983 lo hizo en parte en Barcelona con “Una reina peligrosa” y en Madrid con “Un reino para Tania”, pieza ésta que también interpretó en la ciudad de México gracias a una invitación del actor Mario Moreno “Cantinflas”. En 1984 actuó nuevamente en el teatro Apolo de Barcelona con “Deseada” y en 1989 con “¿Quiere ser mi amante?
Su única película estrenada en 1984 fue “Las alegres chicas de Colsada”, dirigida por Rafael Gil y con guión de Fernando Vizcaíno Casas. En 1993 actuó en el nuevo teatro Apolo, cuyo edificio vino a sustituir al antiguo de barraca, derribado en 1990, con la obra “Taxi, al Apolo”. Allá en 1994 actuó junto a Conrado Tortosa “Pipper” en “Quiero ser mamá” y en 1996 junto a los Hermanos Calatrava en la comedia “Vaya lío de hotel”.


El 23 de marzo de 2000 falleció Matías Colsada, momento en el cual se produjo una larga lucha de 14 años para conseguir recibir esa parte de la herencia que a ella le correspondía. Su muerte impidió el estreno de la versión musical de la obra de Miguel Mihura “Las entretenidas” en el teatro Apolo. Una vez retirada del mundo del espectáculo tras haber “colgado las plumas” residió discretamente hasta el final de su vida en su piso cerca de la playa en Gavà. Con su traspaso desaparece otra mítica vedette del Paralelo barcelonés, personaje simbólico y representativo de una época teatral y de ocio que prácticamente parece haberse extinguido. Se dice que ella fue la última gran artista del género Revista antes de que éste entrara en decadencia por no haberse renovado como debía y que su retirada de los escenarios prácticamente coincidió con el punto y final a un fenómeno teatral superado por nuevos espectáculos musicales más acordes a los nuevos tiempos, así como por la preferencia hacia otro tipo de ocio por parte de las nuevas generaciones.


Como dijo el periodista Javier de Montini: “Esa es Tania Doris. O Lolita Cano. Nacida en Valencia, andaluza de sangre, catalana como vedette y estrella española en cualquier escenario”. Que la memoria histórica de Barcelona preserve su nombre, pues la historia del teatro barcelonés deberá de hacer parada ineludible en la figura de Tania Doris.

Fotos: Alfredo, Antonio Moreno Barranco (gentileza), Archivo RTVE, EFE, Levante EMV, Luis Fernando Romo (El Mundo).