viernes, 19 de junio de 2026

Habemus Papam Barcinone (III): Leo PP. XIV (León XIV)


Continuando los artículos relativos a las visitas papales en Barcelona, esta vez le corresponde el turno a Robert Francis Prevost Martínez, más conocido como León XIV. El 9 de enero del presente año se confirmó el interés del Sumo Pontífice de visitar España, argumentando que su propósito era, tal y como afirmó textualmente, animar a superar cualquier forma de división y contraposición. Tras la invitación de S.M. el rey Felipe VI y de la Conferencia Episcopal Española, el 25 de febrero siguiente el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, mediante un comunicado de la Sala Stampa, anunció oficialmente la visita del Papa a nuestro país. Durante el mes de mayo, los días 4 y 27 León XIV recibió en audiencia privada, respectivamente, al ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares y al presidente del Gobierno Pedro Sánchez, mientras que el día 6 la Santa Sede publicó la agenda oficial del viaje. El logo y el lema de su gira apostólica fue "Alzad la mirada", expresión procedente del Evangelio de San Juan donde Jesús se dirige a los discípulos animándoles a levantar los ojos y mirar a su alrededor con el propósito de cambiar la forma de observar, ver lo que antes no se veía y reconocer una oportunidad espiritual donde solo parecía haber rutina.


Tras su estancia en Madrid del 6 al 9 de junio, el mismo martes día 9 llegó en avión a las 12:25h del mediodía al aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. Allá fue recibido por una comitiva de autoridades entre las cuales debe destacarse el presidente de la Generalitat de Catalunya Salvador Illa, el ministro de Hacienda Arcadi España, el presidente del Parlament de Catalunya Josep Rull, el delegado del Gobierno Carlos Prieto, la alcaldesa del Prat de Llobregat Alba Bou, el alcalde de Barcelona Jaume Collboni, la presidenta de la Diputación de Barcelona Lluïsa Moret, el arzobispo de Barcelona Juan José Omella, el obispo de Sant Feliu de Llobregat Xabier Gómez García, el miembro del comité organizador de la visita Josep Maria Puig y el presidente delegado del Patronato de la Basílica de la Sagrada Familia Esteve Camps.


A las 13:00h tuvo un encuentro con voluntarios en la Catedral de Barcelona. Fue recibido por el arzobispo de Barcelona Juan José Omella que le dio la bienvenida en catalán: “Beneït el qui ve en nom del Senyor”. En el Altar Mayor presidió el rezo de la Hora Sexta junto a miembros del Cabildo Catedralicio, la curia diocesana, seminaristas, formadores y voluntarios que habían participado en la preparación de la visita. Luego acudió al sepulcro de Santa Eulalia, recorrió el claustro y firmó el Libro de Oro. En su primer discurso hizo referencia a construir armonía y comunión, más allá de toda polarización. Desde su perspectiva comunitaria, sin exclusiones ni diferencias, pensando siempre en el bien común y no en intereses particulares, hizo una llamada a la sociedad catalana en general y a la barcelonesa en particular a construir unidad en un mundo desgarrado por guerras y divisiones, en una sociedad cada vez más fragmentada e individualista, para ser artífices de acogida, de concordia y de paz, incluso a costa de sacrificios y renuncias. Al salir de la catedral se asomó a la plaza donde había congregada una multitud. Al público asistente el Papa les dedicó unas palabras improvisadas y un "adéu-siau" de despedida.


A las 18:00h tuvo lugar el primer gran encuentro con el público con la vigilia de oración con los jóvenes celebrada en el Estadi Olímpic de Montjuïc Lluís Companys. Asistieron alrededor de unas 40.000 personas. Su entrada al recinto fue con el "papamóvil" desde donde bendijo a bebés, niños y personas con discapacidad. El arzobispo de Barcelona Juan José Omella dio una breve bienvenida. El acto fue presentado por Xavier Pérez Esquerdo y Mercè Raga, los cuales saludaron a todas las diócesis catalanas allá presentes. Tras dar una vuelta en su vehículo por todo el estadio el Papa subió al escenario, presidido por una imagen de La Moreneta y por una cruz de cuatro brazos idéntica a la que corona la Sagrada Familia. La pincelada folclórica la ofrecieron los Castellers de Vilafranca que erigieron un "quatre de vuit". El evento se inició con una primera parte en la que León XIV respondió a las inquietudes de varios testimonios, pasando luego al punto central con una liturgia de la palabra. La homilía la hizo equitativamente en catalán y en castellano. Para amenizar el acto hubo la actuación musical de Alfred García, Álvaro Soler, Beret, Conchita, el grupo Sabor de Gràcia y el coro Góspel Sense Fronteres. La Escolania de Montserrat y Sergio Dalma, en la clausura, interpretaron conjuntamente de la canción “Em dones força”.


El miércoles día 10 a las 10:50h llegó para efectuar una visita al centro penitenciario Brians 1, situado en Sant Esteve Sesrovires, como gesto de cercanía y para compartir con unos 80 reclusos. Entre los asistentes estuvieron presentes el presidente de la Generalitat Salvador Illa, autoridades, responsables de la prisión, voluntarios e internas. El acto se realizó en el auditorio, un espacio donde cada domingo se celebra la misa. Merece destacar que escuchó los testimonios de dos internas, Montse y Josefina, cuyas palabras el Papa agradeció y con las que ha rompió el protocolo para darles un abrazo. De este modo se dio visibilidad a los desafíos que afrontan las mujeres durante el cumplimiento de condena y su proceso de reinserción social.


A las 12:00h llegó al monasterio de Montserrat para conmemorar el milenario de la citada abadía, siendo recibido por el obispo local Xavier Gómez y el abad Manel Gasch i Hurios. Entre los asistentes hicieron presencia el ministro de Transportes Óscar Puente, la titular de Igualdad Ana María Carmen Redondo, el presidente de la Generalitat de Catalunya Salvador Illa, el conseller de Justicia Ramon Espadaler, el conseller d'Acció Exterior Jaume Duch, la consellera d'Universitats Núria Monsterrat, el presidente del Parlament de Catalunya Josep Rull, el exjefe de filas de Junts en la Cámara Albert Batet, el presidente de Foment Josep Sánchez Llibre, el presidente de SABA Salvador Alemany, el director general de la Fundació “La Caixa” Josep María Corona, el exdiputado Miquel Roca y las herederas de los joyeros Tous. El acto reunió también a la comunidad benedictina y a numerosas autoridades eclesiásticas. Allá presidió el rezo del Santo Rosario usando catalán y castellano, oró ante la imagen de La Moreneta y luego salió al balcón para saludar y bendecir a los 8.000 fieles congregados. Después del discurso el coro de la Escolanía de Montserrat interpretó el Virolai. A las 13:00h comió con la comunidad de monjes benedictinos.


Tras salir de Montserrat se dirigió en coche hacia Barcelona, llegando a las 16:30h a la parroquia de Sant Agustí, en la plaza de Sant Agustí, en el barrio del Raval, para conocer de primera mano distintos proyectos sociales y entidades que trabajan diariamente con personas en situación de pobreza y exclusión. Fue recibido por el arzobispo de Barcelona Juan José Omella y por el párroco de San Agustín, el padre Faustin John Mlelva. Allá vivió un encuentro con las realidades de caridad y asistencia diocesanas, escuchando el testimonio de representantes de organizaciones dedicadas a la atención de personas con adicciones, de entidades que trabajan con víctimas de trata de mujeres y de voluntarios comprometidos con la atención a los más vulnerables. Su visita no fue casualidad y además tuvo un significado muy especial, pues la parroquia está gestionada por los agustinos (Orden de San Agustín), la misma orden religiosa a la que pertenecía León XIV antes de convertirse en Papa. Por este motivo aseguró sentirse como en casa. La anécdota la marcó Renzo, un niño de 6 años del barrio y de familia vulnerable que emocionó con sus preguntas que arrancaron los aplausos de los asistentes y un cálido abrazo del Sumo Pontífice.


A las 18:30h el Papa realizó un recorrido en el "papamóvil" por la calle del Rosselló, entre la avenida Diagonal y la calle de Sardenya, siendo saludado por unas 120.000 personas. A las 18:45h llegó a la basílica de la Sagrada Familia, donde fue recibido por SS.MM. los reyes Felipe VI y Letizia, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez y el presidente de la Generalitat de Catalunya Salvador Illa. Allá el Papa tuvo la singular visita de Valentina, una niña invidente con enfermedad de Leber, la cual explicó mediante una maqueta táctil la arquitectura de la nueva torre de Jesucristo y regaló al Sumo Pontífice un dibujo realizado por ella misma sobre como percibía la estructura a través del tacto. Posteriormente León XIV se dirigió a la cripta del templo donde rezó ante la tumba de su arquitecto, Antoni Gaudí, con motivo del centenario de su muerte. A las 19:30h presidió la Santa Misa con la asistencia de multitud de autoridades. Finalmente procedió a la bendición de la torre de Jesús, de 172,5 metros de altura, que convierte a la basílica de la Sagrada Familia en la iglesia más alta del mundo. El acto terminó con un espectáculo que incluyó a la Escolanía de Montserrat, el órgano del templo, una orquesta situada en la base de la torre, drones y fuegos artificiales. Cuando se iluminaron las vidrieras del templo y la cruz de la torre unos drones dibujaron el rostro de Gaudí en el cielo junto con su cita "Primer l'amor, després la tècnica". En la fachada del Nacimiento el Papa descubrió una placa conmemorativa de su visita.


Tras su breve estancia en Barcelona, el jueves día 11 a las 8:30h León XIV se trasladó nuevamente al aeropuerto, donde tomó un vuelo a las 8:45h con destino a las islas Canarias para una visita de dos días. A modo de curiosidad, merece mencionar que el Papa ha visitado España en casi 50 ocasiones cuando era Prior General de los Agustinos, la primera vez Santiago de Compostela en 1982. También estuvo en Barcelona e incluso en Badalona, donde visitó la parroquia de Sant Roc y la Fundació Ateneu Sant Roc. En 1984 quiso visitar la parroquia de Sant Agustí, pero al llegar vio que estaba cerrada. Al cabo de 42 años pudo cumplir su sueño.

Fotos: ACN, Agencia EFE, Ajuntament de Barcelona, Andreu Dalmau (EFE), Casa Real, Gabriel Luengas (Europa Press), Regnum Christi, Vatican Media (AFP).

sábado, 13 de junio de 2026

Habemus Papam Barcinone (II): Benedictus PP. XVI (Benedicto XVI)


Continuando con los artículos relativos a las visitas papales en Barcelona, esta vez le corresponde el turno a Joseph Alois Ratzinger, más conocido como Benedicto XVI. No era la primera vez que el Sumo Pontífice pisaba España, pues los días 8 y 9 de julio de 2006 visitó Valencia para presidir la clausura del V Encuentro Mundial de las Familias. Su segundo viaje vino motivado por la celebración del Año Santo Compostelano en Santiago de Compostela y la solemne consagración del entonces templo expiatorio de la Sagrada Familia en Barcelona. Precisamente la obra cumbre de Antoni Gaudí había dado un gran paso hacia adelante con el cerramiento del ábside y la finalización de la construcción de la nave central, lo cual permitió cubrir el espacio interno. En 2005 se declaró la cripta y la fachada del Nacimiento como Patrimonio de la Humanidad Obras de Antoni Gaudí, una categoría creada por la UNESCO que declara como Patrimonio de la Humanidad a un conjunto de siete edificaciones del citado arquitecto, que incluyen el Park Güell, el Palau Güell, la Casa Milà (La Pedrera), la Casa Vicens, la Casa Batlló y la cripta de la Colònia Güell. Y en 2007 fue declarada como uno de los 12 tesoros de España y una de las 7 meravelles de Catalunya.


Tras su breve estancia en Santiago de Compostela, el Papa tomó el avión rumbo hacia la capital catalana, llegando al aeropuerto del Prat el mismo día con la presencia de un millar de personas que le dieron la bienvenida. Era un sábado 6 de noviembre del año 2010. Desde allá fue trasladado al Palau Episcopal, en la calle del Bisbe, donde pasó la noche. Fue recibido por su anfitrión y responsable de invitarlo personalmente a Barcelona, Lluís Martínez Sistach. Todo se forjó en 2008 cuando el citado cardenal arzobispo de la ciudad aprovechó una audiencia en el Vaticano para invitarlo formalmente con el propósito principal de consagrar la Basílica de la Sagrada Familia y así abrirla al culto.
La presencia de Benedicto XVI coincidió justo con el 28º aniversario de la visita del Papa San Juan Pablo II a la ciudad. El domingo día 7 salió a las 9:00h de la mañana del Palau Episcopal en el “papamóvil” con destino al templo expiatorio de la Sagrada Familia. Al cabo de media hora llegó a su destino accediendo por la futura fachada de la Gloria, encontrándose con SS.MM. los Reyes de España Juan Carlos I y Sofía en la sala museo. El Papa hizo entrega a S.M. el Rey de un ejemplar del libro “Summorun Romanorun Pontificum historia nomismatibus”', del italiano Giancarlo Altieri, sobre la historia de los papas a través de las medallas pontificias. Por su parte, S.M. el Rey obsequió al Sumo Pontífice con una edición especial facsímil del Códice Áureo del siglo XI.


En representación del Gobierno asistió el ministro de Defensa José Bono. Otras autoridades destacadas fueron el presidente de la Generalitat José Montilla, el presidente del Parlament Ernest Benach, el alcalde de Barcelona Jordi Hereu, el Ministro de la Presidencia Ramón Jáuregui y el delegado del Gobierno en Cataluña Joan Rangel. Hubo además otras personalidades como Artur Mas, Jorge Fernández Díaz, Josep Antoni Duran i Lleida, Antoni Castellà, Ramon Espadaler, Daniel Sirera, Alícia Sánchez-Camacho, Jordi Pujol, Ernest Maragall y Josep-Lluís Carod-Rovira. En los alrededores del templo se congregaron unas 36.000 personas, más otras 3.000 que siguieron la eucaristía en la plaza de toros Monumental, cuyos propietarios la cedieron gratuitamente. En ambos espacios se instalaron unas pantallas gigantes.
Más de 1.000 cardenales, obispos y sacerdotes concelebraron la misa con el Papa, que también contó con la presencia de 800 cantores de la Coral de Sant Jordi, la Escolanía de Montserrat y el Orfeó Català. El cardenal arzobispo de Barcelona Lluís Martínez Sistach le pronunció unas palabras de bienvenida.


A las 10:00h empezó la misa con la dedicación de la iglesia de la Sagrada Familia, la bendición y la unción del altar y una homilía del Papa que comenzó y terminó con largos fragmentos en catalán, mientras que la parte central se pronunció en castellano. Sobre el altar se colocó un brasero con brasas encendidas para quemar incienso y las columnas se ungieron con aceite de crisma para simbolizar la dedicación de la basílica. Durante su discurso destacó la figura del “arquitecto de Dios” (como él lo llamó) Antoni Gaudí por su cristianismo ejemplar, además de admirar la Sagrada Familia que la definió como una suma de técnica, arte y fe. Su discurso no quedó exento de polémicas al defender el matrimonio tradicional y atacar el aborto y el matrimonio homosexual.
La misa concluyó con el canto del Virolai. A las 12:00h se procedió al rezo del Ángelus en latín en la fachada del Nacimiento, donde se incluyó una alfombra de flores hecha a medida para la ocasión. Concluida la misa, el cardenal arzobispo de Barcelona Lluís Martínez Sistach leyó la Bula de Promulgación de la iglesia de la Sagrada Familia como basílica menor, un título honorífico debido a su importancia histórica, su valor arquitectónico, su relevancia espiritual y su actividad pastoral, estableciendo así un vínculo especial con el Papa y la Santa Sede, por lo que ya se abrió definitivamente al culto.


A las 12:45h el Papa salió de la Sagrada Familia con su “papamóvil” junto a Lluís Martínez Sistach recorriendo por la calles de la Marina, Diputació, Roger de Llúria, Jonqueres y la Via Laietana hasta la avenida de la Catedral. Según fuentes municipales la rúa fue seguida por unas 250.000 personas. A las 13:00h comió en el Palau Episcopal con los cardenales y obispos presentes y el séquito papal. A modo de curiosidad, degustó en el postre una crema catalana y fue obsequiado con una gran figura de chocolate de la Sagrada Familia, detalle del Gremi de Forners i Pastissers de Barcelona.
A las 16:45h salió la comitiva papal en coche para llegar a las 17:15h a la Obra Benèfico Social del Nen Déu, en el paseo de Maragall, donde se efectuó una visita. Gestionada por las Religiosas Franciscanas de los Sagrados Corazones, está especializada en la atención a niños, jóvenes y adultos con discapacidades intelectuales y con síndrome de Down. Allá un grupo de alumnos de dicho centro cantó al Papa la canción alemana “Die Erde und ich” (La Tierra y yo) versionada en catalán y le ofrecieron regalos. Benedicto XVI remarcó necesidad de la multiplicar los gestos concretos de solidaridad efectiva y constante, mostrando así que la caridad es el distintivo de la condición cristiana. Merece citar que el Sumo Pontífice se emocionó al saludar a una niña con síndrome de Down que le dio las gracias por venir. 


Finalizada la visita a las 18:00h el Papa marchó hacia el aeropuerto del Prat, donde al cabo de media hora presidió una ceremonia de despedida con discursos del Sumo Pontífice y de S.M. el Rey Juan Carlos I. Finalmente, a las 19:15h salió en su avión hacia Roma, llegando a la capital italiana a las 20:55h. Su apretada agenda obligó a descartar una visita al Monasterio de Montserrat. Benedicto XVI, tras 22 horas en la capital catalana, regresaría a España por tercera y última vez del 18 a 21 de agosto de 2011 en una visita pastoral para presidir en Madrid los actos centrales de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud. En el próximo artículo se hablará de la reciente visita  a Barcelona del Papa León XIV.

Fotos: Agencia EFE, Archivo RTVE, Arquebisbat de Barcelona, Blog oficial de la Sagrada Família, El Confidencial, Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge.