miércoles, 25 de febrero de 2026

Barcelona 2026: Capital Mundial de la Arquitectura


Barcelona se ha convertido en el presente año en la Capital Mundial de la Arquitectura gracias a una designación otorgada por la UNESCO junto con la Union Internationale des Architectes (UIA). Ambas instituciones crearon este título en 2018 con el objetivo preservar el patrimonio arquitectónico en el ámbito urbano. La primera ciudad designada fue Río de Janeiro (Brasil) que lo celebró en 2020, seguida de Copenhague (Dinamarca) la cual lo desarrolló en 2023. En 2021 una colaboración conjunta entre el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Catalunya, el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMAS), el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) y el Col·legi d’Arquitectes de Catalunya hizo posible la candidatura de la capital catalana. En asamblea de la UIA celebrada en Río de Janeiro el 28 de julio del citado año se decidió por amplia mayoría elegir a Barcelona como la próxima sede del 2026 tras Copenhague. Para Barcelona ello supuso un reconocimiento al legado, la capacidad urbana innovadora y al compromiso de la ciudad en aspectos fundamentales como son la sostenibilidad, lo social y lo cultural. En 2024 se creó la Oficina Técnica de Barcelona 2026 Capital Mundial de la Arquitectura, integrada por profesionales del Ayuntamiento de Barcelona y de la Fundació Mies van der Rohe, los cuales trabajaron conjuntamente en la organización, la coordinación, la producción, la promoción y la comunicación del programa, juntamente con la Generalitat de Catalunya y el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, con el objetivo de garantizar el correcto desarrollo del evento. Terminado el certamen la capital de la China, Beijing, tomará el relevo en 2029, pues el acontecimiento tiene carácter trianual.


Abierto no solo a profesionales de la materia sino también a todo el público en general por su carácter divulgativo, supondrá el desarrollo de más de 1.500 actividades entre el 12 de febrero y el 13 de diciembre, es decir, entre Santa Eulàlia y Santa Llúcia, con el apoyo de 170 entidades culturales, educativas y vecinales, así como el uso de numerosos escenarios como son centros cívicos, bibliotecas, mercados municipales, museos y también calles y plazas de la ciudad. En este sentido, se trata de una propuesta descentralizada, plural y arraigada en los barrios que hace visible tanto la riqueza patrimonial arquitectónica como el dinamismo vecinal. Por este motivo, las actividades se despliegan en los diez distritos de Barcelona, cada uno con una sede de referencia en un edificio singular que actúa como punto de información y encuentro del evento: el Mercat del Born en Ciutat Vella, la Biblioteca de Fort Pienc en l’Eixample, La Lleialtat Sansenca en Sants-Montjuïc, el Centre Cívic Joan Oliver “Pere Quart” en Les Corts, el Dipòsit del Rei Martí en Sarrià-Sant Gervasi, la Seu de Districte en Gràcia, la Casa de les Altures en Horta-Guinardó, el antiguo Institut Mental de la Santa Creu en Nou Barris, el antiguo Canòdrom Meridiana en Sant Andreu y la antigua fábrica Oliva Artés (MUHBA) en Sant Martí. Entre las distintas actividades para todas las edades se han programado rutas, debates, conferencias, mesas redondas, exposiciones, visitas guiadas, espectáculos, talleres, jornadas de puertas abiertas y propuestas varias que conecten la arquitectura con disciplinas como son el cine, el teatro, la danza y la música.


Acontecimiento destacado será la celebración del Congreso Mundial de Arquitectos UIA 2026, que ya llega a la 29ª edición y se llevará a cabo en el recinto de la Fira de Barcelona y en el Centro de Convenciones Internacional de Barcelona (CCIB) entre el 28 de junio y el 4 de julio. La inauguración se celebrará en las Tres Xemeneies de Sant Adrià de Besòs. Cabe recordar que será la segunda vez que Barcelona lo acoge, la primera fue en la 19ª edición en 1996. Bajo el lema “One today, one tomorrow” (“Un presente, un futuro”) se tomará a Barcelona “como ejemplo de la relación de la ciudad y su arquitectura para debatir sobre un futuro viable y sostenible” a la vez que se explorarán cinco ejes clave: ciudades saludables, sostenibilidad climática, diversidad e inclusión, transformación digital y resiliencia territorial. La idea principal sobre la cual girarán los debates, bajo el título “Becoming. Architectures for a Planet in Transition” (“Devenir. Arquitecturas para un planeta en transición”) reunirá a más de 200 arquitectos, urbanistas y expertos de todo el mundo, seleccionados por la relevancia de sus contribuciones, su diversidad disciplinar, su representatividad y su compromiso con una arquitectura capaz de responder a las necesidades reales, para aportar sus reflexiones personales.


Como sede principal de la Capital Mundial de la Arquitectura 2026 se decidió la antigua sede de la Editorial Gustavo Gili, obra de los arquitectos Francesc Bassó y Joaquim Gili, construida entre 1954 y 1961, de estilo racionalista, ubicado en el número 87-89 de la calle del Rosselló, en la Nova Esquerra de l’Eixample. En 1961 ganó el Premio FAD de Arquitectura, en 2016 la editorial trasladó su sede a la Casa Heribert Salas (Via Laietana, 47) y en 2021 el Ayuntamiento de Barcelona compró el edificio para convertirlo en un centro de referencia cultural y pedagógico, albergando el Institut de Cultura de Barcelona (ICUB) y el Institut Municipal d'Educació de Barcelona (IMEB). En su interior acoge una maqueta a escala 1/5.000 de 84 metros cuadrados impresa en 3D mediante 1.204 piezas llamada “Pla de Barcelona 2026-2035”. Paralelamente, otro legado será la rehabilitación de las medianeras de diez edificios ubicadas en distintos barrios de la ciudad impulsada por el Ayuntamiento de Barcelona y la Fundació Mies van der Rohe.
El evento coincide precisamente con el centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí y los 150 años del también fallecimiento del urbanista Ildefons Cerdá, dos personajes clave e ineludibles de la historia de la arquitectura y del urbanismo barcelonés, respectivamente, del último siglo y medio. A ello también se hará referencia a los 25 años del traspaso del arquitecto Ignasi de Solà-Morales y al centenario del nacimiento de quien fue arquitecto municipal Oriol Bohigas.

 
A lo largo del curso se publicarán en el presente blog diversos artículos relacionados con este certamen internacional que, una vez más, vuelve a colocar a Barcelona en el mapa del mundo, ahora como punto de encuentro para el debate arquitectónico, cultural y urbano en el contexto actual. Inevitablemente hablaré desde una perspectiva personal de urbanismo, de arquitectura, de Gaudí y de Cerdà, entre muchas otras cosas.

Fotos: Ajuntament de Barcelona, Batlleiroig, Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA 2023, Isaac Carbonell, Pere Francesch.

sábado, 14 de febrero de 2026

Cinemes Verdi: cien años de exhibición cinematográfica y de cultura barcelonesa (1926-2026)


Los Cinemes Verdi cumplen un siglo de existencia. Más allá de un conjunto de salas de proyección cinematográfica, son una institución tanto del barrio de Gràcia como de Barcelona, un elemento identitario y referente cultural ineludible. Sin embargo ello no siempre fue así, pues la etapa dorada todavía vigente es contemporánea, ya que sus inicios y años posteriores fueron bastante humildes y con apenas nada destacable. Si efectuamos un breve repaso de su historia deberíamos remontarnos a finales del siglo XIX cuando una escisión de socios del Fomento Voluntario fundaron el Fomento Protector de la Villa de Gracia, conocido también como Sociedad Coral La Alianza Graciense, establecida en la calle de la Encarnació. Adquirieron una finca en el número 32 de la calle Ample, un espacio donde el médico y alcalde de Gràcia Modest Casals i Leonor tuvo su residencia. En 1893 en el jardín de dicha finca se construyó un pequeño teatro que, tras varias denominaciones, adoptó el nombre de Moratín. Ya a inicios del siglo XX se ofrecía teatro y cine. La calle Ample pasó a llamarse de les Monges y en 1907 Verdi en homenaje al compositor italiano. El 11 de febrero de 1926 el antiguo Moratín dio paso al Salón Ateneo Cine, dedicado exclusivamente a la proyección de películas. En 1932 cambió su nombre a Cine Ateneo, en 1933 pasó a llamarse Cinema Trébol y finalmente en 1935 se denominó Verdi, nombre con el que nos ha llegado hasta la actualidad.


Tras estallar la Guerra Civil la escasez alimentaria motivó la habilitación en sus instalaciones el primer restaurante infantil de Barcelona, con capacidad para 2000 niños y niñas. Ello sucedió el 19 de junio de 1938 y fue promovido por la Conselleria d’Economia de la Generalitat de Catalunya en colaboración con la Comissió Interventora d’Espectacles Públics, la cual cedió varios cines de la ciudad a la Comissió Interventora de la Indústria Gastronòmica para adaptarlos como comedores infantiles. Finalizada la contienda la sala continuó con su función de comedor social, si bien ahora en manos del Auxilio Social. El 20 de noviembre de 1944 volvió a funcionar como cine con una oferta de reestreno que incluía el No-Do, dos películas y esporádicamente algún cortometraje infantil de dibujos animados. No había espectáculo de vairetés. Durante unos años la programación era idéntica a la ofrecida por el cine Proyecciones (en la calle Gran de Gràcia) una semana antes. Llegados a los años sesenta la sala se sometió a una modernización general para mejorar la confortabilidad, la proyección y el sistema de sonido. Tras unas obras de reforma iniciadas en verano de 1963 el cine Verdi reabrió sus puertas el 28 de octubre siguiente. Al cabo de tres años, el 12 de julio de 1966 la sala dotó de aire acondicionado Carrier.


Con la decadencia de los cines de reestreno y el auge del vídeo tenía previsto cerrar definitivamente en 1982. Fue entonces cuando el 1 de enero de 1983 los empresarios Enric Pérez y Joan Pol, propietarios del cine Moderno, se interesaron en salvarlo y decidieron tomar las riendas de la sala de proyecciones con el propósito de remontar la rentabilidad del cine mediante una nueva oferta alejada del llamado cine comercial convencional. Por ese motivo ambos decidieron ofrecer una programación de repertorio, con la recuperación de películas clásicas y la emisión de ciclos dedicados a los distintos géneros. De lunes a jueves los filmes eran más serios y de viernes a domingo más familiares. A ello, también pretendieron que se integrara en la vida sociocultural del barrio de Gràcia, por ejemplo participando en las fiestas u otros actos festivos así como muestras, festivales, ciclos y presentaciones de películas. En un año se doblaron las recaudaciones y en 1985 se triplicaron.



Con el auge de las multisalas en 1986 el cine se sometió a una remodelación y, tras una reforma de la vieja sala, el 23 de octubre de 1987 reabrió como Multicines Verdi con 3 salas de proyección. La sala 1 (315 localidades) ocupaba lo que fue la antigua platea, mientras que las salas 2 y 3 (139 y 106 localidades, respectivamente) surgieron de la reforma del anfiteatro. Fue el momento en que Enric Pérez y Joan Pol se separaron, quedando el primero como responsable. Desde entonces, su oferta de repertorio dio paso a la exhibición de películas de arte y ensayo, independientes y alternativas, generalmente exhibidas en versión original subtitulada. Ello cambió el perfil del público acostumbrado al cine comercial por otro más especializado en este tipo de productos. En 1988 el número de espectadores aumentó notablemente y a partir de 1990 pasó a ser motor de transformación del barrio. En 1989 la sala 1 acogió la ceremonia de entrega de los Premis Sant Jordi de Cinematografia.


El notable éxito de público motivó una nueva reforma y ampliación que culminó en 1992 con la apertura el 9 de octubre del citado año de dos salas más (sala 4 con 192 butacas y sala 5 con 80) aprovechando una antigua sala de baile ubicada en la planta superior. En ese mismo año la sala 1 acogió nuevamente la gala de los Premis Sant Jordi de Cinematografia. Con miras de ampliar el negocio el 12 de septiembre de 1995 fueron inaugurados los Cinemes Verdi Park, situados en el número 49 de la calle de Torrijos.
Con la llegada del siglo XXI llovieron los reconocimientos. En 2002 los Multicines Verdi ganaron el primer premio Europa Cinemas a la mejor sala europea, en 2009 fue nombrada mejor sala de cine de Barcelona por la revista Time Out y en 2013 recibió la Medalla d’Honor de Barcelona en reconocimiento a su trayectoria en el campo de la difusión cinematográfica y su oferta de cine de calidad alejada de los circuitos comerciales.


El aumento del IVA de los cines del 8% al 21% ocasionó una fuerte crisis, lo cual obligó a que Enric Pérez negociara con Comerç y Cultura para evitar el cierre. Finalmente la distribuidora A Contracorriente Films de la mano de su fundador, Adolfo Blanco, evitó la clausura con la compra del edificio, lo cual garantizó la continuidad del negocio. En la actualidad, más allá de la proyección de películas, las salas ofrecen programaciones especiales como el miércoles cultural, el jueves de los imprescindibles, la fiesta del espectador, las matinales de ópera y ballet y el BCN Film Fest. Aparte se incluyen promociones especiales como el día del espectador, la posibilidad de reservar una de las sala de proyección de manera privada, así como proyección de matinales y la obtención un carnet que ofrece ventajas varias (Amics del Verdi). A todo ello, dispone de un canal de televisión (Verdi TV) que ofrece una selección de cine clásico, de autor y documentales. Llegados al centenario, durante el presente 2026 se prevé la celebración de distintos actos que incluyen un libro conmemorativo, proyecciones especiales en bibliotecas y una colección de títulos históricos en la plataforma 3Cat. El Ayuntamiento de Barcelona colabora con una aportación económica afirmando textualmente que el objetivo es “poner en valor la trayectoria de los Verdi como referente cultural y espacio de cohesión social, abierto e inclusivo”.


En el espacio contiguo, antes ocupado por un supermercado de la cadena SPAR, la actual responsable, Paz Recolons, afirmó que se construirán dos salas más previstas a abrir el próximo mes de octubre en el marco del centenario, con lo cual el conjunto tendrá una capacidad total para 1750 butacas. Ello será todo un desafío teniendo en cuenta el cierre de salas de cine durante estos últimos años.

Fotos: Arxiu Josep Maria Contel, Arxiu Municipal de Barcelona, Barcelona Secreta, Biblioteca Filmoteca de Catalunya, Cinemes Verdi, Enric Pérez Font, Sara Soteras, Vicens Giménez.