Continuando con los artículos relativos a las visitas papales en Barcelona, esta vez le corresponde el turno a Joseph Alois Ratzinger, más conocido como Benedicto XVI. No era la primera vez que el Sumo Pontífice pisaba España, pues los días 8 y 9 de julio de 2006 visitó Valencia para presidir la clausura del V Encuentro Mundial de las Familias. Su segundo viaje vino motivado por la celebración del Año Santo Compostelano en Santiago de Compostela y la solemne consagración del entonces templo expiatorio de la Sagrada Familia en Barcelona. Precisamente la obra cumbre de Antoni Gaudí había dado un gran paso hacia adelante con el cerramiento del ábside y la finalización de la construcción de la nave central, lo cual permitió cubrir el espacio interno. En 2005 se declaró la cripta y la fachada del Nacimiento como Patrimonio de la Humanidad Obras de Antoni Gaudí, una categoría creada por la UNESCO que declara como Patrimonio de la Humanidad a un conjunto de siete edificaciones del citado arquitecto, que incluyen el Park Güell, el Palau Güell, la Casa Milà (La Pedrera), la Casa Vicens, la Casa Batlló y la cripta de la Colònia Güell. Y en 2007 fue declarada como uno de los 12 tesoros de España y una de las 7 meravelles de Catalunya.
Tras su breve estancia en Santiago de Compostela, el Papa tomó el avión rumbo hacia la capital catalana, llegando al aeropuerto del Prat el mismo día con la presencia de un millar de personas que le dieron la bienvenida. Era un sábado 6 de noviembre del año 2010. Desde allá fue trasladado al Palau Episcopal, en la calle del Bisbe, donde pasó la noche. Fue recibido por su anfitrión y responsable de invitarlo personalmente a Barcelona, Lluís Martínez Sistach. Todo se forjó en 2008 cuando el citado cardenal arzobispo de la ciudad aprovechó una audiencia en el Vaticano para invitarlo formalmente con el propósito principal de consagrar la Basílica de la Sagrada Familia y así abrirla al culto.
La presencia de Benedicto XVI coincidió justo con el 28º aniversario de la visita del Papa San Juan Pablo II a la ciudad. El domingo día 7 salió a las 9:00h de la mañana del Palau Episcopal en el “papamóvil” con destino al templo expiatorio de la Sagrada Familia. Al cabo de media hora llegó a su destino accediendo por la futura fachada de la Gloria, encontrándose con SS.MM. los Reyes de España Juan Carlos I y Sofía en la sala museo. El Papa hizo entrega a S.M. el Rey de un ejemplar del libro “Summorun Romanorun Pontificum historia nomismatibus”', del italiano Giancarlo Altieri, sobre la historia de los papas a través de las medallas pontificias. Por su parte, S.M. el Rey obsequió al Sumo Pontífice con una edición especial facsímil del Códice Áureo del siglo XI.
En representación del Gobierno asistió el ministro de Defensa José Bono. Otras autoridades destacadas fueron el presidente de la Generalitat José Montilla, el presidente del Parlament Ernest Benach, el alcalde de Barcelona Jordi Hereu, el Ministro de la Presidencia Ramón Jáuregui y el delegado del Gobierno en Cataluña Joan Rangel. Hubo además otras personalidades como Artur Mas, Jorge Fernández Díaz, Josep Antoni Duran i Lleida, Antoni Castellà, Ramon Espadaler, Daniel Sirera, Alícia Sánchez-Camacho, Jordi Pujol, Ernest Maragall y Josep-Lluís Carod-Rovira. En los alrededores del templo se congregaron unas 36.000 personas, más otras 3.000 que siguieron la eucaristía en la plaza de toros Monumental, cuyos propietarios la cedieron gratuitamente. En ambos espacios se instalaron unas pantallas gigantes.
Más de 1.000 cardenales, obispos y sacerdotes concelebraron la misa con el Papa, que también contó con la presencia de 800 cantores de la Coral de Sant Jordi, la Escolanía de Montserrat y el Orfeó Català. El cardenal arzobispo de Barcelona Lluís Martínez Sistach le pronunció unas palabras de bienvenida.
A las 10:00h empezó la misa con la dedicación de la iglesia de la Sagrada Familia, la bendición y la unción del altar y una homilía del Papa que comenzó y terminó con largos fragmentos en catalán, mientras que la parte central se pronunció en castellano. Sobre el altar se colocó un brasero con brasas encendidas para quemar incienso y las columnas se ungieron con aceite de crisma para simbolizar la dedicación de la basílica. Durante su discurso destacó la figura del “arquitecto de Dios” (como él lo llamó) Antoni Gaudí por su cristianismo ejemplar, además de admirar la Sagrada Familia que la definió como una suma de técnica, arte y fe. Su discurso no quedó exento de polémicas al defender el matrimonio tradicional y atacar el aborto y el matrimonio homosexual.
La misa concluyó con el canto del Virolai. A las 12:00h se procedió al rezo del Ángelus en latín en la fachada del Nacimiento, donde se incluyó una alfombra de flores hecha a medida para la ocasión. Concluida la misa, el cardenal arzobispo de Barcelona Lluís Martínez Sistach leyó la Bula de Promulgación de la iglesia de la Sagrada Familia como basílica menor, un título honorífico debido a su importancia histórica, su valor arquitectónico, su relevancia espiritual y su actividad pastoral, estableciendo así un vínculo especial con el Papa y la Santa Sede, por lo que ya se abrió definitivamente al culto.
A las 12:45h el Papa salió de la Sagrada Familia con su “papamóvil” junto a Lluís Martínez Sistach recorriendo por la calles de la Marina, Diputació, Roger de Llúria, Jonqueres y la Via Laietana hasta la avenida de la Catedral. Según fuentes municipales la rúa fue seguida por unas 250.000 personas. A las 13:00h comió en el Palau Episcopal con los cardenales y obispos presentes y el séquito papal. A modo de curiosidad, degustó en el postre una crema catalana y fue obsequiado con una gran figura de chocolate de la Sagrada Familia, detalle del Gremi de Forners i Pastissers de Barcelona.
A las 16:45h salió la comitiva papal en coche para llegar a las 17:15h a la Obra Benèfico Social del Nen Déu, en el paseo de Maragall, donde se efectuó una visita. Gestionada por las Religiosas Franciscanas de los Sagrados Corazones, está especializada en la atención a niños, jóvenes y adultos con discapacidades intelectuales y con síndrome de Down. Allá un grupo de alumnos de dicho centro cantó al Papa la canción alemana “Die Erde und ich” (La Tierra y yo) versionada en catalán y le ofrecieron regalos. Benedicto XVI remarcó necesidad de la multiplicar los gestos concretos de solidaridad efectiva y constante, mostrando así que la caridad es el distintivo de la condición cristiana. Merece citar que el Sumo Pontífice se emocionó al saludar a una niña con síndrome de Down que le dio las gracias por venir.
Finalizada la visita a las 18:00h el Papa marchó hacia el aeropuerto del Prat, donde al cabo de media hora presidió una ceremonia de despedida con discursos del Sumo Pontífice y de S.M. el Rey Juan Carlos I. Finalmente, a las 19:15h salió en su avión hacia Roma, llegando a la capital italiana a las 20:55h. Su apretada agenda obligó a descartar una visita al Monasterio de Montserrat. Benedicto XVI, tras 22 horas en la capital catalana, regresaría a España por tercera y última vez del 18 a 21 de agosto de 2011 en una visita pastoral para presidir en Madrid los actos centrales de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud. En el próximo artículo se hablará de la reciente visita a Barcelona del Papa León XIV.
Fotos: Agencia EFE, Archivo RTVE, Arquebisbat de Barcelona, Blog oficial de la Sagrada Família, El Confidencial, Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge.