miércoles, 29 de abril de 2026

150 años de cervezas Damm (1876-2026)


La empresa cervecera Damm cumple 150 años. En el presente 2026 celebra un siglo y medio de vida como la sexta marca de cervezas más vendida de España y el segundo grupo cervecero español que más cerveza produce, con 11,14 millones de hectolitros anuales. El origen de esta mítica marca se remonta a la segunda mitad del siglo XIX, coincidiendo con la fuga de franceses de la región de Alsacia con motivo de la guerra franco-prusiana. En 1872 el alsaciano August Kuentzmann Damm llegó a Barcelona exiliado debido a que él, como muchos de sus compatriotas, quiso mantener su nacionalidad francesa. Con la intención de desarrollar un negocio cervecero, de cuya experiencia había adquirido de su hermano, se asoció con el empresario Francesc Xavier Camps i Puigmartí (socio capitalista) creando la sociedad Camps y Kuentzmann. En la calle dels Pellaires, en Poblenou, entonces del municipio de Sant Martí de Provençals, establecieron la fábrica para la producción de cerveza. En 1873 llegó a Barcelona su primo Joseph Damm Geny para aprender el oficio. Dos años después se disolvió la asociación entre August y Camps, de modo de que éste fundó una compañía de aguas y aquél trasladó en 1876 la fábrica de cerveza en el número 27 de la calle de Viladomat.


En 1877 August Kuentzmann Damm falleció prematuramente a la edad de 34 años y fue su viuda Mélanie quien pasó a dirigir el negocio, primero sola y poco después junto a Joseph, el cual regresó a Barcelona tras unos años ausente para ejercer como maestro cervecero.
En 1880 Mélanie contrajo matrimonio con Adolf Leinbacher Altorfer, responsable de la parte comercial y administrativa de la empresa, el cual asumió la dirección de la fábrica cervecera creando al siguiente año una nueva sociedad llamada Leinbacher y Damm, junto a Joseph Damm. En 1888 se sumó el inversor Carlos Reck y se trasladó la fábrica al número 67 de la calle del Comte d’Urgell. Ese año, coincidiendo con la Exposición Universal de Barcelona, salió al mercado la cerveza negra “Bock-Damm”.
Al enviudar Mélanie se convirtió en heredera universal y gracias a que vendió su parte de la empresa a Joseph Damm nació la sociedad Damm y Cía. En 1893 murió Carlos Reck y en 1897 Joseph Damm, tras haber adquirido la parte del negocio de la hija de aquél, pasó a ser el único y principal propietario de la cervecera.


En 1910 los hijos de Joseph Damm, José, Carlos y Marinette, fundaron la Sociedad Anónima Damm junto a las empresas cerveceras E. Cammany y Cía, y  Musolas y Cía. (cervezas “La Bohemia”). El domicilio y las oficinas así como la planta principal de producción de cerveza pasaron a la fábrica “La Bohemia” de Musolas y Cía. sita en el número 515 de la calle del Rosselló, la cual se modernizó con maquinaria eléctrica en sustitución de las de vapor. La fábrica de la calle del Comte d’Urgell (de Damm) pasó a ser centro de refuerzo mientras que la de la calle de Viladomat (de E. Cammany y Cía) se destinó a cámaras frigoríficas. A modo de curiosidad, mencionar que la cervecera Moritz también estuvo a punto de asociarse pero finalmente no hubo acuerdo. En 1917 tras la muerte de Joseph Damm sus tres hijos pasaron a ostentar el mando de la empresa. 
A partir de 1920 se duplicó la producción de cerveza y un año después lanzaron al mercado la “Estrella Dorada”. Ya en 1921 se producían 600.000 litros diarios de cerveza y para ello se contaba con una plantilla de 300 trabajadores, uno de ellos el anarcosindicalista Buenaventura Durruti. Llegados a 1930 se produjo un notable crecimiento de la producción. Durante la Segunda República se dio la asociación entre Damm y Moritza para participar conjuntamente en la Feria de Barcelona como stand de cervezas españolas.


Al estallar la Guerra Civil la cervecera se colectivizó bajo control obrero y sus instalaciones se usaron como refugio antiaéreo. Superada la postguerra a partir de 1950 hubo una consolidación definitiva de la marca con el control de la S.A. Damm de las otras sociedades fundadoras de la marca. Más allá  de las cervezas, en 1954 un grupo de trabajadores aficionados al fútbol fundó el C.F. Damm con la finalidad de formar y educar a la juventud del barrio. En 1955 salió al mercado la “Voll Damm”.
A partir de 1960 empezó su expansión nacional por toda España. Para ello era necesario ampliar la producción, lo cual requirió una ampliación de las instalaciones de la antigua fábrica y la adquisición de una parcela delimitada por las calles del Rosselló, Dos de Maig, Provença y Cartagena, donde se ubicó una planta embotelladora. Sin embargo, al no poder crecer más en el Eixample en 1964 se optó por abrir una nueva planta en Santa Coloma de Gramenet. En 1975 se abrió una nueva fábrica en El Prat de Llobregat fruto de una permuta con la cervecera Cruzcampo
Con motivo de los mundiales de fútbol de 1982, S.A. Damm se convirtió en el patrocinador oficial. En 1989 salió al mercado la cerveza sin alcohol “Free Damm” y en 1991 la cerveza “Estrella Dorada” pasó a llamarse “Estrella Damm”.


En 1992 se trasladó la totalidad de la producción a las plantas de Santa Coloma de Gramanet y El Prat de Llobregat (la planta cervecera más grande de Europa), de modo que la antigua fábrica pasó a ser la sede administrativa central y de las oficinas corporativas. En el solar de la embotelladora se construyeron viviendas (Illa Damm). Precisamente aquél año la S.A. Damm fue una de los patrocinadoras de los Juegos Olímpicos de Barcelona y desde ese mismo año patrocinó y aseguró a los Castellers, los cuales hacen exhibiciones castelleras en la antigua fábrica e incluso se celebra anualmente la "Diada de la Damm". En 1998 la S.A. pasó a promocionar las competiciones de vela y en 1999 apostó por la diversificación. En el año 2000 el cambio de milenio coincidió con la creación junto con Renfe del operador logístico integral Alfil Logistics que maniobra tanto a nivel nacional como internacional.


Entrados al siglo XXI, en 2001 nació la Fundació Damm con el objetivo de de vertebrar y dar difusión a las actividades de mecenazgo y filantropía en los tejidos deportivos, sociales y culturales y en 2006, con motivo del 130 aniversario de la Damm, la antigua fábrica se reinventó como museo de la cerveza y como lugar de eventos culturales y conciertos. Durante las Fiestas de la Mercè es espacio de celebraciones. Ese mismo año nació Damm Distribución Integral (DDI). En 2010 se procedió a una rehabilitación de las instalaciones y su adecuación tanto para eventos corporativos como para actos sociales y culturales varios. En 2011, Damm compró parte de Cacaolat en colaboración con Cobega, produciéndose en la planta de Santa Coloma de Gramenet a partir del siguiente año.
En 2019 se adhirió al Pacto Mundial de las Naciones Unidas y en 2020, con motivo de la pandemia, la Fundació Damm procedió a donar agua, leche, gel hidroalcohólico y mobiliario. Y en el ámbito deportivo, en 2023 el C.F. Damm estrenó su ciudad deportiva en Montjuïc tras haber abandonado el campo de fútbol del barrio de Porta.


El pasado domingo 26 de abril el Gran Teatre del Liceu acogió la gala del 150 aniversario con la presencia de 1.500 asistentes y una propuesta gastronómica en el Mercado de la Boqueria.
Actualmente Damm dispone en el mercado de las cervezas "Estrella Damm", "Bohemia", "Voll Damm", "Damm Lemon", "Complot", "Inedit", "Bock Damm", "Free Damm", "Free Damm Limón", "Free Damm Tostada", "Daura", "Daura Märzen", "A.K. Damm", "Xibeca" y "Cerveza de Navidad". Además fabrica también un total de 24 cervezas de otras marcas. En su citada diversificación ofrece las aguas "Veri", "Fuente Liviana", "Pirinea" y "Font Major". Otros productos son la leche "Agama", los batidos de cacao "Laccao" y "Cacaolat", la sangría "Sureo", la tónica "Fever Tree", los cafés "Garriga", el refresco "Nestea", el energético "Parkour" y la bebida de hidratación positiva "Más+ by Messi".

Fotos: Archivo Histórico de la Damm, C.F. Damm, El Llobregat.

jueves, 23 de abril de 2026

El Sant Jordi de 1958: una Diada singular


Una vez más llegamos a Sant Jordi, la Diada del Libro y de la Rosa. Es costumbre de mi parte promocionar mis libros a la venta, sin embargo con el propósito de romper un poco la monotonía de los años anteriores y deseando publicar algo diferente quisiera recordar especialmente la edición del año 1958, una jornada popular, religiosa e institucional que incluyó como singularidad una cabalgata por Barcelona y una representación teatral en el entonces templo expiatorio de la Sagrada Família. En aquél Sant Jordi firmaban libros escritores como Josep Maria de Sagarra, Tomàs Salvador, Luís Romero, Carles Soldevila, Manuel de Pedrolo, Mercedes Salisachs, Valentí Castanys, Antonio de Armenteras, Ana Inés Bonín, Antonio Guindelain, José Cruset, Prat i Ubach, Francisco Candel, Juan José Poblador, Jaume Vicens Vives, Roig i Raventós, Aureli de Campmany, Blai Bonet y Ana María Matute, entre otros. Fueron grandes ventas obras como “Entre visillos” de Carmen Martín Gaite, “San Juan de Dios” de José Cruset, “Las uñas del miedo” de José María Castillo, “Historia de una monja” de Kathryn Hulme, “La nueva clase” de Milovan Djilas, “Cabo de varas” de Tomàs Salvador, “El etrusco” de Mika Valtari, “Tras las huellas de Adán” de Herbert Wendt y “Cartas de Nicodemo” de Jan Dobraczyński. Y hubo también buenas ventas de libros publicados en lengua catalana como ahora “Obres completes” de Josep Carner, “Homenots” de Josep Pla, “Guia de festes tradicionals de Catalunya” de Joan Amades, “Junceda, home exemplar” de Prat i Ubach, “El mar” de Blai Bonet i “Vint-i-dos contes” de Mercè Rodoreda. Multitud de público asistente y cuatro millones de pesetas en ventas.


Más allá de los actos oficiales, como la misa en la capilla de Sant Jordi, la sesión plenaria y los premios a las paradas de venta de rosas, además de una exposición de esculturas en el palacio de la Virreina y un tributo especial a los soldados españoles en tierras africanas, a las 12:00h del mediodía salió desde el templo expiatorio de la Sagrada Família la cabalgata de la “Consueta de Sant Jordi”. Básicamente constaba de dos carrozas: la de la princesa y acompañantes más la del dragón. Montado a caballo iba el personaje de San Jorge. Desde allá la rúa prosiguió por la calle de Provença, el paseo de Sant Joan, el salón de Víctor Pradera (actual paseo de Lluís Companys), la avenida de Martínez Anido (actual paseo de Picasso), la avenida del Marquès de l’Argentera, el Pla de Palau, el paseo de Isabel II, la plaza de Antonio López (actual Correus), el paseo de Colom, la plaza del Portal de la Pau, la Rambla y la calle de Ferran hasta la plaza de Sant Jaume. Alrededor de las 13:00h la comitiva llegó al Palacio de la Diputación (actual Palau de la Generalitat), siendo éste punto y final del recorrido. Algunos de los miembros de la rúa fueron recibidos en el Salón de la Presidencia por el presidente la Diputación de Barcelona Joaquín Buxó Dulce de Abaigar, marqués de Castell-Florite. Principalmente recibió a los dos intérpretes que representaron a San Jorge y a la Princesa, la cual fue obsequiada con una cesta de rosas rojas.


A las 20:30h de la tarde en la explanada del templo expiatorio de la Sagrada Família se hizo una representación de la “Consueta de Sant Jordi”, un texto medieval mallorquín de carácter hagiográfico del siglo XVI (si bien existe una anterior del siglo XIV menos popular) y de autor desconocido. Para quienes lo desconozcan, el término “consueta” se refiere a un manuscrito con el orden de las representaciones religiosas cuya conmemoración se efectúa tras las laudes (oración oficial de la mañana) y las completas (oración del final del día), mientras que el término hagiográfico hace referencia a la vida, milagros y virtudes de un santo. Fue adaptada y dirigida por el poeta y autor teatral afincado en Andorra Esteve Albert i Corp (Dosrius 1914 - Andorra la Vella 1995) y con música del compositor y organista padre capuchino Robert de la Riba (nombre religioso de Joan Sans i Balcells) (La Riba 1912 - Barcelona 1999). En 1967 ambos autores volvieron a representar la pieza en el mismo lugar.


Por la noche en el hotel Majestic tuvo lugar la segunda edición de los Premios Sant Jordi de Cinematografía, siendo ganadora “Un ángel pasó por Brooklyn” de Ladislao Vajda como película española y “La Strada” de Federico Fellini en categoría de película extranjera. Y en el Palau de la Música la Compañía de Fernando Vallejo interpretó “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”, adaptación a cargo de Pedro Sas Falguera, con motivo de la conmemoración de la muerte de Miguel de Cervantes, en una representación dedicada a la Agrupación “Los Quijotes” y al Gremio de Libreros de Barcelona.
Y ahora sí, insisto, como es mi costumbre en esta fecha tan señalada, en recomendar la adquisición de mis libros publicados que todavía estén disponibles, concretamente “Els autobusos de Barcelona. 100 anys fent xarxa (1922-2022)”, “Històries dels transports de Barcelona” y “La dona treballadora al metro de Barcelona” (escrito conjuntamente con María José Muñoz), a la vez que os deseo de todo corazón que disfrutéis de la Diada de Sant Jordi y su ambiente.


Fotos: Brangulí, Sáenz Guerrero, Salvador Gutiérrez.