lunes, 16 de marzo de 2026

Adiós a la discoteca Karma (1978-2026)


La discoteca Karma cierra definitivamente sus puertas, tal y como sus responsables anunciaron el pasado miércoles día 11 de este mes. Tras poco más de 47 años de su apertura Barcelona pierde otro local de ocio nocturno de referencia. Esta sala de fiesta se ubicó en el número 10 de la plaza Reial, en un espacio donde anteriormente hubo otros negocios y mucha historia. En la década de 1850 abrió allá sus puertas el Café Turco y la sastrería Miquel Camps. En 1864 el Café Turco pasó a ser el Café de Europa. En la década de 1870, junto al citado establecimiento hubo la sastrería El Gallo de Oro y la relojería El Cronómetro. En 1919 la sastrería Miquel Camps se convirtió en la tienda de ropa Casa Roig i Guasch, a la vez que allá se inauguró la primera sede del Museo Pedagógico de Ciencias Naturales. En 1926 éste negocio se trasladó al número 8 de la plaza mientras que en su lugar se instaló el célebre taller del taxidermista Pau Areny-Plandolit, además del anticuario José Valenciano. Tras estallar la Guerra Civil española, a partir del año 1937 los subterráneos tanto del número 10 como los demás fueron usados como refugios antiaéreos. Llegados a la posguerra se instaló la fábrica de pañuelos Manufacturas Sedafil, el cual tuvo la mala suerte de sufrir un incendio en 1949. Al siguiente año abrió la sastrería Gallup, la cual funcionó hasta los años setenta.



Fue entonces cuando Juan Andrés Aguilera y Benito Antonio Esteban, dos empleados de la pizzería Rivolta de la calle del Hospital, decidieron emprender negocio por su propia cuenta en ese local. Habiendo obtenido los permisos correspondientes, la noche del 31 de diciembre de 1978, coincidiendo con fin de año, abrió sus puertas la discoteca Karma. Bajo la galería porticada del edificio, justo al lado del histórico hostal Ambos Mundos se hallaban dos accesos, el de la izquierda correspondía a la entrada y salida de la discoteca, estando allá la taquilla; y a la derecha había el bar con terraza. A la sala de fiesta, en un subterráneo, se accedía mediante unas escaleras que daban paso a un área diáfana de estructura tubular de doble bóveda de cañón que definía a la izquierda la barra de bar y a la derecha la pista de baile, la cual incluía un púlpito para el DJ ubicado al fondo. Ambas zonas estaban separadas por unas gruesas columnas.


Desde sus inicios se definió como una discoteca moderna y avanzada a su tiempo en tanto que se caracterizó por su inclusividad. Además del ambiente hetero también destacó el ambiente gay y de personas transexuales en unos tiempos en los cuales estos colectivos tenían vetado su acceso en la mayoría de locales de ocio. Fue célebre y habitual el personaje del travesti Fernanda. Otros personajes conocidos fueron Ocaña, Camila y Toci. En 1986 el local fue escenario de rodaje de la película “La rossa del bar” del director Ventura Pons, habiendo una escena con dos de sus protagonistas, Enric Majó y Núria Hosta. El 13 de abril de 1989 los propietarios constituyeron la empresa que gestionaba la discoteca bajo el nombre de Dreston, S.L.


La discoteca Karma ofreció variedad musical combinando Rock, Rock & Roll, Pop, Soul, Blues, Hard Rock, Punk, Grunge, Indie y Heavy Metal, con temas de los años sesenta hasta la actualidad. Llegado el momento de cerrar, la última canción ofrecida siempre era “Goodnight Ladies” de Lou Reed. Dos de los DJ's que pincharon discos durante estos últimos años fueron Ladroncomix, Luís Furtado, Nenazza, Waaax y Robert Martex. Ocasionalmente grupos alternativos ofrecían conciertos de música.
Generalmente abría sus puertas de martes a sábado desde las 0:00h de la medianoche hasta las 3:00h de la madrugada los martes miércoles y jueves (salvo vísperas de festivos que prolongaba hasta las 6:00h) y hasta las 6:00h de la mañana los viernes y sábados por ser fin de semana. El bar permanecía abierto a diario desde las 23:00h de la noche hasta las 3:00h de la madrugada.


En el 2002 la trilogía literaria “El día del Watusi” del escritor Francisco Casavella hace ocasionales referencias a la discoteca en algunos de los capítulos de cada libro. Precisamente la obra narra la historia de Fernando Atienza, un joven que vive en la Barcelona de la transición, justo cuando Karma abrió sus puertas. Años después la discoteca se sometió a una reforma que no quedó exenta de polémicas, consistente en trasladar la pista de baile a la derecha y la barra del bar a la izquierda. Tras la muerte de Juan Andrés Aguilera en 2014 Benito Antonio Esteban pasó a ser administrador único de la empresa hasta el cierre definitivo del negocio.


La desaparición de la discoteca karma se suma a la reciente clausura de la sala La Deskomunal del barrio de Sants debido a la fuerte presión provocada por un cúmulo de dificultades surgidas desde la pandemia hasta la actualidad. Durante estos últimos años salas de fiesta de gran popularidad como Tango (2020), Alfa (2021), Merlín (2023), Brisas (2023), Bóveda (2024) y Sidecar (2024) también han bajado definitivamente la persiana. El ocio que fue símbolo de una época y que perteneció e influyó a unas determinadas generaciones está desapareciendo de la ciudad. La Barcelona nocturna jamás volverá a ser lo que una vez fue. Hasta siempre "karmeros".

Agradecer la inestimable colaboración del historiador Xavier Theros para poder explicar qué negocios hubo anteriores a la discoteca Karma en los bajos del número 10 de la plaza Reial. A ello recomiendo su libro "Vida i miracles de la plaça Reial", coeditado por el Ayuntamiento de Barcelona, la Associació d’Amics i Comerciants de la Plaça Reial y la Fundació SETBA.

Fotos: Bar Discoteca Karma (archivo).

lunes, 2 de marzo de 2026

Barcelona y los Premios Goya: pasión por el séptimo arte


Barcelona desplegó una vez más la alfombra roja para acoger la ceremonia de entrega de los Premios Goya de cinematografía. Es la segunda vez en su historia que la capital catalana se viste de gala y pasa a ser anfitriona de un certamen cuyo propósito es reconocer lo mejor del séptimo arte español. Para ello días antes se instalaron en siete puntos distintos de la ciudad unas réplicas a gran tamaño de la estatuilla que representa el galardón: jardines de Salvador Espriu, parque del Fòrum, plaza de les Glòries Catalanes, recinto fabril de la Fabra i Coats, plaza del Portal de la Pau y a los pies del Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC). Y por supuesto, algunas de estas figuras que han servido para los aficionados de los selfies, han terminado vandalizadas por grupos independentistas. El motivo de tal acción (que era de esperar) fue luchar contra (lo que ellos aseguran ser) el genocidio cultural del pueblo catalán y contra la castellanización de los (llamados) Països Catalans. De tales “activistas” no se podía esperar menos, si bien afortunadamente las estatuas se limpiaron de inmediato para la ocasión. Con toda seguridad ninguno de ellos debía tener ni la mitad de la mitad de la capacidad artística e intelectual que tuvo el gran pintor Francisco de Goya.


Los Premios Goya son, a imitación de los Oscar de la academia de Hollywood y de los premios de otros países que ofrecen distinciones similares (Bafta en Reino Unido, César en Francia y David de Donatello en Italia, entre otros) unos galardones otorgados anualmente por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España con el propósito de premiar a los mejores profesionales en cada una de las distintas especialidades del cine español. La ceremonia de entrega tiene lugar entre finales de enero y principios de febrero. La primera edición tuvo lugar en el teatro Lope de Vega de Madrid el 17 de marzo de 1987 y en los años posteriores la capital de España ha sido habitualmente la sede principal. No fue hasta el año 2000 que se decidió cambiar de ciudad para hacerlo itinerante, por lo que Barcelona se convirtió en la anfitriona. Otros municipios que acogieron el certamen fueron Sevilla (2019 y 2023), Málaga (2020 y 2021), Valencia (2022), Valladolid (2024) y Granada (2025).


La primera gala en Barcelona, correspondiente a la XIV edición, tuvo lugar el 29 de enero de 2000 a las 11:00h de la noche en el Auditori, en la avenida Meridiana con Lepant, al lado del Teatre Nacional de Catalunya. Acogió a un total de 2.500 invitados tanto del mundo del cine como de la política, del arte, la cultura y otros ámbitos. Dirigida por la directora, realizadora y guionista de cine y televisión Rosa Vergés, fue presentada por la actriz, directora de cine, monologuista, guionista y productora Antonia San Juan. Como guionistas intervinieron también Rosa Vergés junto al periodista y crítico de cine Jaume Figueras. Entre las autoridades invitadas no faltaron el alcalde de Barcelona Joan Clos, el presidente de la Generalitat de Catalunya Jordi Pujol y el (entonces) S.M. el Príncipe de España Felipe de Borbón, el cual ese mismo día cumplía 32 años de edad. Otras personalidades presentes fueron la actriz Aitana Sánchez-Gijón en calidad de presidenta de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, el (entonces) ministro de Educación y Cultura Mariano Rajoy, el conseller de Presidencia Xavier Trias, el conseller de Cultura Jordi Vilajoana, el portavoz socialista en el Parlamento catalán Pasqual Maragall, la ex ministra de Cultura Carmen Alborch y el secretario de Estado de Cultura Miguel Ángel Cortés. Destacar que el Goya honorífico fue para el director y productor Antonio Isasi-Isasmendi y que la película ganadora fue “Todo sobre mi madre”, dirigida por Pedro Almodóvar, la cual recibió un total de 7 estatuillas de las 14 nominaciones.


La segunda gala celebrada en Barcelona, la XL edición de los Premios Goya, tuvo lugar el pasado sábado día 28 de febrero en el Centre de Convencions Internacional de Barcelona (CCIB), en el recinto del Fòrum, con más de 2.000 invitados. Ello coincidió precisamente con el 40 aniversario de la creación de este singular galardón. Una de las personas invitadas de talla internacional fue la actriz (y activista) Susan Sarandon, la cual fue invitada a visitar los yacimientos de “El Born Centre de Cultura i Memòria” junto al presidente de la Generalitat de Catalunya Salvador Illa. El motivo de su presencia fue la recepción del Premio Goya Internacional. La gala fue presentada por la cantante, actriz de voz y escritora Rigoberta Bandini y el actor Luís Tosar. Como autoridades invitadas destacaron, entre otras, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez, el presidente de la Generalitat de Catalunya Salvador Illa, la presidenta del Congreso Francina Armengol, el alcalde de Barcelona Jaume Collboni, la vicepresidenta segunda del Gobierno Yolanda Díaz, el ministro de Cultura Ernest Urtasun, el ministro de Transformación Digital Óscar López, el ministro de Industria Jordi Hereu, la consellera de Cultura Sònia Hernández, el secretario de Estado de Cultura Jordi Martí y la presidenta de la Diputació de Barcelona Lluïsa Moret.


El Goya honorífico fue a manos del director y guionista Gonzalo Suárez mientras que la película ganadora fue “Los domingos”, dirigida por Alauda Ruiz de Azúa, cinta que recibió un total de 5 estatuillas de las 13 nomnaciones. Merece destacar la acertada intervención del presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España Fernando Méndez-Leite, el cual hizo un balance de los que ha sido este certamen a lo largo de sus 40 años de existencia y cómo ha evolucionado la industria cinematográfica española.


Inevitable es tener que remarcar algo tan evidente como que ésta última edición de los Premios Goya ha sido, sin lugar a dudas, la más politizada de todas hasta el momento, una ceremonia cinematográfica convertida en pura plataforma partidista. Nadie está negando en absoluto el derecho a reivindicar y a expresar libremente y abiertamente los sentimientos políticos así como denunciar las numerosas injusticias que, desgraciadamente, suceden a diario en nuestro mundo. Nada más noble resulta condenar las guerras, los genocidios, las tiranías y las desigualdades sociales a cambio de luchar y apostar por un mundo mejor. Sin embargo, por coherencia y sentido común, que no por imposición, cada cosa debería de ocupar su propio lugar y en su momento oportuno, por lo que una gala dedicada al cine debería de tratar exclusivamente sobre todo lo relacionado con el séptimo arte, nada más.


Con toda probabilidad la gala de los Premios Goya regresará a Barcelona en un futuro nada lejano, pues la ciudad siempre ha apostado por la industria cinematográfica en todos sus aspectos, a la vez que muy frecuentemente ha sido el plató de muchas películas tanto de producción nacional como internacional. A ello, la materialización a partir del año 2028 del Catalunya Media City en la antigua central térmica de las Tres Xemeneies, en Sant Adrià de Besòs, un hub internacional del sector audiovisual, digital y de videojuegos, será decisivo tanto en la producción y creación como en la celebración de certámenes.

Fotos: Academia de Cine, Carles Ribas, GTRES, Europa Press, Heraldo de Aragøn, Xavier Torres Bachetta.