jueves, 30 de abril de 2009

Como dijo Schwarzenegger: "eres una autentica belleza"


Una vez más, la modernización de algunos rincones de la ciudad nos ha brindado con una magnífica obra de arte de la tan hermosa arquitectura funcionalista, cuyo diseño técnicamente tan difícil ni siquiera Gaudí lo hubiese podido superar. Se puede observar su discreción y su total integración en el paisaje, no teniendo nada que envidiar de sus casas vecinas.
La fachada del antiguo cine París fue descatalogada del catálogo de patrimonio histórico-arquitectonico de Barcelona para luego poder ser derribada. La imaginación de los arquitectos de mayor sensibilidad artística para sustituir aquel bonito edificio por otro de singular y respetuoso con el entorno ha dado como fruto este fantástico rompecabezas.

No nos queda otra cosa más que decir lo mismo que Arnold Schwarzenegger en la película Predator (Depredador) cuando el alienígena se quita la máscara y enseña su cara: "eres una auténtica belleza".
Desde el más allá, me parece oír las carcajadas de nuestro controvertido alcalde de Barcelona Josep Maria de Porcioles. Seguro que él no lo hubiese hecho mejor.

viernes, 24 de abril de 2009

Vivint la màgia del Sant Jordi 2009

Una vegada més, he tingut el plaer de formar part de l'equip humà de persones que han participat en la jornada màgica que representa la Diada de Sant Jordi. Agraeixo de tot cor a la ciutadania tant catalana com d'arreu del món la vostra assistència i fidelitat a una tradició i a una festa que ha de perviure ara i per sempre.
L'any vinent hi tornaré, al peu del canó, a la Rambla de Barcelona, i que per molts anys hi pugui estar, per servir-vos.





LA DIADA DE SANT JORDI

La diada de Sant Jordi
és diada assenyalada
per les flors que hi ha al mercat
i l'olor que en fan els aires,
i les veus que van pel vent:
"Sant Jordi mata l'aranya".
L'aranya que ell va matartenia molt mala bava,
terenyinava les flors
i se'n xuclava la flaire,
i el mes d'abril era trist i els nens i nenes ploraven
..................................
Quan el Sant hagué passat
tot jardí se retornava:
perxò cada any per Sant Jordi
és diada assenyalada
per les flors que hi ha al mercat
i l'olor que en fan els aires.
Joan Maragall




miércoles, 22 de abril de 2009

Per Sant Jordi, un llibre i una rosa

Un any més, hem arribat al 23 d’abril, Diada de Sant Jordi, també coneguda com el Dia del Llibre i de la Rosa. Malgrat que a Catalunya no és una data festiva però sí de festivitat popular, té un arrelament força antic al nostre territori. La tradició s’inicià a mitjans del segle XV, essent Sant Jordi el patró dels cavallers, amb motiu dels serveis que Pere I d’Aragó va prestar al rei en una batalla de l’any 1096 contra els musulmans. En agraïment, el rei l’anomenà patró de la cavalleria i la noblesa. La Creu de Sant Jordi es convertí en el primer emblema de la Generalitat de Catalunya, i també apareix en l’escut de Barcelona.
Més endavant, la festivitat de Sant Jordi es convertí en la festa dels enamorats, doncs la tradició deia que l’home havia de regalar a la dona una rosa, costum que es creu també d’origen medieval. Altres versions atribueixen aquesta pràctica amb la Fira de Roses o dels Enamorats que tenia lloc a Barcelona durant l’estiu. És un fet constatat que en aquella època es repartien roses a les dones que assistien a la misa oficiada a la capella de Sant Jordi del Palau de la Generalitat, el 23 d’abril. La rosa anava acompanyada d’una senyera i una espiga de blat. Si el color vermell era símbol de passió, la senyera simbolitzava el patró de Catalunya i l’espiga de blat, la fertilitat.
Posteriorment, s’afegí la tradició de regalar un llibre a l’home, però després es generalitzà a tots dos sexes. L’any 1996, la UNESCO va declarar el 23 d’abril com a Dia Internacional del Llibre.


Des de fa molts i molts anys, i arribats als nostres dies, la Diada de Sant Jordi també té una component reivindicativa com a element de la cultura catalana. És típic veure penjada pels balcons i finestres de les cases una senyera.
Històricament, a nivell mundial, Sant Jordi commemora la mort del sant i màrtir Jordi de Capadòcia, ocorreguda el 23 d’abril de 303. És a partir del segle IX quan es va difondre la llegenda del Sant Jordi, el qual, muntat amb el seu cavall, va matar al drac i va salvar al poble i la princesa de les urpes i el foc d'aquella bèstia. És una història forjada a partir de la barreja de cultures europees i asiàtiques que narraven relats similars, des d'Anglaterra fins el Japó. Aquest personatge és patró de països com Anglaterra, Geòrgia, Etiòpia, Bulgaria i Portugal. Al nostre país, ho és també, a més de Catalunya, de l’Aragó i de municipis com Càceres i Alcoi, entre d’altres.
Per tota la història i cultura que té la festivitat Sant Jordi no només a Catalunya sinó també arreu del món, mereix la pena de conservar-la i deixar-la pedre, perquè són d'aquelles tradicions universals que, com el Nadal, han aconseguit la unió, la conciliació i la concòrdia de totes les persones i cultures del món.



sábado, 18 de abril de 2009

En Madrid, los pajaritos siempre cantan

Efectivamente, por las calles de Madrid se escuchan constantemente los cantos de los pajaritos, al menos los de los semáforos adaptados para invidentes. Este y muchos otros detalles se pueden encontrar en una gran ciudad que, como dicen quienes la han visitado, no te la acabas.
En realidad, muy poco puedo decir de la capital del imperio habiendo estado solamente tres días (uno de ellos en Toledo), pero he procurado aprovecharlos lo máximo para intentar sacar las mejores impresiones posibles. Agradezco de todo corazón la paciencia y hospitalidad de Elena por acogernos en su casa a mí, a mi hermano Tomás y a nuestro amigo Juan Antonio.
Madrid es, en términos generales, una ciudad muy diferente a Barcelona, con un modelo tanto urbanístico como de desarrollo y unas funciones (de capital de estado) que nada la asemejan a la capital catalana, con lo cual es preferible no establecer comparaciones o intentar competir. La grandeza, la monumentalidad y la heterogeneidad serían las tres características que la definirían. Grandeza por sus altos edificios y por sus largas y anchas avenidas, por su extensión urbana, y por la sensación que ofrece de capital de estado; monumentalidad porque los edificios del centro histórico y administrativo son bellos, imponentes y majestuosos, y porque las esculturas y monumentos dedicados a hechos históricos y personajes insignes son presentes por muchas calles, como si de unos guardianes de piedra de la ciudad se trataran; y variedad tanto por la grandísima oferta de servicios, ocio y cultura que convierten Madrid en una ciudad donde el aburrimiento no tiene ninguna cabida, como por la presencia de personas de todas clases, razas y cataduras.



A diferencia de Barcelona, presenta una estructura urbana irregular típica de los cascos antiguos, pero ordenada, lo que permite una buena movilidad interna. Se trata de un modelo con crecimiento ilimitado en forma de mancha de aceite similar al de ciudades sin mar como París y Londres. Las calles, paseos y avenidas, pese a la amplitud de sus aceras arboladas, tienen unas calzadas para coches excesivamente anchas, de ahí los célebres problemas del caótico tránsito de automóviles que mucha gente me asegura. Tal vez se debería tomar en consideración el modelo barcelonés de aceras amplias con carriles-bici para pacificar un poco las calles, sin que ello suponga la supresión masiva de aparcamientos. Sin embargo, son cada vez más presentes las calles y plazas peatonales, especialmente en núcleos antiguos. La red de autobuses y de metro es excelente por el número de líneas y la cobertura territorial, permitiendo desplazarse a cualquier punto de la ciudad.
El grandioso centro histórico y de servicios conserva erigidos magníficos y señoriales edificios antiguos y palacetes que albergan los diferentes Ministerios estatales y grandes museos. En eso se aprecia la capitalidad de la ciudad. La mayoría de edificios antiguos, tanto mayores como menores, han sido rehabilitados, y es muy fácil encontrar de pronto aquellos donde personajes ilustres de la historia de España llegaron a hospedarse o a vivir, gracias a unas placas que así lo indican. El fomento por la memoria histórica es algo palpable en las calles, pues aparte de la conservación de dichos edificios y la presencia de numerosas estatuas como antes he indicado, por los suelos de las aceras se han colocado muchas inscripciones de fragmentos literarios de poetas y escritores españoles, así como explicaciones acerca del por qué de los nombres de las calles. Todo ello ofrece la posibilidad de trazar diferentes rutas urbanas de carácter cultural que pueden ser muy didácticas para todos.


La oferta cultural es vastísima y envidiable. Grandes museos como El Prado y el Thiessen, galerías de arte que exponen desde las corrientes más clásicas hasta las más vanguardistas pasando por todos los movimientos que ha habido a lo largo de estos siglos, y numerosos cines y teatros ponen el saber al abasto de la ciudadanía o de cualquier persona.
La oferta de ocio es variadísima. Francamente, quien se aburre en Madrid es porque quiere. Por ejemplo, en una sola calle hay un restaurante ubicado justo al lado de otro, aparte de locales musicales que van desde tablaos hasta discotecas pasando por salas de jazz. En definitiva, locales para todos los gustos y tendencias conviven en armonía. Afortunadamente, predominan los locales históricos con decoración antigua y techos con vigas de madera, algunos de ellos dedicados a la tauromaquia, donde las cabezas de toros con una inscripción que identifica al animal y qué torero lo mató cuelgan decorando las paredes. Un ambiente puramente español, la verdad. Las entradas de muchos restaurantes están decoradas con preciosos azulejos y mosaicos que han perdurado hasta nuestros días. A pesar de la existencia de modernos locales de diseño, estos son más secundarios.
La oferta gastronómica es muy variada, siendo especialmente unos reyes de las tapas y del vino, y muy aficionados al pescado y al marisco. En un restaurante gallego, por tan solo 10 € me comí seis ostras con limón (Madrid es en general una ciudad más barata que Barcelona), sinceramente, uno de los frutos del mar más deliciosos que la naturaleza nos puede ofrecer y que merece la pena deleitarlos antes de morir.

A diferencia de Barcelona, Madrid ha sabido conservar mucho mejor su identidad territorial. Con independencia de que pueda gustar o no, desde una posición neutral me atrevo a afirmar que se respira un españolismo y un madrileñismo en todos los rincones. Aunque la inmigración y el turismo son presentes por las calles y existen numerosos locales comerciales y de restauración regentados por extranjeros, la multiculturalidad aparenta ser más coherente y respetuosa porque no ha implicado el cierre de locales históricos y un retroceso de la cultura local. No ha habido una fagocitación cultural como en Barcelona, donde muchos locales históricos han cerrado y muchas calles parecen de una ciudad extranjera, no por culpa de la inmigración en sí, sino por la aplicación de unas políticas municipales poco coherentes. En Madrid se respira un ambiente cosmopolita, donde un forastero puede sentirse como un miembro más de la comunidad, bien tratado y recibido salvo por la existencia de minorías que expresan abiertamente sus prejuicios, las cuales, por suerte, no he tenido la desgracia de encontrar. Sabía que el pueblo madrileño no me defraudaría, y es por ello que creo en la conciliación y la concordia, porque a pesar de la división creada por los políticos y los medios de comunicación, una fraternidad Cataluña-Madrid es posible.

..................................................................................¡Que cara! ¡Que gesto! ¿Qué carajo es esto?

viernes, 17 de abril de 2009

¿Laicismo real o anticristianismo?

Leo últimamente en los periódicos la polémica por la intención de cambiar las denominaciones de las fiestas de Semana Santa y de San Juan por las de Primavera y Solsticio de Verano, respectivamente. No es la primera vez que me manifiesto como un creyente no religioso y laico, pero creyente a fin de cuentas. Es por ello que tengo un concepto acerca del laicismo que parece ser bastante diferente al que determinadas personas suelen aplicar. Que yo sepa, el laicismo consiste en que las religiones no tengan absolutamente ninguna influencia o capacidad de decisión o influencia en la aplicación de leyes y políticas sociales y económicas de un país, con lo cual las creencias quedan limitadas al ámbito personal o familiar. Así pues, observo extrañado como algunos ateos y laicos que repudian completamente las religiones (y digo algunos, no todos) se manifiestan a favor de que la religión católica no se imparta en las escuelas, y sin embargo dan el visto bueno para que los musulmanes reciban clases de islamismo; echan pestes de quienes se congregan el Domingo de Ramos ante la parroquia de su barrio, pero luego van a celebrar con sus colegas la fiesta del fin del Ramadán; detestan las escuelas católicas, pero después piden que se creen guarderías y escuelas musulmanas; no tienen ningún crucifijo en su casa, pero luego compran una estatuilla de Buda para el comedor o el recibidor de su casa; dicen que los sacerdotes no deberían ir con su uniforme por la calle, pero luego defienden que los monjes budistas, los imanes y las mujeres musulmanas vayan vestidos como les dé la gana; y odian los rituales cristianos, pero luego ellos hacen ejercicios de espiritualidad y de budismo o hinduismo en su casa. Estos y muchos otros ejemplos son los que se podrían citar, que me resultan sorprendentes y contradictorios de personas que aseguran ser laicas y contrarias a hacer cualquier clase de uso de las religiones.
¿Es esto realmente laicismo? Más bien parece anticristianismo o anticlericalismo, como si las confesiones cristianas fuesen malas y las restantes buenas. No entiendo estos ateos o laicos que obran de este modo tan hipócrita y demagogo qué es exactamente lo que pretenden o lo que están buscando. Hasta el momento no he hallado respuesta razonable alguna.

lunes, 6 de abril de 2009

Después de 20 años... de vuelta a la capital del imperio

El próximo Viernes Santo, día 10, y durante tres días, hasta el domingo día 12, Pascua de Resurrección o Día de la Mona (como yo le llamo), estaré pululando por la capital del imperio, es decir, Madrid. No iré solo, sino en compañía de mi hermano Tomás y de mi amigo Juan Antonio, y nos hospedaremos en casa de nuestra amiga Elena, que muy cordialmente nos ha invitado y nos acogerá en su nido particular, situado cerca de la Puerta del Sol. Viajaremos con el AVE y en tres horas nos plantaremos a nuestro destino.
Desde el año 1989, es decir, desde hace veinte años, no he vuelto a pisar Madrid, y es por ello que tengo ganas de visitar esta gran ciudad, pues seguro que habrá cambiado considerablemente. Este viaje es para mí muy especial, porque quiero conocer el máximo de cosas posibles aunque sea durante muy breve tiempo, visitar lo más importante, descubrir lo más insólito y comerme un buen bocadillo de calamares como marca la tradición. Establecer una comparación con Barcelona me va a resultar inevitable, pero será positivo para ver las cualidades y defectos de ambas metrópolis y en qué cosas puede una imitar de la otra.
Pero por otro lado, también es especial porque quiero ver como es la gente de Madrid. No negaré que por culpa de los políticos y los medios de comunicación que fomentan los prejuicios territoriales, me impone un cierto respeto pasearme por las calles de la capital española, pero eso es algo a lo que me voy a enfrentar para intentar destruir el muro del miedo y abrir un camino de conciliación y concordia catalano-madrileña.
Cuando esté de regreso a Barcelona, publicaré en este blog mis impresiones y experiencias personales sobre Madrid, las cuales estoy seguro de que van a ser muy positivas.
Por favor, ciudadanía de Madrid, os ruego de todo corazón que no me defraudéis, y que un fuerte abrazo del pueblo catalán hacia vosotros se haga un día realidad.

miércoles, 1 de abril de 2009

¿Por qué crece Plataforma per Catalunya?


En estos últimos años, coincidiendo con una etapa de desvalorización de la política, los grandes partidos han perdido adeptos, mientras que otros, hasta entonces desconocidos y vistos como “los pequeños”, han irrumpido en el panorama político hasta convertirse en la sorpresa inesperada. Es el ejemplo de Ciutadans, UPyD, CUP y Plataforma per Catalunya. Otros casi lo consiguen y no son dignos de desmerecer a pesar de no haber sacado ningún representante. Este sería el caso del singular Partido Antitaurino.
Sin embargo, de todos ellos, el partido que más morbo genera y más llama la atención en Cataluña es Plataforma per Catalunya, liderado por el vigatano (o sea, ciudadano de Vic) Josep Anglada i Rius, antiguo militante de Fuerza Nueva. En las últimas elecciones municipales, ha logrado sacar 17 regidores y 3 consejeros comarcales en todo el principado, superando a partidos como Ciutadans, los cuales estaban convencidos de que iban a triunfar. Actualmente, bajo la perspectiva de un incremento de adeptos y simpatizantes, ha empezado a hacer campaña en las grandes ciudades con miras de presentarse por primera vez en las elecciones autonómicas del año 2010. Las probabilidades de sacar algún diputado son difíciles, pero nada es imposible.
La pregunta que mucha gente se hace es por qué crece Plataforma per Catalunya. Desde una óptica personal, me gustaría dar algunas posibles respuestas a un tema muy delicado de tratar.
Primero de todo, la gente está descontenta de la política y de los políticos, ya que cada día se ponen más en evidencia las mentiras y el afán de mandar y llenarse los bolsillos a cualquier precio. Por ejemplo, recientemente, los socialistas y los populares han decidido formar un gobierno de coalición en Euskadi, cuando ambos han sido siempre grandes enemigos y rivales por excelencia. José Montilla ha alabado dicho pacto de gobierno y lo ha calificado de “ejemplo de madurez política”. ¿Significa esto, que nuestro “President Àdhuc” (como dirían en Polònia) sería capaz de pactar con el PP para apoltronarse en la Generalitat si esto hiciese falta, incluso aceptando cambiar la política lingüística que ahora tanto alaba por la segregacionista? Mejor no poner la mano en el fuego por si las moscas.
En segundo lugar, los casos de corrupción han puesto en evidencia que no existe tanta diferencia entre partidos. En tiempos de Felipe González, el PSOE se convirtió en el gran expoliador estatal, mientras que hoy día, el PP, que presumía de “cuentas claras y manos limpias”, se ha visto salpicado por casos de corrupción urbanística y otros menesteres.
Y en tercer lugar, existen toda una serie de temas que preocupan a la ciudadanía (vivienda, paro, inmigración, inseguridad, incivismo, educación, etc.) que absolutamente ningún partido ha sido capaz de ofrecer una solución eficaz. La conciliación y concordia social siguen en el aire.
Así, un partido populista como Plataforma per Catalunya pretende ser la coalición que intenta romper con la monotonía existente con el objetivo de vender una alternativa. En resumen, la corrupción política, el desengaño social, la pérdida de valores, la falta de solución de los grandes problemas y la necesidad de una higiene y regeneración democrática son la base fundamental que ha llevado a un voto alternativo. Como inciso, decir que resulta llamativo como este discurso populista (frecuente en los partidos de extrema derecha que se aprovechan de las crisis políticas, sociales y económicas para crecer) sea prácticamente el mismo que usan partidos autodefinidos de izquierdas como Ciutadans (C’s) y Unidad, Progreso y Democracia (UPyD), cuyo izquierdismo real es muy cuestionable. Basta con ojear sus páginas web para comprobar dicha similitud.

Actualmente, la gente cree en la poca diferencia existente entre derechas e izquierdas. Así, mientras las primeras se las acusa de hipócritas en el aspecto moral y conservador (el célebre “haz lo que yo te diga pero no hagas lo que yo hago”), las segundas se las acusa de demagogas en el aspecto socio-económico (la pose del progre que va de “políticamente correcto” y de “buen rollito”). Ante ello, cuando de repente irrumpe un nuevo partido con un discurso diferente o similar a aquello que la gente piensa pero no se atreve a decir en voz alta, se acude como una alternativa. Por lo tanto, el voto hacia Plataforma per Catalunya u otros similares no se debería de interpretar como un voto fascista, sino como un voto de castigo hacia los partidos de siempre, un voto de venganza por el descontento, un voto de indignación ante la falta de soluciones a los problemas sociales, un voto de “basta ya” de tantas tonterías. Es decir, que en realidad no se vota tanto a las ideas del partido sino a la esperanza de que se abra un nuevo camino.

En lo referente a la figura de Josep Anglada, un vídeo de Youtube filmado en cámara oculta ponía en evidencia que sus ideas ultraderechistas no eran cosa del pasado. Alguien que se hizo pasar por “facha” y habló con él en una convención de “ultras” celebrada en la Comunidad Valenciana grabó como afirmaba que “todo lo relacionado con Franco, José Antonio, la bandera y el águila, en Cataluña no interesaba, pero que lo llevaba en corazón; que tenía que asumir el papel de demócrata para ganarse a la gente; y que ahora no podía hablar claro”. Sin embargo, pese a que se le pueda criticar tanto como se quiera, resultaría muy curioso grabar en una cámara oculta a los “políticos demócratas” que nos gobiernan para ver lo que realmente piensan. Tengo la absoluta convicción de que nos encontraríamos con muchas sorpresas, y muchos de ellos no estarían tan alejados del señor Anglada, pues a ninguno de ellos le conviene tampoco hablar claro.