lunes, 13 de julio de 2026

Barcelona y el Tour de Francia (II): edición 52ª de 1965


Continuando con la serie de artículos relativos a aquellas ediciones del Tour de Francia cuyo recorrido ha transcurrido por Barcelona nos vamos hasta el año 1965. Transcurridos ocho años la capital catalana volvió a ser protagonista de la vuelta ciclista más importante y prestigiosa del mundo. Era la 52ª edición, disputada entre el 22 de junio y el 14 de julio de 1965, con un recorrido de 4.177 kilómetros dividido en 22 etapas, estando la 1ª y la 5ª divididas en dos sectores. Se inició en Köln (Colonia) y finalizó en Paris. Además de pisar España, también pasó por Bélgica y la entonces República Federal Alemana. Participaron un total de 130 ciclistas de los cuales 96 lograron llegar a la meta. Como novedad con respecto a 1957 se celebró paralelamente el Tour de l’Avenir (Vuelta del Porvenir), una carrera ciclista por etapas sub-23 a menudo denominada como el "Tour de Francia para jóvenes", creada en 1961 y organizada por la Amaury Sport Organisation, donde además participan competidores amateur o semi-profesionales independientes. Aquél año correspondió a la 5ª edición, disputada entre el 20 de junio y el 3 de julio, con un recorrido de 2.175 kilómetros dividido en 13 etapas. También se inició en Köln (Colonia) pero finalizó en Barcelona. Además de pisar España, pasó por Bégica y la entonces República Federal Alemana. Participaron un total de 112 ciclistas de los cuales 84 lograron llegar a la meta.


Tras el éxito de la edición de 1957 el Ayuntamiento de Barcelona, el diario "El Mundo Deportivo" y la empresa organizadora Amaury Sport Organisation negociaron que el Tour de Francia llegara nuevamente a España. Para ello las negociaciones del concejal de Deportes en el Ayuntamiento de Barcelona Juan Antonio Samaranch, que actuó como mediador y organizador para asegurar el trazado y la logística, fueron decisivas. El objetivo principal era replicar y mejorar el anterior certamen buscando que la etapa terminara en el Estadio Municipal de Montjuïc (actual Estadi Olímpic Lluís Companys). Sin embargo, debido a un retraso en la obtención de los permisos oficiales, el Tour de Francia estuvo a punto de no llegar a España, por lo que Elie Wermelinger, la mano derecha del director del certamen Jacques Goddet, llegó a plantear un circuito alternativo por Toulouse.


El viernes 2 de julio se efectuó la etapa 11ª con un recorrido entre Ax-les-Thermes y Barcelona, de 240,50 kilómetros, el cual transcurrió a su entrada a España por Puigcerdà, la Collada de Tosses, Ribes de Freser, Ripoll, La Farga de Bebié, Torelló, Manlleu, Vic, Malla, Tona, Centelles, Sant Martí de Centelles, Aiguafreda, Figaró-Montmany, La Garriga, Les Franqueses del Vallès, Granollers, Mollet del Vallès, La Llagosta y Montcada i Reixac. En el término municipal de Barcelona el itinerario se efectuó por la carretera de Ribes, Concepción Arenal, avenida Meridiana, plaza de las Glorias, avenida de José Antonio (actual Gran Via), paseo de Carlos I (actual Marina), avenida Meridiana, paseo de Pujadas, avenida de Martínez Anido (actual paseo de Picasso), avenida del Marqués de la Argentera, plaza de Palacio (actual Pla de Palau), paseo de Isabel II, plaza de Antonio López (actual Correus), paseo de Colón, Marqués del Duero (actual avenida del Paral·lel), plaza de España y avenida de la Reina María Cristina.Previamente a las 14:30h llegaron a Montjuïc los corredores del Tour de l’Avenir, correspondiente a la 12ª etapa comprendida entre Font-Romeu y Barcelona, de 200,5 kilómetros, siendo ganador danés Ole Højlund, mientras que el maillot amarillo de líder lo ostentó el español Mariano Díaz Díaz. A las 15:30h salió la caravana de vehículos publicitarios y los moteros “Zinzano” exhibiendo acrobacias y a las 16:30h llegaron los corredores del Tour, cuya etapa ganó el español José Pérez Francés, mientras que el maillot amarillo de líder lo ostentó el italiano Felice Gimondi. Fue el delegado nacional de Educación Física y Deportes, José Antonio Elda Olaso, quien hizo entrega de la copa de vencedor de dicha etapa.


Frente a la Fuente Mágica se instaló un podio luminoso electrónico promovido por la emisora de radio francesa Europe 1 que cada noche al final de la etapa presentaba gratuitamente para el público un espectáculo nocturno de tres horas de duración. El patrocinio fue a cargo de Radio Barcelona. Participaron además artistas como el cantante Frank Álamo, Nancy Hollobay, el conjunto "The Ramblas" y la orquesta "New Orleans" acompañada de sus majorettes  norteamericanas con sus juegos de bastones. También se organizó un certamen con un premio de 15.000 pesetas para aquella localidad por donde transcurren las etapas del Tour de Francia que mejor se adorne para el evento, presentando sus características locales. En la plaza de Cataluña se habilitó un punto de información de las etapas españolas con pantalla de cine, mapas y un marcador gigante en donde la carrera se seguía al minuto, además de ser lugar de venta de las localidades para ver el  circuito de Montjuïc. 


El sábado 3 de julio fue una fecha muy especial, pues justamente coincidió con el único concierto que el mítico “Cuarteto de Liverpool”, es decir, los Beatles, celebraron a las 22:45h en la plaza de toros Monumental de Barcelona, un evento presentado por el showman televisivo Rocco “Walter” Torrebruno que contó con una primera parte en la que actuaron Beat Chics, Freddie Davis, Shakers, Sírex, Michel, The Modern 4, Trinidad Steel Band y la Orquesta Florida. Ese día fue de descanso para los corredores del Tour de Francia. En el Palacio de las Naciones de la Feria de Muestras de Montjuïc se celebró un almuerzo ofrecido por el Ministerio de Información y Turismo y el alcalde de Barcelona José María de Porcioles a los medios informativos del Tour de Francia y el Tour de l’Avenir, así como a los organizadores de ambas pruebas, con la asistencia de un buen número de ciclistas participantes en las presentes ediciones.


Sin embargo sí que se celebró la 13ª y última etapa del Tour de l’Avenir en la montaña de Montjuïc, un recorrido a contrarreloj en el que cada corredor iba acompañado por un coche reglamentario donde figuraba el nombre y la nacionalidad del ciclista con el propósito de que el público asistente pudiera seguir bien el desarrollo de la etapa. Partiendo de la avenida de la Reina María Cristina, frente la Fuente Mágica, los corredores continuaron por la avenida de Rius y Taulet, la avenida de la Técnica (actual calle de la Guàrdia Urbana), el paseo de Santa Madrona, la avenida de Miramar, la avenida del Estadio, la plaza de San Jorge y la avenida del Marqués de Comillas (actual Francesc Ferrer i Guàrdia) para llegar nuevamente frente a la Fuente Mágica. El citado recorrido se efectuó en tres vueltas, sumando así 19,6 kilómetros de longitud. El triunfo fue para el francés Bernard Guyot, mientras que el maillot amarillo de líder lo ostentó el español Mariano Díaz Díaz, el cual se proclamó campeón de esta vuelta sub-23 con un tiempo de 58h. 08m. 59s. En segunda posición quedó el también español José Manuel López (58h. 02m. 34s.) y en tercer lugar el suizo Albert Herger (58h. 3m. 56s.). El ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne, se encargó de entregar los cuatro trofeos de plata al Tour de l’Avenir que el Comité Organizador de las etapas españolas asignó al vencedor absoluto de la prueba (Mariano Díaz Díaz), al vencedor por equipos de naciones (selección de España), al vencedor del Gran Premio de la Montaña (Mariano Díaz Díaz) y al triunfador del Premio de la Regularidad (José Manuel López Rodríguez).


El domingo 4 de julio los ciclistas del Tour de Francia volvieron a la carrera para efectuar la etapa 12ª entre Barcelona i Perpignan, de 219 kilómetros. A las 8:30h se ofició en la plaza de Cataluña una misa al aire libre y una hora después desde este mismo punto se dio el pistoletazo de salida. Hubo ambientación de la Banda de Música de la Policía Armada. Los corredores prosiguieron por el paseo de Gracia, la avenida de José Antonio (actual Gran Via), plaza de Tetuán, plaza de las Glorias, avenida Meridiana, Valencia, Guipúzcoa y carretera de Mataró. Más allá de Barcelona el recorrido continuó por Badalona, Montgat, El Masnou, Premià de Mar, Vilassar de Mar, Mataró, Caldes d’Estrach, Arenys de Mar, Canet de Mar, Sant Pol de Mar, Calella, Pineda de Mar, Santa Susanna, Palau, Girona, Sarrià de Ter, Medina, Bàscara, Figueres, Hostalets de Llers, Pont de Molins y La Jonquera, para atravesar la frontera francesa hasta Perpignan. El ganador fue el neerlandés Jan Janssen mientras que el maillot amarillo de líder lo continuó ostentando el italiano Felice Gimondi.


Finalmente, el 14 de julio finalizó la vuelta ciclista de Francia con victoria del italiano Felice Gimondi (116h. 42m. 06 s) seguido del francés Raymond Poulidor (116h. 02m. 40s.) y del italiano Gianni Motta (116h. 09m. 18s.). España tuvo que conformarse con la sexta posición, lograda por José Pérez Francés (116h. 13m. 15s.). En el siguiente artículo se resumirá la edición 96ª correspondiente al año 2009.

Fotos: Carlos Pérez de Rozas, Cifra, Diario de Barcelona, Paco Alguersuari, Sáenz Guerrero.

martes, 7 de julio de 2026

Barcelona y el Tour de Francia (I): edición 44ª de 1957


Tras la reciente visita de S.S. el Papa León XIV la ciudad de Barcelona vuelve a estar en el mapa mundial. Esta vez el motivo ha sido la recepción por cuarta vez en su historia del Tour de Francia. Por esta razón en el presente blog se ofrecerán una serie de artículos relativos a este gran acontecimiento deportivo internacional del cual se efectuará un breve repaso acerca de cómo se vivieron los certámenes de 1957, 1965, 2009 y 2026, es decir, de las cuatro ocasiones en que pisó la capital catalana.
Desde sus inicios en 1903 la primera vez que el Tour de Francia pasó por España fue en 1949, correspondiente a la 36ª edición, concretamente en la 9ª etapa entre Burdeos y Donostia-San Sebastián. En cuanto a participantes españoles el primero de la historia y el primero en finalizar fue José María Javierre en 1909; el primer ganador de una etapa fue Salvador Cardona en 1929; el primer ganador de la clasificación de la montaña fue Vicente Trueba en 1933; y el primero en subir al podio final fue Bernardo Ruiz en 1952.


Merece además destacar que Miguel Poblet Orriols, apodado “El calvo divino” y “El bebé de Montcada” fue el primer español en recibir el maillot amarillo de líder en 1955. Ello tuvo tal repercusión que motivó al entonces periodista deportivo Juan Antonio Samaranch a negociar con el entonces director del Tour de Francia Jacques Goddet para que la carrera ciclista gala cruzara la frontera y llegara hasta Barcelona. Para ello fue decisiva la estrategia deportiva y comercial del creador del Tour de Francia, el periódico deportivo francés “L'Équipe”. Dicho diario años después sería también conocido por crear, en 1955, la Copa de Clubes Campeones Europeos de fútbol, actualmente conocida como UEFA Champions League.
El Tour de Francia que llegó a Barcelona correspondió a la 44ª edición disputada entre el 27 de junio y el 20 de julio de 1957. Tuvo un recorrido de 4665 kilómetros dividido en 22 etapas de las cuales la 3ª y la 15ª estuvieron divididas en dos sectores. Se inició en Nantes y finalizó en Paris. Además de pisar España, también pasó por Bégica y Suiza. Participaron un total de 120 ciclistas de los cuales 56 lograron llegar a la meta.



La 15ª (a) etapa tenía una longitud de 197 kilómetros y fue presenciada por más de un millón de personas. Desde Perpignan, en Francia, el recorrido continuó por la carretera N.9 près Pollestres, Carrefour N.9-N 612 (Mas Sabole), Rameylbe, Le Boulou, Carrefour N.9-N 618, L’Ecluse y Le Perthus. Entrando en España continuó por La Jonquera, Pont de Molins, Hostalets de Llers, Figueres, Bàscara, Medina, Sarrià de Ter, Girona, Palau, Santa Susanna, Pineda de Mar, Calella, Sant Pol de Mar, Canet de Mar, Arenys de Mar, Caldes d’Estrach, Mataró, Vilassar de Mar, Premià de Mar, El Masnou, Montgat y Badalona. En el término municipal de Barcelona el recorrido se efectuó por la carretera de Mataró, Pedro IV, Almogávares, avenida Meridiana, paseo de Pujadas, avenida de Martínez Anido (actual paseo de Picasso), avenida del Marqués de la Argentera, plaza de Palacio (actual Pla de Palau), paseo de Isabel II, plaza de Antonio López (actual Correus), paseo de Colón, plaza de la Puerta de la Paz, paseo de Colón (actual Josep Carner), carretera de Miramar, avenida de Miramar y avenida del Estadio hasta el Estadio Municipal de Montjuïc (actual Estadi Olímpic Lluís Companys).


Llegados sobre las 17:30h allá cubrieron una distancia de 180 metros más una vuelta completa de 500 metros. El ganador de la etapa fue el francés René Privat con un tiempo de 5h. 24m. 47s., mientras que el maillot amarillo de líder lo llevó el también francés Jacques Anquetil. La representación francesa acaparó, además, el segundo y el tercer puesto, con André Darrigade (en 5h. 25m. 25s.) y Gilbert Bauvin (en 5h. 25m. 37s.). En el palco hicieron presencia las principales autoridades, entre ellas el alcalde de Barcelona José María de Porcioles, el gobernador civil de Barcelona Felipe Acedo Colunga, el director general del Tour de Francia Jacques Goddet, el cónsul de Francia en Barcelona Jean Jolivet y el  concejal de Deportes en el Ayuntamiento de Barcelona Juan Antonio Samaranch.


A la carrera ciclista acompañaron a modo de espectáculo desde las 15:00h un desfile de 200 vehículos publicitarios, motoristas acróbatas, una exhibición de atletismo y de los Castellers del Vendrell, además de la actuación de los artistas del music-hall Free Jacques, Ivette Horner, Paola y Robert Trabucco y su orquesta. También se sorteó una moto Vespa. Además de la vuelta ciclista, a las 16:45h en el mismo estadio se jugó un torneo amistoso de fútbol entre un combinado catalán y brasileño, con victoria de los locales por 4 goles a 1. Por parte de la Selección Catalana jugaron Alborch, Arqué, Rodri, Bartolí (sustituido por García), Sanchiz, Rivelles; Panicot, Duró, Alfredo Di Stéfano, Blanquera y Bosch. En la Selección Brasileña jugaron Wildes, Osvaldo, Osmario, Djalma, Sandoval, Ascendinho, Luiz (sustituido por Helio), Brandon, Naninho (sustituido por Sobastiao), Jeffersson y Luisinho.


El sábado 13 se efectuó el circuito en la montaña de Montjuïc, correspondiente a la etapa 15ª (b), una contrarreloj de 9,8 kilómetros de longitud iniciada a las 17:00h, que ganó Jacques Anquetil en un tiempo de 14,19 minutos. Partiendo de la avenida de Miramar, la ruta seguía por el paseo de Santa Madrona, la avenida de la Técnica (actual calle de la Guàrdia Urbana), la avenida de Rius y Taulet, la avenida del Marqués de Comillas (actual Francesc Ferrer i Guàrdia), la plaza de San Jorge y la avenida del Estadio. En segunda posición quedó el también francés Jean Forestier (en 14,41 minutos) y en tercer lugar el español Jesús Loroño (en 14,54 minutos). Media hora antes hubo también un desfile de vehículos publicitarios a modo de atracción.


La reparación y el mantenimiento de las bicicletas de los ciclistas participantes se efectuaron en el interior del Palacio Municipal de los Deportes de Barcelona, a cargo de mecánicos franceses. El periódico deportivo “L’Équipe” se encargó de traer sus propios vehículos publicitarios e incluso unas caravanas tipo roulotte, de las cuales unas llevaban bicicletas de recambio y piezas de repuesto y otras eran laboratorios fotográficos sobre ruedas. Paralelamente durante los días 12 y 13 en el Pueblo Español de Montjuïc se celebraron dos verbenas (la “Verbena del Tour” como la llamó el cronista de Barcelona Sempronio) a partir de las 22:30h donde actuaron numerosos artistas internacionales y vedettes, se proyectó en una gran pantalla habilitada la película de la etapa barcelonesa y acompañaron las orquestas de Ramón Evaristo, Robert Trabucco y Gene Kim.


El domingo día 14 a las 9:00h los ciclistas salieron desde la plaza de Catalunya, desde donde fueron despedidos en un acto festivo, llegando a las 10:30h a la carretera de Ribes frente a los cuarteles de Sant Andreu, donde se dio el pistoletazo de la etapa 16ª de 222 kilómetros entre Barcelona y Ax-les-Thermes, pasando por Montcada i Reixac, La Llagosta, Mollet del Vallès, Granollers, Les Franqueses del Vallès, La Garriga, Figaró-Montmany, Aiguafreda, Sant Martí de Centelles, Centelles, Tona, Malla, Vic, Manlleu, Torelló, La Farga de Bebié, Ripoll, Ribes de Freser, Collada de Tosses, La Seu d’Urgell y Coll de Puymorens. El francés Jean Bourlès ganó dicha etapa, la cual quedó desgraciadamente marcada por el trágico accidente de moto en el cual perecieron el periodista Alex Virot y su piloto René Wagner, cerca de la colonia textil de La Farga de Bebié, junto al río Ter, justo antes de comenzar el ascenso a los Pirineos.


Finalmente, el 20 de julio finalizó el Tour de Francia con la victoria del francés Jacques Anquetil (135h. 44m. 42s.), seguido del belga Marcel Janssens (135h. 17m. 20s.) y del austríaco Adolf Christian (135h. 17m. 20s.). España tuvo que conformarse con la cuarta posición, lograda por Jesús Loroño (135h. 20m. 17s.). En el siguiente artículo se resumirá la edición 52 correspondiente al año 1965.

Fotos: AFB, Brangulí, Diario de Barcelona, Josep Postius, Pérez de Rozas.

lunes, 29 de junio de 2026

A los 100 años de la muerte de Gaudí


En el presente año 2026 se conmemora el centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí i Cornet. Todo empezó el 7 de junio del año 1926. Como era habitual a las 17:30h salió de la Sagrada Familia, donde él tenía su taller y vivía desde hacía algunos meses, de camino hacia la iglesia de Sant Felip Neri, para rezar y entrevistarse con su confesor, Mossèn Agustí Mas i Folch. Tras bajar por la calle de Bailén, a las 18:00h atravesó la Gran Via. Se dice que en el momento de cruzar se detuvo en la entrevía para dejar pasar un tranvía que se aproximaba, pero sin embargo al dar un paso hacia atrás para esquivarlo no se dio cuenta de que justo otro tranvía de la línea 30 venía en sentido contrario. Tras el golpe recibido cayó al suelo en plena calzada. El tranviario bajó y se limitó a apartar al atropellado como si de un objeto que obstaculizaba el camino se tratara y siguió su ruta, a lo cual alegó distracción por parte de la víctima. Por su aspecto descuidado nadie lo identificó porque por la pobreza de la ropa que vestía creyeron que se trataba de un indigente, incluso no llevaba documentos, solamente un ejemplar de los evangelios y, según algunas crónicas, un número del diario “La Veu de Catalunya”.


No fue socorrido hasta que un Guardia Civil lo ordenó. Previamente fue trasladado en taxi al dispensario del número 37 de la ronda de Sant Pere, donde le diagnosticaron fractura de tres costillas, contusión cerebral y hemorragia de oído, además de tener afectado el corazón. Por tal motivo decidieron llevarlo al Hospital Clínic, pero finalmente optaron por el Hospital de la Santa Creu, donde fue alojado en la cama 19 de la sala común de Traumáticos o de Sant Tomàs. Al cabo de unas horas sus amigos y trabajadores de las obras de la Sagrada Familia echaron en falta su presencia y acabaron averiguando lo ocurrido. Tras ser identificado fue trasladado de inmediato a una habitación individual donde recibió los últimos sacramentos y cuidados. Falleció al cabo de tres días y fue enterrado en la capilla de la Mare de Déu del Carme de la cripta de la Sagrada Familia en medio de una impresionante manifestación de duelo ciudadano. Tenía 73 años de edad. Gaudí murió en parte víctima de sus propias distracciones, pues se decía que a menudo paseaba por la calle abducido y centrado en sus pensamientos, ignorando lo que sucedía a su alrededor. Pero también en parte pereció por culpa de la aporofobia, el clasismo y la insolidaridad ciudadana, ya que sólo fue socorrido por dos individuos y varios automóviles que por allá circulaban pasaron sin detenerse. ¿Habría sucedido lo mismo si Gaudí hubiese vestido elegante, distinguido y con ropas caras como un burgués? Cien años después, como podemos ver, las cosas no han cambiado demasiado, por no decir absolutamente nada.


Tras una breve crónica del suceso que se conmemora, no es intención hacer un resumen biográfico sobre Gaudí, repitiendo otra vez lo que tantas fuentes de información ya explican. Desde mi punto de vista personal y, por tanto, subjetivo y, claro está, discutible y mejorable, quisiera efectuar una valoración de lo que ha sido este arquitecto tan admirado y venerado mundialmente, aunque también ha tenido (y tiene) sus detractores.
En primer lugar, es considerado uno de los arquitectos más universales de la historia en tanto que sus obras, sus teorías y sus concepciones han trascendido fronteras, marcando un antes y un después. Su profunda conexión con la naturaleza, su dominio de la geometría reglada y su capacidad para integrar la ingeniería, el arte y la espiritualidad de forma atemporal han sido decisivos. Sin embargo, debe remarcarse que en su tiempo Gaudí fue a menudo criticado, satirizado e incomprendido, incluso tras su muerte fue olvidado y desprestigiado hasta que en los años cincuenta empezó a ser reivindicado curiosamente por personajes como Salvador Dalí y numerosos arquitectos racionalistas de la GATCPAC.
En segundo lugar, por su contribución a la arquitectura mundial es el tercer arquitecto del mundo con más obras catalogadas como Patrimonio de la Humanidad. El primer puesto lo ocupa Le Corbusier, con 17 obras, mientras que la segunda posición la ostenta Frank Lloyd Wright, con 8 obras. Gaudí tiene un total de 7: el Park Güell, el Palau Güell, la Casa Milà “La Pedrera”, la Casa Batlló, la Casa Vicens, la cripta de la Colònia Güell y la basílica de la Sagrada Familia.


En tercer lugar, Gaudí no creó de la nada, su obra es influencia de estilos arquitectónicos previos y de arquitectos anteriores a él. El neogótico, el arte islámico, mudéjar, clásico, griego,  persa e indio, el modernismo y el estudio de la naturaleza como fuente de inspiración de nuevas técnicas innovadoras fueron decisivos en la configuración de su estilo tan personal. En cuanto a los arquitectos de los cuales aprendió y aplicó sus técnicas debemos mencionar a Joan Martorell (por su concepto del espacio), Eugène Viollet-le-Duc (por la modernización y mejoras del estilo neogótico), Francisco de Paula del Villar (por su rigor técnico y por el ábside de Montserrat) y Lluís Domènech i Montaner (por su lenguaje modernista).
En cuarto lugar, integró elementos de la naturaleza en sus obras. Suyas son las frases donde él afirmaba que la originalidad consistía en regresar al origen y que el arquitecto del futuro debía de dedicarse a imitar la naturaleza. Partiendo de esta base abogó por el uso de figuras orgánicas inspirándose en formas, estructuras y procesos naturales. Concibió el ecosistema como la base para crear estructuras bellas y funcionales, combinando la estética con los principios funcionales de la naturaleza. Su arquitectura no sólo imitaba elementos del reino animal y vegetal sino también soluciones basadas en el entorno.


En quinto lugar, fue un arquitecto vanguardista en tanto que avanzado a su tiempo. La actual vigencia en pleno siglo XXI de sus ideas y su obra adelantadas a su época ha inspirado y sigue inspirando a numerosos arquitectos y artistas en la creación de obras contemporáneas. Usó el hormigón armado cuando entonces no era habitual, demostrando así la compatibilidad entre lo funcional y lo estético. Otro material recurrente era el hiero forjado. Entre sus técnicas y métodos merece destacar el uso que hizo de las maquetas tridimensionales para calcular las estructuras más complejas de sus edificios así como para obtener arcos y bóvedas perfectos, como también el uso de paraboloides hiperbólicos, hiperboloides y helicoides, consiguiendo así estructuras curvas complejas utilizando líneas rectas y encofrados sencillos. Muy típico en sus obras es el trencadís, un mosaico creado a partir de fragmentos desechados de cerámica, vidrio y mármol, como también la llamada volta catalana.
En sexto lugar, creó un estilo arquitectónico propio con un nuevo lenguaje. A pesar de que siempre lo han encasillado en el modernismo, su estilo se basó en la geometría reglada de la naturaleza, el naturalismo expresionista y elementos del gótico evolucionado. Algunos expertos muy atrevidos llegaron a definir a Gaudí como pre-racionalista, barroco o incluso noucentista por su especial sintonía con la ideología social, religiosa y catalanista. En resumen, el estilo arquitectónico de Gaudí era "de Gaudí".
En séptimo lugar, su estilo y su obra ha sido motivo de inspiración e influyente en arquitectos posteriores, tanto nacionales como del resto del mundo, tanto antiguos como contemporáneos. Por citar algunos nombres deberíamos mencionar a Álvaro Siza, Francisco Berenguer, Frank Gehry, Isidre Puig Boada, Joan Rubió i Bellver, Josep Canaleta, Josep Maria Jujol, Kenzo Tange, Óscar Niemeyer, Rafael Masó y Santiago Calatrava, entre otros.


En octavo lugar, más allá de la arquitectura, diseñó otros elementos como ahora sillas, taburetes, mesas, farolas, bancos, vidrieras, mosaicos, altares y custodias.
En noveno lugar, vivió su cristianismo y su ascetismo hasta el extremo, definiendo así su particular personalidad debida, según se cuenta, tras superar una grave enfermedad. Fue un hombre de profunda fe, muy religioso, espiritual y con una vida cotidiana definida por la sencillez y la devoción. Ya en sus últimos años de vida vivió prácticamente como un ermitaño, completamente absorto en el proyecto de la Sagrada Familia. De hecho en su arquitectura la imitación de formas naturales era para él una manera de acercarse al diseño perfecto de Dios, intentando así establecer en cada obra suya un puente entre lo humano y lo divino. Existe la anécdota de que a menudo paseaba por la calle en bata, alpargatas y comiendo una manzana, algo que a la burguesía de la época le sacaba de quicio al no ser capaces de comprender por qué alguien como Gaudí que disponía de suficiente dinero como para vivir de manera lujosa y acomodada prefería parecer un hombre pobre.
Y en décimo lugar, su pensamiento político fue y sigue siendo motivo de controversia. Se sabe que simpatizaba con el nacionalismo catalán y la Mancomunitat, a la vez que fue un fervoroso defensor de la lengua y la cultura catalanas. Aunque algunos sectores del catalanismo político han querido definirlo como independentista, él jamás manifestó abiertamente dicha posición. Tampoco quiso vincularse con ninguna formación política todo y el ofrecimiento que recibió. Hombre conservador y religioso, a su vez demostró repetidamente tener un gran compromiso social con las clases humildes y obreras, ayudando a los más desfavorecidos.


El centenario de la muerte de Gaudí se enmarca, junto al 150 aniversario del fallecimiento del ingeniero y urbanista Ildefons Cerdà, en el acontecimiento internacional de Barcelona como Capital Mundial de la Arquitectura 2026. A ello, destacar también la visita de S.S. el Papa León XIV a Barcelona que bendijo la torre de Jesús de la basílica de la Sagrada Familia, que convierte esta iglesia en la más alta del mundo, así como la placa de homenaje y de restitución colocada en el número 665 de la Gran Via, a cargo del Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Catalunya y el Consell Antoni Gaudí, si bien la iniciativa tuvo origen vecinal.

Fotos: Centre de Documentació de l'Orfeó Català, Josep Brangulí, Pablo Audouard, Reus Digital, Ricard Opisso.

viernes, 19 de junio de 2026

Habemus Papam Barcinone (III): Leo PP. XIV (León XIV)


Continuando los artículos relativos a las visitas papales en Barcelona, esta vez le corresponde el turno a Robert Francis Prevost Martínez, más conocido como León XIV. El 9 de enero del presente año se confirmó el interés del Sumo Pontífice de visitar España, argumentando que su propósito era, tal y como afirmó textualmente, animar a superar cualquier forma de división y contraposición. Tras la invitación de S.M. el rey Felipe VI y de la Conferencia Episcopal Española, el 25 de febrero siguiente el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, mediante un comunicado de la Sala Stampa, anunció oficialmente la visita del Papa a nuestro país. Durante el mes de mayo, los días 4 y 27 León XIV recibió en audiencia privada, respectivamente, al ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares y al presidente del Gobierno Pedro Sánchez, mientras que el día 6 la Santa Sede publicó la agenda oficial del viaje. El logo y el lema de su gira apostólica fue "Alzad la mirada", expresión procedente del Evangelio de San Juan donde Jesús se dirige a los discípulos animándoles a levantar los ojos y mirar a su alrededor con el propósito de cambiar la forma de observar, ver lo que antes no se veía y reconocer una oportunidad espiritual donde solo parecía haber rutina.


Tras su estancia en Madrid del 6 al 9 de junio, el mismo martes día 9 llegó en avión a las 12:25h del mediodía al aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. Allá fue recibido por una comitiva de autoridades entre las cuales debe destacarse el presidente de la Generalitat de Catalunya Salvador Illa, el ministro de Hacienda Arcadi España, el presidente del Parlament de Catalunya Josep Rull, el delegado del Gobierno Carlos Prieto, la alcaldesa del Prat de Llobregat Alba Bou, el alcalde de Barcelona Jaume Collboni, la presidenta de la Diputación de Barcelona Lluïsa Moret, el arzobispo de Barcelona Juan José Omella, el obispo de Sant Feliu de Llobregat Xabier Gómez García, el miembro del comité organizador de la visita Josep Maria Puig y el presidente delegado del Patronato de la Basílica de la Sagrada Familia Esteve Camps.


A las 13:00h tuvo un encuentro con voluntarios en la Catedral de Barcelona. Fue recibido por el arzobispo de Barcelona Juan José Omella que le dio la bienvenida en catalán: “Beneït el qui ve en nom del Senyor”. En el Altar Mayor presidió el rezo de la Hora Sexta junto a miembros del Cabildo Catedralicio, la curia diocesana, seminaristas, formadores y voluntarios que habían participado en la preparación de la visita. Luego acudió al sepulcro de Santa Eulalia, recorrió el claustro y firmó el Libro de Oro. En su primer discurso hizo referencia a construir armonía y comunión, más allá de toda polarización. Desde su perspectiva comunitaria, sin exclusiones ni diferencias, pensando siempre en el bien común y no en intereses particulares, hizo una llamada a la sociedad catalana en general y a la barcelonesa en particular a construir unidad en un mundo desgarrado por guerras y divisiones, en una sociedad cada vez más fragmentada e individualista, para ser artífices de acogida, de concordia y de paz, incluso a costa de sacrificios y renuncias. Al salir de la catedral se asomó a la plaza donde había congregada una multitud. Al público asistente el Papa les dedicó unas palabras improvisadas y un "adéu-siau" de despedida.


A las 18:00h tuvo lugar el primer gran encuentro con el público con la vigilia de oración con los jóvenes celebrada en el Estadi Olímpic de Montjuïc Lluís Companys. Asistieron alrededor de unas 40.000 personas. Su entrada al recinto fue con el "papamóvil" desde donde bendijo a bebés, niños y personas con discapacidad. El arzobispo de Barcelona Juan José Omella dio una breve bienvenida. El acto fue presentado por Xavier Pérez Esquerdo y Mercè Raga, los cuales saludaron a todas las diócesis catalanas allá presentes. Tras dar una vuelta en su vehículo por todo el estadio el Papa subió al escenario, presidido por una imagen de La Moreneta y por una cruz de cuatro brazos idéntica a la que corona la Sagrada Familia. La pincelada folclórica la ofrecieron los Castellers de Vilafranca que erigieron un "quatre de vuit". El evento se inició con una primera parte en la que León XIV respondió a las inquietudes de varios testimonios, pasando luego al punto central con una liturgia de la palabra. La homilía la hizo equitativamente en catalán y en castellano. Para amenizar el acto hubo la actuación musical de Alfred García, Álvaro Soler, Beret, Conchita, el grupo Sabor de Gràcia y el coro Góspel Sense Fronteres. La Escolania de Montserrat y Sergio Dalma, en la clausura, interpretaron conjuntamente de la canción “Em dones força”.


El miércoles día 10 a las 10:50h llegó para efectuar una visita al centro penitenciario Brians 1, situado en Sant Esteve Sesrovires, como gesto de cercanía y para compartir con unos 80 reclusos. Entre los asistentes estuvieron presentes el presidente de la Generalitat Salvador Illa, autoridades, responsables de la prisión, voluntarios e internas. El acto se realizó en el auditorio, un espacio donde cada domingo se celebra la misa. Merece destacar que escuchó los testimonios de dos internas, Montse y Josefina, cuyas palabras el Papa agradeció y con las que ha rompió el protocolo para darles un abrazo. De este modo se dio visibilidad a los desafíos que afrontan las mujeres durante el cumplimiento de condena y su proceso de reinserción social.


A las 12:00h llegó al monasterio de Montserrat para conmemorar el milenario de la citada abadía, siendo recibido por el obispo local Xavier Gómez y el abad Manel Gasch i Hurios. Entre los asistentes hicieron presencia el ministro de Transportes Óscar Puente, la titular de Igualdad Ana María Carmen Redondo, el presidente de la Generalitat de Catalunya Salvador Illa, el conseller de Justicia Ramon Espadaler, el conseller d'Acció Exterior Jaume Duch, la consellera d'Universitats Núria Monsterrat, el presidente del Parlament de Catalunya Josep Rull, el exjefe de filas de Junts en la Cámara Albert Batet, el presidente de Foment Josep Sánchez Llibre, el presidente de SABA Salvador Alemany, el director general de la Fundació “La Caixa” Josep María Corona, el exdiputado Miquel Roca y las herederas de los joyeros Tous. El acto reunió también a la comunidad benedictina y a numerosas autoridades eclesiásticas. Allá presidió el rezo del Santo Rosario usando catalán y castellano, oró ante la imagen de La Moreneta y luego salió al balcón para saludar y bendecir a los 8.000 fieles congregados. Después del discurso el coro de la Escolanía de Montserrat interpretó el Virolai. A las 13:00h comió con la comunidad de monjes benedictinos.


Tras salir de Montserrat se dirigió en coche hacia Barcelona, llegando a las 16:30h a la parroquia de Sant Agustí, en la plaza de Sant Agustí, en el barrio del Raval, para conocer de primera mano distintos proyectos sociales y entidades que trabajan diariamente con personas en situación de pobreza y exclusión. Fue recibido por el arzobispo de Barcelona Juan José Omella y por el párroco de San Agustín, el padre Faustin John Mlelva. Allá vivió un encuentro con las realidades de caridad y asistencia diocesanas, escuchando el testimonio de representantes de organizaciones dedicadas a la atención de personas con adicciones, de entidades que trabajan con víctimas de trata de mujeres y de voluntarios comprometidos con la atención a los más vulnerables. Su visita no fue casualidad y además tuvo un significado muy especial, pues la parroquia está gestionada por los agustinos (Orden de San Agustín), la misma orden religiosa a la que pertenecía León XIV antes de convertirse en Papa. Por este motivo aseguró sentirse como en casa. La anécdota la marcó Renzo, un niño de 6 años del barrio y de familia vulnerable que emocionó con sus preguntas que arrancaron los aplausos de los asistentes y un cálido abrazo del Sumo Pontífice.


A las 18:30h el Papa realizó un recorrido en el "papamóvil" por la calle del Rosselló, entre la avenida Diagonal y la calle de Sardenya, siendo saludado por unas 120.000 personas. A las 18:45h llegó a la basílica de la Sagrada Familia, donde fue recibido por SS.MM. los reyes Felipe VI y Letizia, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez y el presidente de la Generalitat de Catalunya Salvador Illa. Allá el Papa tuvo la singular visita de Valentina, una niña invidente con enfermedad de Leber, la cual explicó mediante una maqueta táctil la arquitectura de la nueva torre de Jesucristo y regaló al Sumo Pontífice un dibujo realizado por ella misma sobre como percibía la estructura a través del tacto. Posteriormente León XIV se dirigió a la cripta del templo donde rezó ante la tumba de su arquitecto, Antoni Gaudí, con motivo del centenario de su muerte. A las 19:30h presidió la Santa Misa con la asistencia de multitud de autoridades. Finalmente procedió a la bendición de la torre de Jesús, de 172,5 metros de altura, que convierte a la basílica de la Sagrada Familia en la iglesia más alta del mundo. El acto terminó con un espectáculo que incluyó a la Escolanía de Montserrat, el órgano del templo, una orquesta situada en la base de la torre, drones y fuegos artificiales. Cuando se iluminaron las vidrieras del templo y la cruz de la torre unos drones dibujaron el rostro de Gaudí en el cielo junto con su cita "Primer l'amor, després la tècnica". En la fachada del Nacimiento el Papa descubrió una placa conmemorativa de su visita.


Tras su breve estancia en Barcelona, el jueves día 11 a las 8:30h León XIV se trasladó nuevamente al aeropuerto, donde tomó un vuelo a las 8:45h con destino a las islas Canarias para una visita de dos días. A modo de curiosidad, merece mencionar que el Papa ha visitado España en casi 50 ocasiones cuando era Prior General de los Agustinos, la primera vez Santiago de Compostela en 1982. También estuvo en Barcelona e incluso en Badalona, donde visitó la parroquia de Sant Roc y la Fundació Ateneu Sant Roc. En 1984 quiso visitar la parroquia de Sant Agustí, pero al llegar vio que estaba cerrada. Al cabo de 42 años pudo cumplir su sueño.

Fotos: ACN, Agencia EFE, Ajuntament de Barcelona, Andreu Dalmau (EFE), Casa Real, Gabriel Luengas (Europa Press), Regnum Christi, Vatican Media (AFP).

sábado, 13 de junio de 2026

Habemus Papam Barcinone (II): Benedictus PP. XVI (Benedicto XVI)


Continuando con los artículos relativos a las visitas papales en Barcelona, esta vez le corresponde el turno a Joseph Alois Ratzinger, más conocido como Benedicto XVI. No era la primera vez que el Sumo Pontífice pisaba España, pues los días 8 y 9 de julio de 2006 visitó Valencia para presidir la clausura del V Encuentro Mundial de las Familias. Su segundo viaje vino motivado por la celebración del Año Santo Compostelano en Santiago de Compostela y la solemne consagración del entonces templo expiatorio de la Sagrada Familia en Barcelona. Precisamente la obra cumbre de Antoni Gaudí había dado un gran paso hacia adelante con el cerramiento del ábside y la finalización de la construcción de la nave central, lo cual permitió cubrir el espacio interno. En 2005 se declaró la cripta y la fachada del Nacimiento como Patrimonio de la Humanidad Obras de Antoni Gaudí, una categoría creada por la UNESCO que declara como Patrimonio de la Humanidad a un conjunto de siete edificaciones del citado arquitecto, que incluyen el Park Güell, el Palau Güell, la Casa Milà (La Pedrera), la Casa Vicens, la Casa Batlló y la cripta de la Colònia Güell. Y en 2007 fue declarada como uno de los 12 tesoros de España y una de las 7 meravelles de Catalunya.


Tras su breve estancia en Santiago de Compostela, el Papa tomó el avión rumbo hacia la capital catalana, llegando al aeropuerto del Prat el mismo día con la presencia de un millar de personas que le dieron la bienvenida. Era un sábado 6 de noviembre del año 2010. Desde allá fue trasladado al Palau Episcopal, en la calle del Bisbe, donde pasó la noche. Fue recibido por su anfitrión y responsable de invitarlo personalmente a Barcelona, Lluís Martínez Sistach. Todo se forjó en 2008 cuando el citado cardenal arzobispo de la ciudad aprovechó una audiencia en el Vaticano para invitarlo formalmente con el propósito principal de consagrar la Basílica de la Sagrada Familia y así abrirla al culto.
La presencia de Benedicto XVI coincidió justo con el 28º aniversario de la visita del Papa San Juan Pablo II a la ciudad. El domingo día 7 salió a las 9:00h de la mañana del Palau Episcopal en el “papamóvil” con destino al templo expiatorio de la Sagrada Familia. Al cabo de media hora llegó a su destino accediendo por la futura fachada de la Gloria, encontrándose con SS.MM. los Reyes de España Juan Carlos I y Sofía en la sala museo. El Papa hizo entrega a S.M. el Rey de un ejemplar del libro “Summorun Romanorun Pontificum historia nomismatibus”', del italiano Giancarlo Altieri, sobre la historia de los papas a través de las medallas pontificias. Por su parte, S.M. el Rey obsequió al Sumo Pontífice con una edición especial facsímil del Códice Áureo del siglo XI.


En representación del Gobierno asistió el ministro de Defensa José Bono. Otras autoridades destacadas fueron el presidente de la Generalitat José Montilla, el presidente del Parlament Ernest Benach, el alcalde de Barcelona Jordi Hereu, el Ministro de la Presidencia Ramón Jáuregui y el delegado del Gobierno en Cataluña Joan Rangel. Hubo además otras personalidades como Artur Mas, Jorge Fernández Díaz, Josep Antoni Duran i Lleida, Antoni Castellà, Ramon Espadaler, Daniel Sirera, Alícia Sánchez-Camacho, Jordi Pujol, Ernest Maragall y Josep-Lluís Carod-Rovira. En los alrededores del templo se congregaron unas 36.000 personas, más otras 3.000 que siguieron la eucaristía en la plaza de toros Monumental, cuyos propietarios la cedieron gratuitamente. En ambos espacios se instalaron unas pantallas gigantes.
Más de 1.000 cardenales, obispos y sacerdotes concelebraron la misa con el Papa, que también contó con la presencia de 800 cantores de la Coral de Sant Jordi, la Escolanía de Montserrat y el Orfeó Català. El cardenal arzobispo de Barcelona Lluís Martínez Sistach le pronunció unas palabras de bienvenida.


A las 10:00h empezó la misa con la dedicación de la iglesia de la Sagrada Familia, la bendición y la unción del altar y una homilía del Papa que comenzó y terminó con largos fragmentos en catalán, mientras que la parte central se pronunció en castellano. Sobre el altar se colocó un brasero con brasas encendidas para quemar incienso y las columnas se ungieron con aceite de crisma para simbolizar la dedicación de la basílica. Durante su discurso destacó la figura del “arquitecto de Dios” (como él lo llamó) Antoni Gaudí por su cristianismo ejemplar, además de admirar la Sagrada Familia que la definió como una suma de técnica, arte y fe. Su discurso no quedó exento de polémicas al defender el matrimonio tradicional y atacar el aborto y el matrimonio homosexual.
La misa concluyó con el canto del Virolai. A las 12:00h se procedió al rezo del Ángelus en latín en la fachada del Nacimiento, donde se incluyó una alfombra de flores hecha a medida para la ocasión. Concluida la misa, el cardenal arzobispo de Barcelona Lluís Martínez Sistach leyó la Bula de Promulgación de la iglesia de la Sagrada Familia como basílica menor, un título honorífico debido a su importancia histórica, su valor arquitectónico, su relevancia espiritual y su actividad pastoral, estableciendo así un vínculo especial con el Papa y la Santa Sede, por lo que ya se abrió definitivamente al culto.


A las 12:45h el Papa salió de la Sagrada Familia con su “papamóvil” junto a Lluís Martínez Sistach recorriendo por la calles de la Marina, Diputació, Roger de Llúria, Jonqueres y la Via Laietana hasta la avenida de la Catedral. Según fuentes municipales la rúa fue seguida por unas 250.000 personas. A las 13:00h comió en el Palau Episcopal con los cardenales y obispos presentes y el séquito papal. A modo de curiosidad, degustó en el postre una crema catalana y fue obsequiado con una gran figura de chocolate de la Sagrada Familia, detalle del Gremi de Forners i Pastissers de Barcelona.
A las 16:45h salió la comitiva papal en coche para llegar a las 17:15h a la Obra Benèfico Social del Nen Déu, en el paseo de Maragall, donde se efectuó una visita. Gestionada por las Religiosas Franciscanas de los Sagrados Corazones, está especializada en la atención a niños, jóvenes y adultos con discapacidades intelectuales y con síndrome de Down. Allá un grupo de alumnos de dicho centro cantó al Papa la canción alemana “Die Erde und ich” (La Tierra y yo) versionada en catalán y le ofrecieron regalos. Benedicto XVI remarcó necesidad de la multiplicar los gestos concretos de solidaridad efectiva y constante, mostrando así que la caridad es el distintivo de la condición cristiana. Merece citar que el Sumo Pontífice se emocionó al saludar a una niña con síndrome de Down que le dio las gracias por venir. 


Finalizada la visita a las 18:00h el Papa marchó hacia el aeropuerto del Prat, donde al cabo de media hora presidió una ceremonia de despedida con discursos del Sumo Pontífice y de S.M. el Rey Juan Carlos I. Finalmente, a las 19:15h salió en su avión hacia Roma, llegando a la capital italiana a las 20:55h. Su apretada agenda obligó a descartar una visita al Monasterio de Montserrat. Benedicto XVI, tras 22 horas en la capital catalana, regresaría a España por tercera y última vez del 18 a 21 de agosto de 2011 en una visita pastoral para presidir en Madrid los actos centrales de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud. En el próximo artículo se hablará de la reciente visita  a Barcelona del Papa León XIV.

Fotos: Agencia EFE, Archivo RTVE, Arquebisbat de Barcelona, Blog oficial de la Sagrada Família, El Confidencial, Sacra y Militar Orden Constantiniana de San Jorge.