sábado, 15 de febrero de 2025

Adiós a la cochera (C.O.N.) de autobuses de Poniente (1960-2025)


El pasado miércoles día 15 de enero del presente año cerró definitivamente la cochera de Poniente. El coche número 1914 de la línea 65 "Pl.Espanya-El Prat” fue el último vehículo en servicio que salió del recinto poniendo así punto y final a seis décadas y media de historia de unas instalaciones contemporáneas. Situada en la avenida de la Granvia, a caballo entre la Zona Franca y el término municipal de L’Hospitalet de Llobregat, entró en servicio en una fecha indeterminada de 1960. En aquellos momentos la red de autobuses se hallaba en un proceso de metropolización hacia las ciudades del extrarradio debido al fuerte crecimiento urbanístico, demográfico y económico de éstas, así como de modernización de la flota.
En sus inicios funcionó como depósito para los autobuses de Urbanizaciones y Transportes, S.A. (URBAS), pues la empresa necesitaba de un espacio más grande y moderno ante el incremento de nuevos servicios, la adquisición de nuevos autobuses y la clausura de los primitivos garajes sitos en las calles de los Castillejos y de Provença. El espacio disponía de una superficie de 2.763 m2 que incluía dos edificios. El primero, de forma diédrica y de una sola planta, de 295'88 m2, conocido como “Planetarium” por su similitud con el planetarium del paseo de la Bonanova; el segundo, de forma rectangular, con planta baja 976,41 m2 y planta superior de 1.073 m2, conocido como “Fénix” debido a las veces que se anunciaba la clausura definitiva de la cochera y luego renacía como una Ave Fénix. En sus inicios Poniente acogía las líneas EJ "Pl.España-San Justo", PR "Pl.España-El Prat", PRbis "Pl.España-Aeropuerto", SJ "Pl.Universidad-San Justo" y la estival T11 "Pl.Universidad-Castelldefels".


Hasta el año 1975 la cochera acogió como centro de descanso las nuevas líneas que URBAS creó para atender el sector del Baix Llobregat: CO "Pl. España-Cornellá" (1961), UC "Pl. Universidad-Castelldefels" (1961), COltda "Pl.España-San Ildefonso" (1963), SU1 "Mercado-San Ildefronso" (1965), PRltda "Pl.España-Bellvitge" (1967), BCltda "Pl.Universidad-San Ildefonso (Cornellá)" (1971), SU4 "Almeda-Rbla.A.Clavé" (1972) y EC "Pl. España-El Prat (San Cosme)" (1975). El 2 de junio de 1976 URBAS traspasó la cochera a Transports de Barcelona, S.A. posterior Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), junto con la de Sant Martí, en Poblenou, con motivo de la transferencia de los servicios interurbanos de la primera compañía a la segunda efectuada el 26 de mayo anterior, incluidos material móvil, concesiones y personal. La operación tuvo un coste de 276 millones de pesetas. El 1 de septiembre siguiente fueron traspasadas las líneas EC, T11, UC, SU1, SU2 y SU4 que descansaban en Poniente.
El 23 de agosto de 1985 las líneas BC, BI, CO, EA, EB, SJ, 605 y 835 pasaron a la cochera de la Zona Franca, junto con todo el personal de TMB, lo cual permitió la clausura definitiva de la cochera de la calle de Puigcerdà y también la de Poniente, todo ello en un plan de disminución del número de autobuses en servicio y en definitiva, de reducción de costes.


Tras unos años cerrada a principios del 2002 la cochera reabrió sus puertas completamente modernizada con una superficie útil de 3.190 m2 y capacidad para 110 autobuses, posteriormente ampliada a 124, dotando de un equipo de 150 trabajadores. Desde entonces se convirtió en el primer Centro de Operaciones de Negocio (C.O.N.) de TMB en obtener la certificación de calidad UNE-EN 13816, norma orientada a acercar la calidad a la gestión del transporte público de pasajeros, centrándose en las necesidades y expectativas de los clientes. El edificio "Planetarium" acogía las oficinas principales, el centro operativo de líneas, la jefatura de explotación, la sala de de liquidación, la sala de conductores, la sala de vending y los servicios. A modo de actividades sociales, durante las fiestas navideñas se organizaba un concurso infantil de dibujo en el cual participaban os hijos de los empleados. A todo ello, durante esta última etapa la cochera acogió en numerosas ocasiones a trabajadores en paro para la realización de prácticas profesionales, en base a un convenio con el Servei d'Ocupació de Catalunya (SOC). En 2014 el almacén de Poniente recibió la placa de certificación 5Sel cual reconoce la garantía del trabajo bien hecho, el mantenimiento en el tiempo de las mejoras alcanzadas y los buenos hábitos y buenas prácticas en el trabajo diario.


El 28 de marzo de 2023 puso en marcha una planta de producción de biometano a partir de los lodos de la depuradora de la ecofactoría del Baix Llobregat y se adaptó el coche 1798 para este tipo de biocombustible. Finalmente, debido a unas disposiciones urbanísticas del plan Biopol-Gran Via de L’Hospitalet de Llobregat, un nuevo polo de actividad económica vinculado a la investigación y las ciencias de la salud, se decidió que en el año 2025 cerraría definitivamente sus puertas. Desde el 4 de marzo de 2023 ya había trasladado su actividad los sábados, domingos y festivos a Zona Franca como un primer paso. El lunes día 13 a las 0:48h de la noche entró a descansar el último vehículo en servicio, de la línea 46 “Pl.Espanya-Aeroport” y todas las 13 líneas que allá operaban (13, 23, 46, 65, 70, 91, 107, 115, 125, V3, V11, D40 y X2) fueron trasladadas al C.O.N. de Zona Franca, de mayor superficie, mejor comunicado y recientemente modernizado. Sólo el personal de Implantación y Mantenimiento de Tecnología de Bus (IMTEC) permaneció unos días más. El sábado día 1 del presente mes de febrero se celebró una pequeña fiesta de despedida en la cual participaron unos 400 empleados de TMB acompañados de sus familiares.



Fotos: ACEMA, Arxiu laciutat.cat, Arxiu TMB, César Ariño Planchería, José Mora Martín.

Referencias principales: www.autobusesbcn.es, www.tmb.cat, www.wikipedia.org.

viernes, 31 de enero de 2025

Los Tres Tombs: 200 años de tradición en Barcelona

Foto: 
Ens de l'Associacionisme Cultural Català

Se celebran los 200 años de los Tres Tombs en Barcelona, una tradición muy arraigada en la capital catalana que forma parte de la identidad y la cultura popular de la ciudad. Sus orígenes se remontan con motivo de la festividad de San Antonio Abad (Egipto 251-356) también llamada de San Antón, el 17 de enero, coincidiendo con el fallecimiento del citado personaje. Según cuenta la antigua tradición popular el gobernador de la ciudad tenía una hija gravemente enferma a causa de unos malos espíritus que la habían poseído, motivo por el cual envió a dos emisarios suyos a visitar a San Antonio y pedirle que viniera a curarla. Llegados dichos emisarios al desierto de la Tebaida (Egipto), éstos le expusieron el objeto de su visita, pero debido a ciertos asuntos por resolver le era imposible ir a Barcelona. Sin embargo, cuando los emisarios emprendieron su viaje de regreso, San Antonio se subió a una nube y voló hacia Barcelona. Al llegar aterrizó cerca del mar, en una playa que había cercana en terrenos que posteriormente ocupó la actual plaza de las Armas del parque de la Ciutadella. Llegado San Antonio a la capital catalana encontró a una cerda que transportaba en su boca a un cochinillo recién nacido que no podía andar. El animal lo dejó a los pies de él y éste al enseñarle la pierna le curó la cojera, motivo por el cual la cría desde entonces siempre lo acompañó. De ahí que se le conozca como Sant Antoni del Porquet o Sant Antoni dels Ases. Igualmente curó a la hija poseída del gobernador.

Dibujo de Lluís Pellicer. Fotograbado de Thomas

A partir de esta historia la figura de San Antonio se convirtió en el patrón de los animales, de ahí que quienes poseían tanto ganado como animales de compañía celebraban esta festividad llevando incluso a bendecirlos. En sus inicios dicha fiesta la organizaban los Gremios de Inquilinos de Mulas, de Traginers y de Bastaixos de Ribera, los cuales tenían su local en la plaza de los Traginers, donde se ubicaba una capillita dedicada a su patrón San Antonio. Entre el primer y el tercer Gremio existían desacuerdos en cuanto a la celebración de la fiesta, y por tal de armonizar los intereses de ambas entidades, el Consell de Cent de Barcelona decidió en 1432 que el Gremio de Inquilinos de Mulas lo celebrara su fiesta el domingo siguiente al día de San Antonio.
El cura, acompañado de un monaguillo, daba la bendición al caballo y a su jinete. Hacía comer al primero un panellet mientras que el jinete también recibía unos panellets bendecidos y remuneraba la bendición con una moneda que nunca podía ser cobre. El jinete hacía levantar su caballo patas arriba y sosteniendo al animal sólo con las de atrás, le hacía dar tres vueltas en sentido contrario a las agujas del reloj alrededor de una hoguera hechos con ramas verdes, de ahí el nombre de Tres Tombs. El primer vuelco era para pedir protección para los animales, el segundo para pedir una buena cosecha y el tercero para pedir salud para las personas. Si bien la festividad de San Antonio tiene origen medieval, acerca de la cabalgata de los Tres Tombs existe constancia en base a la transmisión oral de que al menos se celebra desde el año 1825, si bien es probable de que fuese conmemorada en fechas más antiguas puesto que no existe documento que en verdad lo acredite.

Foto: La Ilustració Catalana (1906)

Foto: La Ilustració Catalana (1906)

Una vez bendecidos los caballos de la cabalgata la rúa continuaba por la ciudad y visitaba las casas de los prohombres de los gremios, las autoridades y gente de la realeza. Antes de ir a comer hacían una visita a la plaza de los arrieros, donde les esperaban las juntas y la plana mayor de los tres gremios que no habían concurrido a la cabalgata. Por la tarde se celebraba un gran baile al aire libre en la plaza de los Traginers, al cual concurrían los gitanos de Sants y llegada la noche se celebraba en el local de La Patacada, ubicado primero en la Rambla de Santa Mònica y posteriormente de la calle de las Tàpies.
Con el paso de los años los tres Gremios desaparecieron de modo que en 1872, tras fundarse el Montepío de San Antonio Abad (Cocheros de Barcelona), se encargaron éstos de continuar la fiesta de Los Tres Tombs de Barcelona. La comitiva pasó a salir desde la Casa de la Caridad, en la calle de Montalegre y a celebrar la rúa por la manzana en la que estaba enclavada la iglesia de San Antonio, hoy agregada al convento de los Padres Escolapios. A mediados del pasado siglo cambió su denominación por Caleseros de Barcelona. Hasta el año 1882 se celebró la tradicional Rifa del Porc de Sant Antoni con el propósito de recaudar fondos para el hospital de Sant Llàtzer, en la plaza del Pedró. El recorrido de la cabalgata se ha ido modificando siempre adaptándose a los cambios y transformaciones de la ciudad. Un acto que progresivamente son las visitas a las máximas autoridades religiosas, políticas y militares.

Foto: www.barcelonaaldia.com

Foto: Ajuntament de Barcelona

Tras el derribo de las murallas medievales y la apertura de la Via Laietana que comportó, entre otras cosas, la desaparición de la antigua plaza de los Traginers, se ha mantenido hasta la actualidad como punto de bendición de los animales la Escola Pia de Sant Antoni, en la ronda de Sant Pau. Esta costumbre se ha extendido a los animales domésticos, con lo cual fue cada vez más popular que las personas llevaran sus mascotas a bendecir en la puerta de la iglesia el día de los Tres Tombs. La cabalgata amplió progresivamente su recorrido desde Montjuïc hasta la avenida de Mistral, donde se hace una ceremonia de entrega de los estandartes, para proseguir hasta la plaza de Sant Jaume, donde las principales autoridades municipales reciben el cortejo. Participan hasta un total de diecisiete jinetes vestidos de gala, la Guardia Urbana de Barcelona montada a caballo, así como carruajes pertenecientes a entidades y administraciones varias organizadoras de la diada. Hace presencia un carruaje con la imagen de San Antonio. En 1985 se fundó la "Germandat de Sant Antoni Abat de Barcelona, Patronat dels Tres Tombs", actual “Federació dels Tres Tombs de Sant Antoni de Barcelona” con antiguos miembros del extinto “Montepío de San Antonio Abad”.

Foto: curiositats.cat

Foto: Ajuntament de Barcelona

Entrados al siglo XXI la fiesta de los Tres Tombs estuvo a punto de desaparecer en el año 2006 cuando la Hermandad de San Antonio Abad desistió de organizarla por falta de apoyo administrativo, pero finalmente varias entidades comerciales, sociales y culturales decidieron tomar el relevo en la organización. Tras un acuerdo con el Ayuntamiento de Barcelona a partir del 2007 pasó a celebrarse el primer sábado después del día 17, con un nuevo recorrido y con una mayor presencia de carruajes venidos de toda Cataluña. En la actualidad la cabalgata de los Tres Tombs de Barcelona está organizada por la “Federació dels Tres Tombs de Sant Antoni de Barcelona”, una entidad cultural formada por la Germandat de Sant Antoni Abat, Arca de Noé, Associació de Veïns i Veïnes del Barri de Sant Antoni y Sant Antoni Comerç, con el apoyo del Distrito del Eixample y el Ayuntamiento de Barcelona. En 2013 se recuperó la Rifa del Porc de Sant Antoni, si bien en realidad se trata de un sorteo de cestas de productos regalados por los tocineros del barrio, que semanas antes reparten números entre la clientela. Otro acto incorporado ha sido el lanzamiento de las 150 palomas de San Antonio que da inicio a la fiesta, una nueva tradición que cuenta con la participación de la Societat de Coloms Missatgers de Catalunya y que se hace eco de los ciento cincuenta deseos que la ciudad pide al santo. A modo de curiosidad, desde el año 2016 y con la voluntad de sumar a los más jóvenes a la fiesta, en la Escola Pia de Sant Antoni, el presidente de la “Federació dels Tres Tombs de Sant Antoni de Barcelona”, acompañado del abanderado oficial y su séquito, visitan cada año el centro educativo para entregar el nombramiento de abanderados infantiles a todos los alumnos y se les invita a participar de la cabalgata.

Foto: Federació dels Tres Tombs de Sant Antoni

Foto: FTCC. Federació Catalana dels Tres Tombs

Durante estos últimos años los colectivos animalistas ha presionado para intentar acabar con esta tradición debido a que, según aseguran, perjudica la salud de los animales de tiro y supone una explotación y uso de estos seres como espectáculo público. Por ello y para garantizar que la fiesta no vulnere el bienestar animal se aprobó el llamado “Protocol de benestar animal, seguretat i reglament d’ordre de les cavalcades i passades de la federació Catalana dels Tres Tombs”. Durante este año 2025, con motivo del 200 aniversario de la celebración de los Tres Tombs en Barcelona, la capital catalana fue designada como sede de la XXVIII Trobada Nacional dels Tres Tombs de Catalunya.