miércoles, 4 de agosto de 2021

AUTHOSA, 47 años al servicio del transporte público barcelonés (1974-2021)


Tras 47 años explotando servicios urbanos de autobús, la empresa AUTHOSA cesa definitivamente su actividad. Desde el pasado día 1 de agosto las líneas 86 y 87 que hasta entonces poseía han pasado a manos de Monbús, la empresa gallega fundada en 1957 por Raúl López Loureiro dedicada al transporte de viajeros por carretera en toda España y que en Cataluña posee la titularidad de varias líneas de autobuses, entre ellas recientemente los servicios Aerobús.
La empresa AUTHOSA, una sociedad independiente perteneciente a la Empresa Casas se fundó en 1974 y explotaba una línea de autobuses cuyo origen se remonta a principios de los años cincuenta. A consecuencia de la creciente importancia de los equipamientos asistenciales, el aumento de población y la falta de transporte público en los barrios de la Clota, el Carmel y la Taxonera la Fundació Albà presentó el 5 de junio de 1950 una petición a la Dirección General de Ferrocarriles, Tranvías y Transportes por Carretera para que se estableciera una línea de autobuses entre la plaza d'Eivissa (Horta) y la plaza de Lesseps (Gràcia) por el paseo de la Vall d'Hebron. Dado que a Tranvías de Barcelona no le interesaba la explotación la citada institución benéfica acudió a la Empresa Casas con sede en Mataró. Sus máximos responsables, los hermanos Francesc y Josep Casas Estrada se mostraron interesados e hicieron solicitud el 23 de octubre de 1952.


La Fundació Albà percibiría un 10% de las ganancias netas obtenidas de la explotación del servicio como parte del beneficio que representaría transportar en exclusiva a pasajeros relacionados con dicha institución benéfica. El 10 de noviembre de 1953 la Dirección General de Ferrocarriles, Tranvías y Transportes por Carretera otorgó provisionalmente la titularidad de la línea a la Empresa Casas, si bien  temporalmente el recorrido quedaría limitado hasta el paseo de Sant Gervasi con Balmes debido a unas obras en los alrededores de la avenida del Hospital Militar. El 5 de diciembre siguiente se inauguró oficialmente el servicio, servido por tres autobuses con cochera y oficina en la calle de Salses, en el barrio de Horta.. El 30 de noviembre de 1954 se adjudicó definitivamente la línea. Tranvías de Barcelona, tras inaugurar el 12 de diciembre de 1956 la línea de autobuses EV "Pl.Lesseps-Valle de Hebrón" la terminal provisional del paseo de Sant Gervasi con Balmes acabó siendo definitiva. Sin embargo, desde un principio el servicio tuvo un gran éxito de pasajeros que se vio progresivamente reforzado con la inauguración de la Residencia Sanitaria y los polígonos de viviendas de Montbau y las Llars Mundet.


Conforme a las disposiciones de la Ley de Sociedades Anónimas del 17 de julio de 1951, en 1974 la Empresa Casas pasó a constituirse como sociedad anónima, quedando desglosada en diversas sociedades independientes, una de ellas Autobuses Horta Sociedad Anónima (AUTHOSA) para la línea "Pza.Ibiza-Av.Tibidabo". Su constitución fue formalizada en Junta General Universal de Accionistas por Francesc y Josep Casas Estrada y sus respectivas esposas, Antonia Pera Xifré y Teresa Graupera Castilla. La duración de la sociedad se estableció indefinida. El capital social se fijó en 2.200.000 pesetas, representadas por 220 acciones de un valor nominal de 1.000 pesetas cada una. Los derechos de concesión comportaron el depósito de fianzas para responder del servicio en poder del Director General de Transportes Terrestres. El valor de la concesión de la línea era de 1.180.000 pesetas, y la fianza de 94.500 pesetas. AUTHOSA comenzó oficialmente sus actividades a partir del 1 de abril de 1978.
Tras eliminarse la terminal en la plaza d'Eivissa por los inconvenientes que suponía, el 2 de mayo de 1979 situó su nueva terminal en la calle del Tajo. A partir de 1984, con motivo de la construcción de la ronda de Dalt varió su recorrido en sentido a la avenida del Tibidabo circulando por la rotonda de la plaza de Karl Marx.


En 1987 se le asignó el número 85 para facilitar su identificación e integración con el resto de líneas urbanas municipales de Barcelona, se igualó el precio del billete sencillo al resto de líneas urbanas municipales y se creó la tarjeta multivaje H-1 de 10 viajes exclusiva para esta línea. Ese mismo año la Entitat Metropolitana del Transport (EMT) creó un Plan cuatrienal de actuación sobre la reestructuración de la red de transporte de superficie a partir del cual se elaboraban programas anuales de resolución de necesidades planteadas, teniendo en cuenta los diversos parámetros de oferta y demanda. Por ello a principios de 1988 convocó un concurso público para la creación de un servicio regular de midibuses que uniera los barrios de Horta y el Carmel, petición reiterada por parte de muchos vecinos del distrito. Estudiadas algunas ofertas, finalmente la EMT se decantó por AUTHOSA, a la que otorgó la concesión de la nueva línea por un periodo de diez años con posibilidad de renovación. La adjudicación se hizo en la llamada modalidad de gestión interesada que ofrecía compensaciones económicas para mantener el servicio al nivel establecido. Así, tanto AUTHOSA como el Ayuntamiento de Barcelona participarían en las ganancias de la explotación en los porcentajes establecidos en el contrato.


La elaboración detallada del recorrido que la línea tenía que hacer lo diseñaron el señor Francesc Casas Pera junto con responsables del Distrito de Horta-Guinardó, un arquitecto, un aparejador, un responsable municipal y miembros de la Policía municipal. En un principio se encontraron con muchas dificultades. La calle de la Conca de Tremp tenía un desnivel del 19%. De esta calle en Gran Vista se presentaban problemas que había que paliar porque la curva y el desnivel no estaban bien hechos, por lo que los midibuses podían accidentarse. Por ello se optó que los vehículos, una vez llegaran a la calle Gran Vista, dispusieran de una isla para poder girar y ubicar el origen y final en la misma calle de la Conca de Tremp. El Ayuntamiento pensó en poner en servicio la línea el mes de mayo pero AUTHOSA se opuso porque todavía quedaban pendientes algunas obras de adecuación en la calle de la Conca de Tremp, lo que podía dar lugar a que los microbuses patinaran si circulaban por esta vía. Esta razón no convenció pero el señor Casas con el fin de demostrar la veracidad de sus palabras hizo pasar una furgoneta a la que, efectivamente, le patinaron las ruedas. El 28 de julio de 1988 fue inaugurada la línea, servida por dos midibuses Mercedes-Benz que constituían el primer material moderno de nueva tecnología de la compañía. El trayecto total de la línea 86 fue establecido desde la calle del Tajo, en Horta, hasta la calle de Calderón de la Barca-Gran Vista, en el Carmel. Transcurridas unas semanas fue incorporado un tercer microbús del mismo modelo. Para esta línea se crearon las tarjetas multiviaje C-1 de 10 viajes y C-4 para jubilados, la cual también se extendió a la línea 85. Al siguiente año y a petición vecinal algunas expediciones empezaron a prolongar su recorrido hasta la calle de Labèrnia, cerca de las baterías antiaéreas del Turó de la Rovira.


En 1990, la EMT elaboró un nuevo Plan cuatrienal de actuación cuya finalidad principal era la mejora del transporte de superficie. En noviembre del mismo año se convocó un concurso público para el establecimiento de un servicio de midibuses entre Horta y la plaza de Lesseps a través del Carmel y del Coll, configurando así un nuevo eje de comunicaciones. El proyecto fue redactado por la Dirección de Servicios de Transportes de Gestión y Explotación, y los principales objetivos eran los siguientes: 1) Acercar a los ciudadanos de la montaña del Carmel, en sus dos vertientes, el Carmel y Vallcarca, en el gran sistema de transporte público de la ciudad: la red de metro; 2) Llevar el transporte público allí donde hasta entonces sólo llegaba el privado; 3) Diseñar un recorrido con la función de enlace recíproco entre las estaciones de "Lesseps" y "Horta" de metro y los barrios de Vallcarca y el Carmel.
AUTHOSA decidió presentarse al concurso, y estudiadas todas las ofertas, la EMT finalmente le adjudicó la línea, lo cual fue publicada en el BOE de 31 de enero de 1991. El diseño del recorrido no presentó ni de lejos tantos problemas como los producidos en la línea 86, sino que sólo se tuvieron que realizar obras puntuales de adecuación. Básicamente, se suprimieron algunos aparcamientos con la instalación de bolardos en las aceras y se arreglaron algunas calles. La concesión de la línea se otorgó para un periodo de diez años, con posibilidades de renovación.


El establecimiento de este servicio representó una inversión de 70 millones de pesetas y su gestión se organizó según la modalidad de gestión interesada, similar a la de las líneas 85 y 86. El 3 de septiembre de 1991 se hizo la inauguración oficial de la nueva línea de midibuses entre la calle Tajo y la plaza Lesseps, a la que se le asignó el número 87. Asistieron al acto el señor Joan Torras y Carol, presidente de TMB, y los gerentes de AUTHOSA. Obviamente, también fue presentado el material rodante destinado a este servicio: tres microbuses MAN, dos para circular y uno de reserva. Ese día, de manera excepcional y para celebrar el estreno de la línea, todos los viajes que se realizaron fueron gratuitos. Desde aquel momento, los barrios del Carmel, el Coll y Vallcarca mejoraron mucho sus comunicaciones. El 29 de junio de 1993 la línea 87 prolongó su recorrido hasta la rambla de Prat y en 1994 hasta la travesera de Gràcia con la plaza de Gal·la Placídia. La tarjeta multiviaje C-1 fue suprimida pasándose a usar la H-1 para todas las líneas.
Con la llegada de más material móvil para reforzar el servicio de las líneas 86 y 87, la línea 85 fue retirando todo su viejo material móvil estándar y pasó a dotar también de modernos midibuses más acordes a una demanda cada vez menor por la competencia de la L3 del metro y las líneas de autobuses de TMB.


El 4 de abril de 1995 la línea 85 modificó su recorrido por Horta debido a la implantación de sentido único ascendente por la calle de Campoamor. El 5 de julio siguiente se hizo efectivo el traslado del material móvil y las oficinas a la nueva cochera situada en la calle de Tucumán nº24, en el barrio de Baró de Viver. Las instalaciones de Horta fueron desmanteladas y en su lugar se construyeron viviendas. El 23 de marzo de 1996 la línea 85 prolongó su recorrido hasta la plaza de la Bonanova y el 1 de febrero de 1999 dejó de circular los domingos y días festivos, un cambio que produjo numerosas protestas vecinales que obligaron a restablecerla el día 14 siguiente. Durante 1999 fueron adquiridos los primeros vehículos de piso bajo adaptados a personas de movilidad reducida. En junio del año 2000 AUTHOSA pasó a formar parte del Grup Sarbús, que en 1996 ya había adquirido la Empresa Casas. La operación se efectuó mediante compra directa por parte de Transports Ciutat Comtal, la cual mantuvo tanto la autonomía como el nombre de la empresa. Poco después se integró dentro de Moventis.


Llegados al nuevo siglo XXI las líneas 85, 86 y 87 se adaptaron al sistema tarifario integrado que permitía el uso de las mismas tarjetas multiviaje, pases y abonos para todas las compañías de autobuses de Barcelona y área metropolitana de la primera corona metropolitana. Ello comportó la eliminación de las tarjetas H1 y C4. Las modificaciones de los recorridos vinieron motivadas por la reurbanización y ampliación de aceras de varias calles de los barrios. A ello se aceleró el proceso de renovación de la flota con la adquisición de más midibuses de piso bajo que fueron sustituyendo al material móvil de los años ochenta y noventa. La línea 85, debido a la falta de rentabilidad del servicio y ante la imposibilidad de mantenerla, se llegó a un acuerdo empresarial con la EMT para su transferencia a TMB, pasando a circular bajo la nueva titularidad a partir del 1 de abril de 2001. El 30 de julio de 2002 fue definitivamente suprimida y sustituida por la nueva línea 185 "Horta-metro Canyelles", la cual el 14 de diciembre de 2004 amplió su recorrido hasta la Vall d’Hebron por el interior de los barrios de la Clota y la Taxonera. El 20 de octubre de 2003 la línea 87 estableció su nueva terminal en el paseo de Maragall con Dante Alighieri y en 2010 pasó a circular directamente por el paseo de la Mare de Déu del Coll hasta Dante Alighieri. El 14 de febrero de 2019 la línea 86 prolongó su recorrido hasta la calle de Albert Llanas, al lado del Park Güell y se estrenaron los primeros midibuses Vectia híbridos con los nuevos colores corporativos amarillo y plateado de las líneas del ámbito EMT. Ese mismo año la EMT sacó a concurso la explotación de las líneas 86 y 87 debido a la caducidad de la concesión. El 4 de agosto de 2020 la línea 86 situó en el barrio de Horta su nueva terminal en la calle de Porto.


Finalmente, tras diversos conflictos legales se otorgó la concesión de las líneas a Monbús, las cuales empezó a explotarlas desde el pasado día 1 de agosto, incluyendo la incorporación de nuevo material móvil. Se espera que la nueva etapa empezada por ambas líneas sea próspera y que sigan cumpliendo con las expectativas esperadas por los usuarios del transporte.

Fotos: Arxiu Municipal del Districte d'Horta-Guinardó, Foment Hortenc, Joan Antoni Solsona, José Mora Martín (www.autobusesbcn.es), Miquel Segura Llop, Pere París, STB, Xavier Guimerà.

jueves, 15 de julio de 2021

110 años del tranvía de la Rabassada


Se cumple un siglo y una década de la puesta en servicio del mítico tranvía de montaña que unía el casco urbano de Barcelona con el casino de la Rabassada. Su materialización respondió justo en un momento cuando bajo la influencia de las corrientes higienistas y la reivindicación de las zonas naturales motivó la conquista de la sierra de Collserola como espacio para la construcción de hoteles, restaurantes, parques y ciudades jardín. Para ello era imprescindible la implantación de transportes ferroviarios de montaña que facilitaran un rápido y cómo acceso desde el casco urbano de la ciudad. La idea era convertir Barcelona en un enclave turístico de interés internacional, en una estación de invierno, como se decía en aquel entonces. El primer precedente fue el del empresario y farmacéutico Salvador Andreu i Grau que en 1901 inauguró el Tramvia Blau y el funicular al Tibidabo, además del parque de atracciones.  Por los alrededores proliferaron torres y equipamientos como el Observatorio Fabra. Otro caso similar fue el del joven empresario Heribert Alemany i Escardó, con el proyecto del Lake Walley Park en la zona del pantano de Vallvidrera cuyo acceso se efectuaba mediante el ferrocarril miniatura Mina-Grott, de 1908.


El empresario y hostelero Miquel Montané i Martos y el empresario, político, contratista de obras y antiguo alcalde de Gràcia en 1892 Josep Sabadell i Giol, tras adquirir la posada "Casa de Comidas La Rabassada" la reformaron y ampliaron reinaugurándola en 1899 como el "Gran Hotel Restaurante de La Rabassada" que pronto se convirtió en centro turístico internacional. Pocos años después en 1906 Josep Sabadell i Giol presentó un proyecto de línea de tranvía entre Barcelona y Terrassa por toda la carretera provincial con ramal de enlace con el funicular del Tibidabo. A pesar del informe favorable emitido por el ingeniero en jefe de la provincia todo quedó en un proyecto. El interés por parte de empresarios franceses de ampliar el complejo a casino motivó la fundación en 1908 de la sociedad "La Rabassada, S.A." A partir de aquel momento Miquel Montané i Martos dejó la dirección del hotel restaurante. Se planteó nuevamente una línea de tranvía que enlazara con Barcelona e incluso atravesara la comarca vallesana hasta llegar a Terrassa. Años más tarde se pidió la rehabilitación de la tramitación de dicho proyecto al cual se introdujeron modificaciones, pasando a presentarse un recorrido más modesto entre Casa Gomis (Barcelona) y Vista Rica (Sant Cugat del Vallès) y renunciando a la ambiciosa prolongación hasta Terrassa y al ramal de enlace con el funicular del Tibidabo.



El 10 de agosto de 1910 la Diputación Provincial de Barcelona lo concedió por un periodo de 60 años, siendo la concesionaria del tranvía la sociedad francesa "Boursier & Escartefigue", vinculada al casino, la cual presentó fianza y proyecto, gozando del derecho de tanteo en la subasta fijada por la Dirección General de Obras Públicas. Para el servicio se alquilaron de Marsella cuatro tranvías eléctricos. La central eléctrica (a cargo de las firmas AEG y "La Industria Eléctrica") se erigió en el punto llamado Font de la Tenebrosa y la cochera en el barrio de los Penitents. El 15 de junio de 1911, cinco días después de inaugurarse el casino con más de 300 invitados, se efectuaron las pruebas oficiales de la línea, el día 18 se autorizó la puesta en servicio y el día 19 tuvo lugar la solemne inauguración, la cual fue accidentada tras una avería del grupo convertidor de la central eléctrica que impidió el funcionamiento de los tranvías, lo cual obligó a la comitiva tras la cena a trasladarlos en coches y al funicular del Tibidabo para su regreso. Tras la reparación del problema el servicio funcionó regularmente con frecuencias de paso de 20 minutos, tiempo de viaje de 40 minutos y tarifa de 60 céntimos de peseta.


La línea tenía ancho de vía internacional (1.335 mm) pensando así en la posibilidad de prolongar en un futuro el recorrido por Barcelona. Partía de Casa Gomis, a 152 metros de altura sobre el nivel del mar y llegaba hasta el casino por la carretera de Gràcia a Manresa, a 383 metros de altura. El recorrido tenía unos 7.700 metros de longitud y tendido aéreo con tensión de 500 V. La falta de adaptación de los tranvías al perfil e instalaciones de la línea obligó a su retirada y devolución del material móvil a Marsella, a la vez que la línea de tranvía se ofreció en arriendo a la "Compañía Anónima de Tranvías de Barcelona", la cual puso sus propios coches, un total de 15 unidades de diseño inglés y construidos por Material para Ferrocarriles y Construcciones (Can Girona), siendo conocidos como tipo "Rabassada Girona". El servicio se reinauguró el 20 de abril de 1912 con un nuevo recorrido directo que llegaba hasta la plaza de Cataluña. Sin embargo, el Gobierno español decretó la prohibición del juego del modo que llevó a la empresa del casino a la quiebra al siguiente año. Dos años después, el 24 de abril de 1914 la Diputación Provincial de Barcelona procedió a embargar la línea, infraestructura e instalaciones por impago de un arbitrio de los años 1912 y 1913, lo cual obligó nuevamente a suspender el servicio.



Ambos hechos perjudicaron la rentabilidad del tranvía. Tras restablecerse el servicio en agosto siguiente una vez abonadas las deudas la línea se promovió para el público familiar y no tanto para la clientela del casino. Ya en los años veinte, en 1923 se fundó la sociedad anónima "Tranvías de Montaña" para explotar el tranvía de la Rabassada. Con capital belga y francés, adquirió seis nuevos tranvías presuntamente importados de Lyon más un furgón para transportar las mercancías del casino. A principios de 1925 la Jefatura de Obras Públicas aprobó la transferencia a la nueva sociedad explotadora y desde el 1 de marzo de dicho año volvió a restablecerse el servicio desde las 7:30h de la mañana hasta las 20:30h de la tarde con frecuencias de paso de una hora, estableciendo su nuevo origen y final en la esquina de la avenida de la República Argentina con la calle de Craywinckel, en cuyo número 9 se construyó el llamado Salón Craywinckel, una sala de espera provista de teléfono, quiosco, anuncios, juegos de ajedrez, música, estanco y un buzón de Correos. El billete de ida valía 1'25 pesetas y el de vuelta 1 peseta. En ese mismo año de manera muy fugaz fueron probados los tranvías de "Ferrocarriles de Cataluña" que se usaron durante la primera electrificación de la línea de 1906 entre Barcelona y Vallvidrera y en la línea de la calle de Anglí, si bien no dieron los resultados esperados.



El 8 de septiembre de 1928 el Gobierno del general Primo de Rivera aprobó por Real Decreto-Ley el nuevo Código Penal en el cual se prohibía nuevamente el juego en toda España. Ello obligó a cerrar el casino, permaneciendo abierto únicamente el hotel, las atracciones y el restaurante hasta que en 1930 fueron también clausurados. La medida supuso un fuerte revés a la rentabilidad de la línea que vio bajar notablemente el número de pasajeros. Aun así el servicio del tranvía se mantuvo en activo, incluso durante los años de la Segunda República. Tras estallar la Guerra Civil española, la empresa fue incautada por "Tranvías de Barcelona Colectivizados" que la convirtió en la línea 28 "Pl. Cataluña-Rabassada", llegando nuevamente al centro de la ciudad para evitar transbordos. Fue utilizada por los barceloneses que huían de los bombardeos y por el cuerpo de carabineros que había reconvertido el casino en cuartel y en refugio antiaéreo. Para el servicio se usaron tranvías de la serie 500 de "Tranvías de Barcelona". La línea dejó de funcionar definitivamente a finales de 1938.


Ya en plena postguerra, en 1940 se procedió al derribo del casino cuyas ruinas son las que nos han llegado hasta la actualidad. Para la línea de tranvía se buscó alguna alternativa de cara a su posible reapertura. En marzo de 1951 el Ayuntamiento de Barcelona aceptó la solicitud de "Tranvías de Montaña" para transformarla en trolebuses y el 29 de septiembre de 1954 autorizó a la citada empresa el uso de autobuses. El 30 de abril de 1957 el Ministerio de Obras Públicas autorizó el cambio de sistema de transporte y el 8 de febrero de 1958 se inauguró la línea de autobuses con un recorrido entre la avenida del Tibidabo (final de la calle de Balmes) y la Rabassada. Sin embargo, tras la fallida y disolución de "Tranvías de Montaña" el 27 de octubre de 1966 la línea pasó a manos de la Empresa Casas la cual prolongó su recorrido por un lado hasta la plaza de Lesseps y por el otro hasta Sant Cugat del Vallès. Tiempo ostentó el número V42. En mayo de 1983 la línea fue transferida a la empresa Sarbus, cambiando en 1990 al número A6. Actualmente esta línea sigue prestando servicio dentro del grupo Moventis.



Por lo que respeta al material móvil, dos unidades de "Tranvías de Montaña" más el furgón fueron adquiridos por la "Compañía del Ferrocarril de Carreño" (línea de Gijón a Avilés) siendo reformados y prestando servicio arrastrando trenes de mercancías de las minas de hierro asturianas hasta que fueron definitivamente retirados en 1985. Precisamente el coche furgón fue popularmente conocido como "El catalán". Las cocheras, con motivo de las obras de construcción de la Ronda de Dalt, fueron derribadas en 1988. La central eléctrica y la infraestructura (vías y cable aéreo) fueron desmanteladas a finales de los años 50 salvo el trazado urbano de Barcelona que fue adquirido por "Tranvías de Barcelona" para establecer una línea hasta los Penitents.

Referencias:
- Cent anys del Tramvia Blau (Joan Maria Gallardo & Lluís Prieto i Tur)
- Crecimiento urbano, red de carreteras y tranvía eléctrico en el Área de Barcelona  (Teresa Navas i Ferrer)
- Revista Carril, nº28 (septiembre-diciembre 1989)
- www.autobusesbcn.es

Fotos: Arxiu Cuyàs, Arxiu Municipal de Barcelona, Col·lecció Roisin, Institut d'Estudis Fotogràfics de Catalunya, Fons Memòria Digital de Catalunya.