viernes, 11 de junio de 2021

Los autobuses de la Zona Nord: más de 40 años de lucha por un transporte de calidad


A partir del día 14 de junio los servicios de proximidad de la llamada Zona Nord (formada por los barrios de Torre Baró, Ciutat Meridiana y Vallbona) serán transferidos a TMB. Ello se ha debido a las numerosas protestas vecinales que ha ocasionado el deficiente funcionamiento de las líneas, con frecuentes retrasos ante la dificultad de cumplir los horarios teóricos y habituales averías de los vehículos a su paso por una orografía de difícil accesibilidad. A ello ha existido un claro desajuste entre la oferta y la demanda que ha imposibilitado una óptima rentabilidad. Por tales motivos, es un deseo encomiable que bajo explotación municipal se puedan corregir las anomalías arrastradas durante tantos años a cambio de ofrecer un servicio de calidad.
Los precedentes de estas líneas se remontan a finales de la década de 1960 cuando varios colectivos de los citados barrios pedían líneas de autobús que les permitiera salir del aislamiento que sufrían y los acercara a otras líneas urbanas y al metro. La respuesta tanto de Tranvías de Barcelona como del Ayuntamiento de Barcelona era que el estado de las calles y sus características no permitía el paso de autobuses.


Fue entonces cuando el 6 de mayo de 1978 el señor Manuel Vital, empleado de Transportes de Barcelona y antiguo presidente de la Asociación de Vecinos de 9 Barrios, tras efectuar dos expediciones con un autobús articulado en la línea 47, decidió secuestrarlo para demostrar que el autobús sí podía pasar por las calles de aquellos barrios. Tras llamar por teléfono a su mujer y decirle "allá voy", dirigió el autobús por la carretera Alta de les Roquetes hasta Torre Baró. A ello se fue apuntando gente de las barriadas en señal de apoyo. Saliendo el vehículo por la avenida Meridiana  Manuel Vital prosiguió con el autobús hasta la calle de València donde lo interceptó la policía que lo condujo hasta la comisaría de la calle de Malats (Sant Andreu). Al día siguiente fue acusado de secuestrar el autobús y Transportes de Barcelona le advirtió que si lo volvía a hacer sería despedido de la empresa. Sin embargo, nada de eso pasó y además al poco tiempo algunas líneas de autobús prolongaron sus recorridos hasta Canyelles como la 47 (17 de noviembre de 1978), la 31 (11 de febrero de 1979) y la NG (17 de mayo de 1979).


Llegados a 1980, la Consejería del Distrito IX-b aprobó el establecimiento de la nueva línea 77, que unía la plaza del Virrei Amat con el castillo de Torre Baró. Estrenada el 23 de mayo, tenía un itinerario que se iniciaba en la plaza del Virrei Amat y continuaba por los paseos del Doctor Pi i Molist y de Urrutia, Vilalba dels Arcs, los paseos de Fabra i Puig y de Valldaura, ronda de la Guineueta Vella y la carretera Alta de les Roquetes. Su origen y final en Torre Baró, al lado del antiguo castillo, quedaba lejos del núcleo de población, dejando insatisfechos a sus habitantes que pidieron la adecuación de las calles para que llegara, como mínimo, hasta la calle de Castellví. La oferta constaba de 1 o 2 coches en servicio y frecuencias de paso de entre 20 y 40 minutos. No circulaba los domingos y festivos.
Un año después, el 20 de febrero de 1981 se estrenó un nuevo servicio social y de proximidad que comunicaba el centro de Ciudad Meridiana con el corazón de Torre Baró. Era la línea 93, conseguida gracias a las presiones vecinales. El itinerario se iniciaba en la avenida de los Rasos de Peguera, y continuaba por las calles de Vallcibera y de Sant Feliu de Codines, plaza de los Eucaliptus (la vuelta por la calle de Llerona) y la avenida de Escolapi Càncer hasta el altura Bellprat. La oferta se cubría con un midibús porque circulaba a través de calles estrechas y empinadas con giros muy cerrados. Los intervalos de paso eran de 30 minutos y por su corto trayecto tenía una tarifa más económica y no admitía tarjetas multiviaje. Por aquellas fechas, también se creó un servicio especial de midibús sin número que unía los barrios de Vallbona y el mercado municipal de Ciudad Meridiana, de tarifa muy económica, y que circulaba únicamente los sábados por la mañana.


El 22 de junio siguiente la línea 77 pasó a admitir la tarjeta multiviaje T4, un abono para aquellas personas que a la hora de desplazarse debían emplear forzosamente el autobús y el metro. Disponían de dieciocho viajes, separados por nueve viajes en autobús señalados en el lado derecho más nueve viajes en metro señalados en el lado izquierdo. En cada desplazamiento se debían cancelar dos viajes (uno de cada lado) pero que contaban como uno, ya que equivalía a pagar un único billete.
El 14 de diciembre de 1982 la línea 77 pasó a circular por el Paseo de Verdum, plaza de Llucmajor y paseo de Valldaura para continuar por su ruta habitual.
El 1 de agosto de 1983, a petición vecinal, la línea 93 amplió su recorrido por Torre Baró en sentido Ciudad Meridiana, circulando por las calles de Castellfollit de la Roca y Sant Feliu de Codines, ofreciendo mayor cobertura territorial.


El 21 de marzo de 1987 algunos vecinos de Torre Baró decidieron retener los autobuses de la línea 77 a las paradas de origen y final como protesta porque los intervalos de paso eran demasiado largos (de 20 a 40 minutos), recorrido no llegaba a centro de la ciudad y no circulaba los domingos y festivos. A ello la línea 93 sólo cubría una parte del barrio y la estación de RENFE de Torre Baró quedaba lejos como para efectuar intercambio.
Tras las frecuentes protestas Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) decidió transferir las líneas 77 y 93 a la empresa Transports Lydia, una sociedad limitada de reciente creación, de carácter familiar, fundada por Jaume Valls Rocabert. Las oficinas y la cochera se ubicaban en el Torrent d'Estadella (Sant Andreu). En el acuerdo de transferencia TMB concedió que se pudieran seguir utilizando las mismas tarjetas multiviaje (T1, T3 y T4) y se cedieron cuatro midibuses Ebro 66/7 T (nº 4027, 4032, 4033 y 4035) y dos Monotral Pegaso 6035 estándar (nº 2197 y 2198). Era un contrato de gestión interesada en el cual si los gastos superaban los ingresos los déficits serían cubiertos por la Entitat Metropolitana del Transport (EMT), pero en caso contrario los beneficios se invertirían para mejoras como la creación de nuevas líneas o la compra de nuevo material móvil.


El 1 de mayo de 1988 se hizo efectivo el traspaso a Transports Lydia de las líneas 77, 93 y el  servicio especial de midibús de Vallbona al mercado de Ciutat Meridiana. La oferta sólo varió en la línea 77 que va pasó a circular los domingos y festivos y prolongó su recorrido hasta la calle de Castellví en Torre Baró. En 1990 creó la nueva línea 81 entre Ciudad Meridiana y el cruce de la Via Júlia con la Via Favència. El nuevo servicio venía a cubrir un sector de Torre Baró completamente faltado de transporte y de difícil accesibilidad, con lo cual la barriada ya dotaba de tres líneas. La oferta constaba de un solo midibús cedido por TMB mientras no se recibiera el nuevo material móvil, y tenía unos intervalos de paso de 60 minutos. Su itinerario se iniciaba en la calle de Aiguablava y continuaba por La Fosca, Palamós, Aiguablava (volviendo por Garbí, S'Agaró, Platja d'Aro y Tamariu), Balenyà, Llerona, Torrelles, Llerona, plaza de los Eucaliptus, avenida de Escolapi Càncer y Vallcibera (volviendo por la avenida de los Rasos de Peguera). Por petición vecinal, poco después fue prolongada hasta la plaza de Llucmajor a través de la Via Júlia y luego amplió su recorrido por el barrio de les Roquetes en sentido plaza de Llucmajor por Via Favència, Plà de Fornells, Mina de la Ciutat, Cantera, Briquets, Plà de Fornells y Artesania. Ello permitió dotar de transporte público el sector más alto del barrio, de carácter montañoso, con un fuerte desnivel respecto a la calle de la Mina de la Ciudad y que sufría problemas de movilidad. Mientras no llegó nuevo material móvil, provisionalmente el servicio se cubrió con un midibús Mercedes ex-TMB adquirido por Tubsal.


En mayo de 1991 adquirió tres nuevos midibuses MAN (nº 9120, 9121 y 9122) que permitieron la retirada del material móvil más antiguo, especialmente los dos Pegaso 6035 y dos midibuses Ebro 66/7 T.
Durante el año 1993, la empresa Transportes Lydia cambió la numeración de las líneas 77 y 93, que pasaron a denominarse, respectivamente, 82 y 83, debido a una recomendación de la EMT que sugería reservar la serie numérica del 80 al 89 para los servicios urbanos de Barcelona explotados por empresas privadas. En 1997 se incorporó el primer vehículo de piso bajo de la firma MAN accesible a personas de movilidad reducida (nº 9723).
En 1999 la línea 81 fue prolongada hasta el barrio de Vallbona a través de un paso especialmente habilitado que permitía atravesar la avenida Meridiana en ambos lados de las autopistas centrales, para continuar por la avenida de Sivatte, Orpí, Torre Vella ( volviendo por la avenida del Alzinar) y Oristà hasta la plaza del Primer de Maig. A cambio, el servicio especial de midibús entre Vallbona y el mercado de Ciutat Meridiana fue suprimido por superposición.
Al finalizar el siglo se incorporó un nuevo midibús MAN de piso bajo (nº 0024) que sirvió para retirar definitivamente todo el material antiguo procedente de TMB.


Con las obras de renovación y de ampliación de aceras de las calles de la Cantera y Briquets, en el barrio de les Roquetes, el trazado de la línea 81 se tuvo que modificar forzosamente, pero una vez finalizados los trabajos no se restableció el anterior recorrido alegando que la ampliación de aceras impedía el paso de aquellos vehículos. Como protesta, el vecindario del barrio retuvo el midibús cuando llegó y lo hicieron subir bajo el consentimiento de la Guardia Urbana por el antiguo recorrido. Al verse que el vehículo pasaba con dificultades, reclamaron el retoque de algunos puntos para facilitar el giro o bien implantar vehículos microbuses de menores dimensiones idénticos a los usados para la líneas de Bus del Barri.
Ante el silencio administrativo un grupo de vecinos decidió cortar diariamente el paso del midibús durante 30 minutos como medida de presión hasta que se solucionara el problema. Finalmente al cabo de un mes se procedió a hacer una prueba haciendo circular el midibús por su antiguo recorrido bajo la participación del vecindario y técnicos municipales que anotaron aspectos a corregir. Pasadas tres semanas, el midibús restableció su recorrido por las calles de la Cantera y Briquets. Otro problema de la línea 81 era el incumplimiento horario, pues debido a los atascos y a los problemas de circulación los intervalos de paso llegaban a ser de 90 y 120 minutos. La protesta se extremó hasta el punto de que en la calle de Aiguablava con Via Júlia a menudo se retenía el midibús de la línea 81 hasta que hacía presencia la Guardia Urbana.


En la línea 82 durante las obras de remodelación de la calle del Doctor Pi i Molist y el paseo de Verdum para reconvertirlos en bulevares, los intervalos de paso empezaron a fallar debido a problemas circulatorios. Por este motivo una tarde de verano unas cincuenta personas obligaron a mantener el vehículo parado hasta que se presentara el gerente de la empresa, y cuando éste llegó al lugar de los hechos, parece que el diálogo fue más que aceptable. Finalmente, se optó por modificar definitivamente el recorrido en sentido Torre Baró, pasando a circular por las calles del Nil y de Sant Iscle.
Con el fin de resolver los problemas de oferta de la línea 81, Transports Lydia optó por crear una nueva línea de casi idéntico recorrido con la diferencia que la vuelta la efectuaría también por la Via Júlia y no por les Roquetes. Así, el 15 de junio de 2005 estrenó la nueva línea 80, la cual, todo y tener también un intervalo de paso de una hora, en los tramos comunes se recortaba a 30 minutos. La coincidencia de ambas líneas se efectuaba al final de la calle de Aiguablava con la avenida de Vallbona porque la estrechez de las calles de Torre Baró impedía ambos vehículos se cruzaran. Así, mientras un midibús subía el otro bajaba. En ese mismo año se incorporó una nueva unidad MAN (nº 0525) y en 2007 otras dos (nº 0727 y 0728) que sirvieron para adaptar a todas las líneas a personas de movilidad reducida.


Desde el 1 de enero de 2010, las cuatro líneas de Transportes Lydia fueron transferidas a la empresa Sagalés, la cual pasó a encargarse de su explotación con su material móvil (repintados como el Bus del Barri) y también con vehículos cedidos por TMB (midibuses nº 4400, 4401, 4402, 4409, 4411 y 4412). Igualmente otros coches varios de TMB y Sagalés han circulado esporádicamente como reservas. El cambio de titularidad se debió a la finalización de la concesión, lo cual permitió a la EMT la convocatoria de un concurso de adjudicación. La concesión a Sagalés fue acordada para cinco años prorrogables a tres años más, y desde entonces las líneas fueron conocidas como Bus Nou Barris. Entre los cambios destacó la mejora del recorrido de la línea 83 que se prolongó hasta los barrios de Ciutat Meridiana y Vallbona, efectuando un circuito de circunvalación muy completo para las tres barriadas de la Zona Nord y estableciendo correspondencia tanto en Rodalies-Renfe como en la L11 de metro. Ello supuso la supresión de la línea 159 que efectuaba un servicio interior por Ciutat Meridiana (el mítico "Chupa-Chups") por superposición del recorrido. Por el barrio de y Vallbona pasó a circular por la avenida de Puig de Jorba, el paseo de la Pineda y las calles de Oristà y de Artés, atendiendo así a un sector completamente desprovisto de transporte público. Otra mejora fue el 1 de enero de 2014 con refuerzo del servicio de la línea 82, que pasó a tener intervalos de paso de 20 minutos con la incorporación de un segundo vehículo. El año 2015, a fin de mejorar la calidad de la flota, Sagalés incorporó cuatro nuevos midibuses Solaris Urbino (nº 776, 777, 778 y 779) que permitieron dar de baja las unidades más antiguas.


Sin embargo, el cambio también supuso problemas, pues los vecinos se quejaban frecuentemente de problemas constantes como averías, retrasos y de falta de información ante cualquier incidencia. A ello, los conductores de Bus Nou Barris hicieron una huelga indefinida durante marzo de 2013 denunciando la situación de sus condiciones laborales, pues según ellos la empresa siempre alegaba que el mantenimiento y la reparación de la flota conviertía la concesión en deficitaria y por ello se querían tocar los sueldos para afrontar los gastos.
Finalmente, desde el 14 de junio las líneas gestionadas por Sagalés pasarán a ser explotadas por TMB en forma de líneas de Bus de Barri. Esta reestructuración del servicio de autobús forma parte del plan de mejora del servicio de autobús en Barcelona y que tiene como objetivo de actuación la proximidad, la adecuación de la infraestructura, la digitalización y la reconversión ambiental. Por este motivo se crean tres nuevas líneas:
- 180 "Metro Trinitat Nova-Vallbona" (que sustituye a las líneas 80 y 81). El intervalo de paso será de 45 minutos para todos los días.
- 182 "Virrey Amat-Torre Baró" (que sustituye la 81). La frecuencia de paso los días laborables será de 20 minutos y los sábados y festivos de 40.
- 183 "Ciudad Meridiana-Vallcibera" (que sustituye la 83). Los intervalos de paso serán de 15-17 minutos los laborables y de 30 minutos sábados y festivos.


A todo esto el servicio de autobús a la demanda "El Meu Bus" que ya circula en Torre Baró desde el 21 de enero de 2019 se extenderá también por el norte de Vallbona. La reorganización de las líneas coincide con una mejora de las paradas de autobús. Se espera que las nuevas líneas funcionen tal y como se prevé, pues esta reestructuración ha sido posible en base a un proceso participativo liderado por el Ayuntamiento de Barcelona para dar respuesta a las reivindicaciones vecinales de los barrios de la Zona Nord del distrito de Nou Barris que reclamaban una mejora de la movilidad en los barrios de Torre Baró, Ciutat Meridiana y Vallbona, así como al análisis actualizado de las necesidades sobre movilidad de la zona y al éxito del autobús a la demanda impulsado por el Pla de Barris. Para saber más sobre estas líneas recomiendo la consulta de la página web www.autobusesbcn.es de José Mora Martín, la web de TMB y el libro "Destinació: Nou Barris. Un viatge per la història dels transports a Nou Barris" escrito por un servidor, así como la consulta documental en el Arxiu Històric de Roquetes-Nou Barris, referencias todas ellas que han permitido elaborar el presente artículo.

Fotos: Arxiu ERC, Arxiu Històric de Roquetes-Nou Barris, Bus Nou Barris, Enrique Cepeda, Francisco Torrents, Joan A. Solsona, José Mora, Miquel Segura, STB.

martes, 1 de junio de 2021

Y llegué a los 50 años


Nací en la madrugada de un 31 de mayo del año 1971 en el Hospital de la Maternidad, en el barrio de Les Corts, justo al lado del Camp Nou, ahora hace 50 años. Mi madre era catalana, del barrio de Can Tunis, hija de padre catalán con antepasados mallorquines y madre valenciana (de Ribesalbes, Castelló). Mi padre era andaluz, natural de Almería, hijo de padres andaluces parientes lejanos de Nicolás Salmerón, presidente de la Primera República española. El día de mi nacimiento fue un lunes, un día de la semana en el que por aquél entonces no salían en los quioscos la mayoría de diarios debido a un decreto del año 1924 que obligaba al descanso dominical de las editoriales de prensa. Había muy pocas excepciones, como ahora la Hoja del Lunes y El Noticiero Universal.
Llegué a este mundo justo al inicio de una década prodigiosa en la cual se produjeron grandes transformaciones políticas, sociales, económicas y culturales, entre otras cosas. Como sucesos destacados se vivía la crisis del petróleo y la guerra de Vietnam. Las grandes potencias mundiales estaban gobernadas por Richard Nixon (en los EE.UU.) y Leonid Brézhnev (en la U.R.S.S.), dos bloques enfrentados tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, lo que se conoció como Guerra Fría. 1971 fue declarado como el Año Internacional de la Lucha contra el Racismo y la Discriminación Racial. Se fundaron organizaciones humanitarias como Médicos Sin Fronteras y Greenpeace y se celebró por primera vez el Día Internacional del Pueblo Gitano. El compositor y violoncelista Pau Casals hizo su famoso discurso en la ONU.
Culturalmente fue considerado uno de los años más importantes de la historia de la música por su capacidad de influir en la transformación de la sociedad. Incluso un joven David Bowie afirmó entonces que en 1971 se estaba empezando a escribir el siglo XXI. Destacaron temas musicales como «Imagine» de John Lennon, «What’s Going On» de Marving Gaye, «Sticky Fingers» (Rolling Stones), «Blue» (Joni Mitchell), «Who’s Next» (The Who), «There’s a Riot Goin’ On» (Sly and the Family Stone), «Aqualung» (Jethro Tull), «IV» (Led Zeppelin), «Hunky Dory» (David Bowie) y «L.A. Woman», de The Doors, entre otros. A ello se fundaron grupos como Electric Light Orchestra, Eagles y Kraftwerk.
El cine dejó películas míticas con títulos como Bananas (de Woody Allen), French Connection (de William Friedkin), El Decamerón (de Pier Paolo Pasolini), Harry el sucio (de Don Siegel), La naranja mecánica (de Stanley Kubrick), La noche de Walpurgis (de León Klimovsky), Le llamaban Trinidad (de Enzo Barboni), Muerte en Venecia (de Luchino Visconti), Perros de paja (de Sam Peckinpah) y Solaris (de Andréi Tarkovski). A ello, un joven George Lucas creó su propia compañía llamada Lucasfilm.
El mundo de las letras reconoció la labor del poeta chileno Pablo Neruda con un merecido Premio Nóbel de Literatura, el 67º otorgado en esta categoría. Y en fútbol, la selección de Holanda ganó su primer Mundial y Johan Cruyff el Balón de Oro.
Personajes famosos de todos los ámbitos nos dijeron adiós, algunos veteranos y otros prematuramente como Jim Morrison, Louis Armstrong, Coco Chanel, Harold Lloyd, Max Steiner e Ígor Stravinski.
España estaba sometida al régimen franquista, si bien ya eran los últimos años y se avecinaban cambios. Económicamente fue muy positivo, especialmente en los sectores de la industria, la construcción y los servicios, gracias al llamado desarrollismo que trajo consigo transformaciones sociales aunque no políticas. Sin embargo, tuvo como consecuencia la despoblación de las zonas rurales en favor de los territorios de la costa y la capital, dando lugar a la "España vaciada". En ese año se creó el Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario y se pusieron a circulación los billetes de 500 pesetas representados por la imagen de Jacinto Verdaguer. A nivel comercial Seat sacó al mercado automovilístico su nuevo modelo 124 Sport y se pusieron a la venta los mini short para la mujer. Y en el ámbito social se estrenó el primer Teléfono de la Esperanza. El ferrocarril vivía los últimos coletazos de la tracción a vapor y los coches de madera de 3ª clase en contraste con la modernidad de los nuevos trenes eléctricos de la serie 432, más conocidos como "electrotrenes", unidades estrenadas aquél año.
Barcelona, gobernada por el alcalde José María de Porcioles, se convirtió en la primera economía de España gracias especialmente al papel desarrollado por el sector de la construcción, así como su notable proyección como ciudad de ferias y congresos. Fue el año en que se creó la Universidad Politécnica de Barcelona, se suprimió la red de tranvías de Barcelona, se abrió al público el parque del Laberinto de Horta, se celebraron los primeros Jocs Florals después de la Guerra Civil, cerró el mercado del Born y abrió Mercabarna en la Zona Franca y se inauguraron el Palau Blaugrana y el Palau de Gel del Futbol Club Barcelona. También fue el año en que Narcís Jubany fue elegido como nuevo obispo de Barcelona en sustitución de Gregorio Modrego, se fundó la compañía teatral "Els Comediants", el Barça ganó otra Copa del Generalísimo, se fundó la Assemblea de Catalunya en la iglesia de Sant Agustí y sucedió la primera final femenina de fútbol de Cataluña jugada en el Camp Nou entre el RDC Español y la Peña Femenina Barcelonista, un precedente del actual Barça femenino. La Barcelona de 1971 también se caracterizó por el aumento e intensificación de las luchas vecinales y reivindicaciones sociales en buena parte de la ciudad exigiendo resolver los déficits en equipamientos y vivienda. Un suceso destacado fue la muerte por los disparos de la policía de Antonio Ruiz Villalba, empleado de la factoría Seat de la Zona Franca, tras una protesta sindical. Fue el despegue de la contracultura, de la liberación sexual, de Barcelona como capital de la literatura en lengua catalana y castellana, de la prensa de barrio clandestina, del mestizaje cultural y de la mirada cada vez más crítica hacia la VI Flota norteamericana. Y seguía siendo la ciudad de los cines de barrio, la de la llamada "Barcelona canalla" del Barrio Chino, la de la Gauche Divine barcelonesa, la que congregaba artistas e intelectuales de todos los lugares, la de los suburbios, la de las calles repletas de coches hasta la bandera, la de las barracas... una ciudad de contrastes muy auténtica y con una sólida personalidad muy especial.
¿Qué nos queda al cabo de cincuenta años del espíritu de 1971? Mientras doy las gracias a quienes me han felicitado, os invito a la reflexión.