jueves, 18 de junio de 2015

Nicanor Molina Domenech, su breve paso como guardia civil


El pasado 9 de marzo publiqué un artículo en el presente blog dando a conocer la figura de Nicanor Molina Domenech como empleado de Tranvías de Barcelona y fundador de la revista "El Trole". En cuanto a su faceta periodística, ésta fue tratada en mi blog amigo "En la Prensa de Aquel Día" en un artículo publicado el 15 de mayo anterior. Continuando con esta serie merece la pena recordar su breve época como agente de la Guardia Civil en sus años de juventud.
Su vocación le vino de familia, pues su padre José Molina Fernández, nacido en Bullas (Murcia) en 1898 había ejercido entre el 1 de enero de 1921 al 1 de agosto de 1943 como Guardia Civil de segunda y de primera. Antes de ingresar al cuerpo había sido peluquero de oficio. Nunca estuvo afiliado a ningún partido ni sentía simpatía por la política. Era sencillamente un hombre de orden, serio, amante de su familia y que tenía muchas amistades. En 1932 consiguió que Nicanor, cuando contaba con solo 8 años de edad, ingresara en el Colegio de Guardias Jóvenes (Sección Duque de Ahumada) para inculcarle la vocación. A modo de curiosidad, este centro, fundado en 1855, se ubicaba en la localidad madrileña de Valdemoro y había sido edificado en el solar de la Real Fábrica de Paños Finos. Actualmente existe y aseguran que es una de las instalaciones más modernas y preparadas del mundo, visitada continuamente por autoridades de todos los países.


Al estallar la Guerra Civil en 1936, su padre fue detenido en Colera acusado por parte de las patrullas de control del bando republicano de querer huir a Francia. Por ello fue trasladado al castillo de Montjuïc y encarcelado hasta que al cabo de pocos días fue liberado gracias a la gestiones de su mujer, es decir, la madre de Nicanor, la señora Rosa Domenech Faig. Al salir nuevamente en libertad, fue escoltado por compañeros suyos para evitar que algún miliciano decidiese asesinarlo.
Tras finalizar el conflicto bélico, bajo el nuevo régimen franquista la Ley de 15 de marzo de 1940 aseguró la permanencia del cuerpo de la Guerdia Civil ante los rumores de su posible desaparición, reafirmando su continuidad como fuerza de orden público y unificándolo con el Cuerpo de Carabineros de Costas y Fronteras, de modo que los Guardias Civiles ampliaban sus funciones como vigilantes de costas y fronteras y la represión del fraude y el contrabando.
Ya en plena posguerra, el joven Nicanor cumplió con el servicio militar ingresando en el cuartel el 30 de junio de 1941. Un año después se creó en Sabadell la Academia Fiscal de la Guardia Civil, situada en la esquina de la Gran Vía con la calle de Vilarúbias de la capital vallesana. Una nota oficial anunciaba que "En el Reglamento Militar de 23 de julio de 1942 se configura a la Guardia Civil como un Cuerpo de Ejército, totalmente integrado en éste. Para potenciar la formación de los cuadros de mando se crea en 1942 el Centro de Instrucción y para formar a los guardias de nuevo ingreso, seis Academias Regionales que más tarde se reducirán a tres: Úbeda, El Escorial y Sabadell".


Tras finalizar el servicio militar, se interesó por ingresar en la academia de Sabadell, motivo por el cual escribió una carta de petición el 1 de julio de 1943: "Nicanor Molina Domenech, cabo de la Compañía de Especialidades del Regimiento de Fortificación número tres con residencia en Figueras a V.E. con la mayor subordinación y respeto debido tiene la honra de exponer:
Que deseando continuar prestando el servicio de las armas en el Instituto se digna dirección por creer reunir las condiciones prevenidas en Circulares y Ordenes vigentes, ser hijo de veterano en activo en dicho instituto por lo que V.E. suplica humildemente se digne concederle el ingreso en el repetido Instituto cuando por turno le corresponda en clase de guardia segundo de Infantería con destino en cualquier Comandancia aunque si bien con preferencia a la número doscientos tres Rural. Persona gracia que espera alcanzar del bondadoso corazón de V.E. cuya vida guarde Dios muchos años."
El día 9 siguiente fue admitido y el 28 de agosto procedió a efectuar un pequeño examen de ingreso consistente en un dictado y cuatro ejercicios matemáticos que superó sin problemas.


El 28 de febrero de 1944 obtuvo la titulación e ingresó en el cuerpo por orden del Ministerio del Ejército. Los actos para celebrar el final de curso se iniciaron con una misa en la cual tuvo presencia el general jefe de la Segunda zona de la Guardia Civil, don Federico Rodríguez Baster, así como también el alcalde y jefe local de Sabadell, señor José María Marcet, acompañado de otras autoridades y jerarquías; el director de la Academia, teniente coronel Argeles, y otras personalidades. Luego, en el salón de actos de dicha Escuela, hizo su director un resumen de las labores del curso que se clausuraba. A continuación, el general Rodríguez Baster pronunció palabras en elogio del director y de la Escuela y exhortó a todos a cumplir con su deber una vez alcanzado el nuevo rango.
El 1 de marzo siguiente, el joven Nicanor fue destinado a la Comandancia 236 de la ciudad de Almería, situada en la calle de Navarro Rodrigo, una arteria más bien estrecha formada por casas de dos plantas pero no por ello poco importante ya que allí se hallaba el edificio de la Diputación Provincial de Almería. El jefe del cuartel era el teniente coronel don Juan Grau Ramírez. Allí formó parte del Treinta y Seis Tercio de la Guardia Civil como Guardia segundo, siendo destinado en la llamada Compañía de Especialidades. Aunque el hecho de formar parte de la Benemérita suponía empleo y sueldo en tiempos difíciles, la situación de hambre y miseria como consecuencia de la posguerra hizo que la vida tampoco fuese fácil para este colectivo. Y es que todavía muchos creen que por el hecho de gozar de los favores del régimen disponían de unas excelentes condiciones laborales cuando en realidad se trataba de una profesión a menudo ardua. Así, por ejemplo, por tierras almerienses era normal alimentarse cada día simplemente de un chusco de pan acompañado de la comida procedente de una lata de conserva, ya que ni siquiera los cortijos disponían de provisiones. Aquél año 1944 fue duro para él, pues el 7 de agosto de 1944 su padre falleció a consecuencia de un cáncer de páncreas.


Eran los años del estraperlo, es decir, del comercio ilegal de bienes sometidos a algún tipo de impuesto o tasa por el Estado. De hecho, todo comercio ilegal se denominaba así. Éste fenómeno supuso la aparición de nuevas fortunas conseguidas con esta venta ilegal de productos.
Una de las misiones que tuvo la Guardia Civil en aquellos años fue combatir a la guerrilla antifranquista conocida como "maquis", bajo las órdenes del director del cuerpo el general Camilo Alonso Vega. El periodo más conflictivo fue entre los años 1944 a 1948, dándose casi por terminado en 1952, aunque elementos aislados siguieron combatiendo durante un tiempo. Para la Guardia Civil la lucha contra los "maquis" le supuso la pérdida de 627 efectivos.
A pesar de su talento y juventud, la época en la que el joven Nicanor ejerció como Guardia Civil fue efímera debido a un trágico suceso que jamás llegó a superar y que actualmente todavía nos cuenta sin poder reprimir las lágrimas. Por voluntad expresa del mismo, se ha preferido no relatar este episodio. Como consecuencia pidió inmediatamente el traslado a Barcelona, petición que no le fue permitida, por lo que finalmente optó por pedir la rescisión de compromiso. La experiencia lo había puesto a prueba y descubrió así cuáles eran sus límites. El 31 de octubre de 1946 cesó definitivamente sus servicios en la Benemérita y el 19 de noviembre siguiente le concedieron el traslado desde Almería hasta Colera pasando previamente por Madrid, un largo viaje cruzando toda la península de sur a norte que efectuó en tren, en un coche de tercera clase con billete pagado por el Estado y el Ministerio de la Gobernación. Posteriormente, el 16 de junio de 1947 trasladó su residencia a Barcelona, en la calle de Buenaventura Muñoz. En total, dos años y ocho meses fue todo el tiempo que ejerció profesionalmente como Guardia Civil.


En su familia, además de su padre, también tuvo un hermano llamado José, nacido en 1929, que ejerció de Guardia Civil desde 1948 hasta su prematuro fallecimiento en 1964.
Tras su etapa ya explicada anteriormente como cobrador en Tranvías de Barcelona, a partir de 1961 empezó una nueva etapa en calidad de agente de la Guardia Urbana, primero en L'Hospitalet de Llobregat y luego en Sant Feliu de Llobregat a partir de 1968. Pero esa ya es otra historia que se relatará en un próximo artículo.

Fotos: archivo personal de Nicanor Molina Domenech.

3 comentarios:

ricardo dijo...

Esa puta guerra ....
Cuantas vidas truncadas...
La guerra de la incultura....
Maldita sea....

Anónimo dijo...

¿Y la comandancia esta exactamente donde se encontraba?, es que he visto el banderín y me ha traído recuerdos ya que yo estuve destinado en la 262 Comandancia de Puerta Purchena

Anónimo dijo...

236 Comandancia no lo había visto nunca...