domingo, 18 de octubre de 2015

Recordando el cine ARENAS: de sala de variedades a sala gay (1928-2015)


El pasado lunes 12 de octubre cerró definitivamente sus puertas el cine Arenas, la única sala cinematográfica gay que permanecía activa en Barcelona. Su clausura se ha debido a motivos urbanísticos y de rentabilidad económica. Por un lado, el local ocupa un espacio actualmente afectado urbanísticamente por las obras de prolongación de la calle de la Diputació, razón por la cual se halla afectado por derribo. Por otro, el colectivo homosexual dispone de una amplia oferta de locales de ambiente y puntos de encuentro más atractivos y diversificados por la ciudad siendo el "Gaixample" el ejemplo más representativo. A ello se añadiría el hecho de que en Barcelona la liberación gay y lesbiana ha llegado al punto de que las parejas, salvo pequeños incidentes homófobos, pueden mostrarse públicamente con toda normalidad por las calles sin necesidad de esconderse o de acudir a espacios marginales para sus encuentros. En ese sentido, el cine Arenas todavía respondía a ese modelo, por decirlo de algún modo, "caduco" de congregación gay, causa por la que descendió el número de espectadores.


Pero la historia de este salón cinematográfico se remontaría muchos años atrás. Concretamente el 25 de diciembre del año 1928 abrió sus puertas en la calle de la Creu Coberta nº22-24, en el barrio de Sants, con la proyección de las películas "El Danubio Azul", "Amores de niño" y "Sombras en la noche". El edificio se construyó sobre un terreno ocupado en parte por un viejo hostal. Inicialmente poco más de 2.000 butacas, una gran pantalla y comodidades como calefacción central. Se exhibía cine mudo cuya música era interpretada en el interior de la sala por la Orquesta Goldwin. Durante los primeros meses de 1929 se ofrecieron títulos de calidad como "El ángel de la calle", "Por la razón y la fuerza", "Té para tres", "La sangre no se despinta", "Latidos del corazón" y "Crímenes a medianoche". Todos ellos y otros solían ir acompañados de variedades a cargo de Ramper, Pepita Iris, Mary Sarín, Hermanos Marbel o la Troupe Fortunato Bassi. También hubo teatro, con la representación de la obra teatral "El místic", interpretada por Enric Borràs, la noche del 28 de febrero de dicho año y con Santiago Rusiñol de espectador. En junio de 1930 llegó por primera vez el cine sonoro con la proyección de las películas "La bodega", "El despertar" y "El loco cantor". El sistema de sonido lo proporcionó la empresa Cinematográfica Astrea, S.A., que comercializaba los aparatos llamados Orpheo-Sincronic. El 5 de julio siguiente se celebró un festival de ópera con la intervención de Lauri Volpi y Raymonde Visconti, con el acompañamiento de una orquesta dirigida por el maestro Josep Sabater.


Tras estallar la Guerra Civil, durante los primeros días del mes de septiembre del año 1936, la sala acogió una asamblea obrera donde se nombraban los comités que habían de regir las empresas, con el visto bueno de todos los trabajadores. En este cine fue donde precisamente se celebró la asamblea para la colectivización de la empresa La España Industrial.
Ya en los años de posguerra se retomaron las variedades con la actuación de artistas como Pilarín Arcos, Faust, el dúo Raúl y Elena, Tino Folgar, Antonio España, Mario Beut y Laura Moreno. En el ámbito musical, pasaron por el local las orquestas Diamantes Blancos, Martín de la Rosa, Bernard Hilda, Gran Casino y las coblas Moderna y Alberto Martí. En 1943 el cine sufrió una primera reforma importante con la instalación de un nuevo sistema de climatización y el recubrimiento mediante placas de corcho de paredes y techo de la platea. La empresa gestora era Las Arenas, S.A., la cual se encargaba también de programar en otras salas barcelonesas como fueron los cines Albéniz, Alborada, Gayarre, Liceo y Vallespir. La oferta era la típica de los cines de barrio, con programas dobles. Al cabo de unos años, el cine se integró en la cadena de la empresa Pedro Balañá, viéndose nuevamente afectada la programación ya que era el mismo programa que en los cines Borrás, Capitol, Fémina y Palacio del Cinema. En 1954 el arquitecto Antonio Moragas procedió a una tercera reforma con la introducción del moderno sistema de Cinemascope y un sistema de distribución uniforme del aire acondicionado mediante conductos subterráneos que llegaba hasta las butacas, sistema que pese a pretender ofrecer mayores comodidades terminó en la práctica siendo un engorro. Las butacas quedaron reducidas a 1.500.


Tras la catástrofe que supuso las fuertes riadas acaecidas en las comarcas vallesanas y que también afectaron a varios barrios de Barcelona, con el resultado de numerosas víctimas mortales y miles de personas sin hogar, se efectuó una campaña de recolecta por parte de los responsables del Gobierno Civil destinada a ayudar a los damnificados. Algunos cines y productoras cinematográficas contribuyeron a la causa, siendo el Arenas uno de los participantes. Ello sucedió el 2 de octubre de 1962.
Durante los años de la Transición y la primera mitad de los años ochenta la oferta cinematográfica fue bastante mediocre con la exhibición de películas eróticas y cintas clasificadas "S". En 1988 la empresa Pedro Balañá dejó de programar la sala cuya gestión pasó a manos de los arrendatarios del local, los herederos de Juan Estrada y el directivo de la distribuidora Cortaplano, Miquel Martín. Ello comportó una rehabilitación de las instalaciones incluida la renovación de los equipos de proyección y de la pantalla. El número de butacas quedó a 1.140. El 1 de julio del citado año se inició un nuevo periodo con el estreno de la película "Cuando fui mayor". Desgraciadamente, tras el subarriendo del local el género erótico regresó nuevamente.


El 4 de noviembre de 1990 una avería en el sistema de calefacción ocasionó un pequeño incendio sin desgracias personales. Coincidiendo con la etapa de decadencia y cierre de los llamados cines de reestreno, la empresa intentó remontar el número de espectadores con la recuperación de las variedades como cierre de los programas dobles. El primero de estos espectáculos se ofreció el 12 de octubre de 1991, siendo protagonistas artistas como María de la O, Curro Moreno, Miguel de Mairena, el transformista Raibel y el grupo de bailarines Babel. Se ofrecían los miércoles y sábados desde las 20:00h. hasta las 21:30h. Tras nuevas reformas en la sala adecuándola a la demanda, el 23 de noviembre de 1997 el cine Arenas reabrió sus puertas con tan solo 286 localidades.
El 11 de junio de 2001 es la fecha con la cual inició su etapa oficial como cine gay, con la proyección de las películas "Splendor" y "Operación Reno". Con motivo de su nueva función, desde el año 2003 se cerró la entrada principal en la calle de la Creu Coberta para trasladarse en la calle de Tarragona nº5-7, siendo mucho más discreta. Se procedieron a hacer reformas a fin de adaptarlo a tales necesidades, con la incorporación de un guardarropía, una máquina expendedora de preservativos, un "cuarto oscuro" para encuentros sexuales, dos monitores emitiendo videos porno gay en el bar, e incluso una pequeña salita de 20 butacas donde se proyectaban películas porno. En el blog llamado "En la penumbra" existe un artículo publicado el 2 de agosto de 2011 donde se hace una buena descripción con pelos y señales de lo que fue este cine. Podéis acceder al post clicando AQUÍ.


Merece puntualizar que el cine Arenas, mucho antes de ser reconocida como sala gay, ya era punto de encuentro de homosexuales. Durante los años sesenta y setenta las citas se hacían de manera discreta y de forma clandestina por temor a las represivas leyes persecutorias que se aplicaban durante el franquismo. Luego a partir de los años ochenta y noventa se intensificó. El bar, los lavabos y los pasillos eran un ir y venir constante en busca de encuentros sexuales. El ambiente que se respiraba era muy similar al de las desaparecidas salas "X". la programación era lo de menos. Tras convertirse en la única sala de ambiente, incluso algunas revistas temáticas internacionales de temática gay este cine era citado y recomendado.
Los tiempos han cambiado y la imagen sórdida del mundo gay ha desaparecido. Ahora es todo lo contrario. El cine Arenas encarnó dicha imagen y por ello representó esa parte de la historia sexual de Barcelona. El cierre de cualquier sala de cinematografía resulta siempre triste, y esta sala merece ser recordada en la posteridad por todo lo que aportó a tantas generaciones de barceloneses, incluido el mundo gay.


Nota: parte de la información relativa a la historia del cine Arenas ha sido extraída de los libros "Cines de barrio" de Roberto Lahuerta Melero y "Els cinemes de Barcelona" de Joan Munsó Cabús.

Fotos: Arxiu Barcelofília, Jordi Cotrina, Joan Munsó Cabús, Xulio, 

2 comentarios:

Lluís dijo...

Cuando la entrada se encontraba en la Carretera de Sants, recuerdo que me llamaba la atención los carteles de películas S setenteras tipo Bilbao,

Canet Bernat dijo...

Quina casualitat, a Barcelofília li dediquen també un reportatge i el mateix dia que tú.