miércoles, 21 de diciembre de 2011

Recordando a Ferrándiz


A muy pocos días de que lleguen las navidades y de colgar como es tradición mi mensaje anual de Navidad, quisiera recordar a un personaje que durante muchos años contribuyó a alegrar estas fiestas. Me estoy refiriendo a un artista muy singular por su estilo y personalidad plasmados en sus obras, Joan Ferrándiz Castells, pintor y escritor nacido en Barcelona el año 1919. Hermano de la actriz Paquita Ferrándiz, estudió en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona. Sus primeros trabajos fueron  la realización de dibujos animados junto con Jaume Baguñá de quien aprendió las técnicas de animación, colaborando en el film “Érase una vez” (1948-1950). Poco después se dedicó a escribir e ilustrar muchos libros infantiles para las editoriales Baguñá, Chamartín y Bruguera. Desde el año 1952 fue reconocido internacionalmente como autor de un tipo de felicitaciones de Navidad cuyo especial diseño de los personajes de aspecto infantil las convirtieron en muy característicos e identificables con su manera de dibujar, hasta el punto que fueron imitadas en todo el mundo. Algunas de sus ilustraciones llegaron a formar parte del catálogo del Festival Pau Casals celebrado en Acapulco el año 1960, editado con motivo de la primera audición mundial de la obra “El Pessebre”. En las ilustraciones de sus cuentos, los personajes principales aparecían también caracterizados con rasgos infantiles haciendo a los niños protagonistas de los relatos.



Una parte desconocida de su obra fueron sus cómics en blanco y negro de un estilo precisamente nada infantil y muy diferente a todo lo que le catapultó a la fama mundial. La editorial Bruguera publicó entre los años 1948 a 1949 la serie de historietas "El campeón" que incluía la serie semanal "Red Grey en el caserón de la muerte", de aventuras de terror llenas de personajes siniestros y fantasmagóricos bastante atrevidos para la época. Tal y como se puede apreciar, tenía una mano excelente para dibujar cómics no infantiles con un estilo cualitativo equiparable al de dibujantes de prestigio internacional. Lamentablemente no se dedicó a ello dejando para siempre arrinconada esta faceta tan desconocida.


Otra cualidad artística de Ferrándiz fue la escultura, de la que destacarían sus 57 figuras navideñas para belenes creadas en el año 1969 y muy cotizadas hasta el punto que actualmente solo se encuentran en manos de coleccionistas. Para la firma Anri creó unas figuras en madera cuyo diseño todavía se fabrica sobre el modelo original y están pintadas a mano. Por lo referente a sus obras literarias, se publicaron diversos librillos grapados y troquelados con una forma relativa al tema del relato, generalmente centrados en la figura del protagonista. Sus cuentos, generalmente en verso y muchos de ellos escritos durante la década de 1940, contaban al final de los mismos con una moraleja muy clara respecto a la historia que se acababa de leer. Su obra nos dejó un total de 49 cuentos en castellano y 32 en catalán, siendo coautor en 6 cuentos más.



Participó en los Jocs Florals de la Llengua Catalana y ganó la llamada “Englantina” en la edición celebrada en Lausana el año 1976, y en la de Barcelona del año 1979 obtuvo el accésit. En 1991 recibió la Creu de Sant Jordi por su trayectoria artística y humana, pues fue uno de los fundadores del primer comité de la UNESCO en España. Formó parte de la Associació d'Escriptors en Llengua Catalana. Falleció en Barcelona el año 1997. Como homenaje y reivindicación de su figura, en el año 2006 se reeditaron sus entrañables felicitaciones navideñas en un libro recopilatorio llamado "La Navidad de Ferrándiz". Un año después se fundó la empresa Memory Ferrándiz, S.L. con la finalidad de continuar difundiendo su obra entre las nuevas generaciones.



En una entrevista publicada en el diario ABC del año 1997, Ferrándiz respondió así a la pregunta de si había algún motivo por el cual se inclinara a pintar tantos Christmas, diciendo que “dentro de mí siempre ha latido, y aún late, un sentimiento profundo de comunicación hacia los demás; necesitaba establecer ese lazo íntimo, profundo, de corazón a corazón, hacia una comunicación más amplia. Quería expresar conceptos tan trascendentes como paz, justicia, solidaridad, ternura, fraternidad... en definitiva, expresar plásticamente todo aquello que nos llega al espíritu a través del eterno mensaje de la Navidad. Y por ello, tengo esa especial preferencia por los Christmas que reflejan ese ambiente cálido, tierno, donde pueda transmitir mejor ese sentimiento de paz, ternura y esperanza, que son las únicas herramientas útiles capaces de acercar a los seres humanos y forjar el camino hacia una vida mejor”.


3 comentarios:

Júlia dijo...

Cuantos recuerdos, merece ser más recordado y valorado, afortunadamente he visto este año reeditadas muchas tarjetas suyas.

LUISA M. dijo...

Yo también recuerdo con cariño y nostalgia aquellas tarjetas de navidad de Ferrándiz que tanto me gustaban para felicitar las fiestas a la familia.

maria isabel dijo...

Que preciosos dibujos,me reconfortan el corazon y me transmiten amor,calidez y confort a mi alma que esta pasando momentos tan oscuros y dolorosos.El consuelo magistral de la llegada al mundo del Mesias salvador reflejados en estos maravillosos dibujos tan inocentes y angelicales.Dios os bendiga