viernes, 17 de septiembre de 2010

MANUEL VITAL para siempre

El pasado 13 de septiembre falleció Manuel Vital a los 86 años de edad. Personaje que por su labor formará parte para siempre de la historia de Nou Barris y de nuestros transportes públicos, vivía retirado con su esposa en su casa unifamiliar de autoconstrucción del barrio de Torre Baró, sita el número 152 de la calle de Sant Feliu de Codines. Hace unos años yo y Arnaldo Gil tuvimos el placer de visitarlo una tarde en su domicilio para hacerle una entrevista. Nos recibió muy bien, pues era un hombre muy cordial, y muy atentamente respondió a todas nuestras preguntas. Nos sentamos alrededor de una mesa y él empezó a sacar cajas con fotografías de diferentes épocas. Por aquél entonces yo estaba terminando de escribir mi libro sobre la historia de los transportes de Nou Barris y necesitaba que me explicara como llevó a cabo el secuestro del autobús de la línea 47.
Manuel Vital Velo nació en Valencia de Alcántara (Cáceres) el 2 de octubre de 1923. Emigró a Barcelona en el año 1947 donde se instaló inicialmente en el barrio del Clot. No fue hasta 1951 que se trasladó a su barriada definitiva, Torre Baró. En 1949 entró como conductor de autobuses y trolebuses en Tranvías de Barcelona. Su talante luchador y su carácter le llevaron enseguida a formar parte de la clandestina CC.OO. llegando a ser líder sindicalista. Estuvo entre los despedidos por la huelga de 1971. Durante 5 años fue presidente de la Asociación de Cabezas de Familia de Torre Baró, según explicó el propio Manuel, para fastidiar a parte de sus componentes porque eran adictos al régimen franquista. Posteriormente, junto con Ignasi Català y Cirilo Poblador, entre otros, fundó la Asociación de Vecinos de 9 Barrios Sección Vallbona-Torre Baró-Trinitat, de la cual fue primer presidente el mismo año 1970. A partir de 1978 ocupó el cargo de presidente de la A.VV. de Torre Baró.

Desde finales de la década de 1960, el vecindario de Torre Baró solicitaba disponer de líneas de autobús que permitieran salir del barrio y enlazar con otros servicios de transporte. La respuesta tanto de la Compañía de transportes como del Ayuntamiento de Barcelona era que el mal estado de las calles y sus características en tanto estrechas, curvadas y empinadas no permitían el paso de autobuses.
Ante la prolongada situación, el 6 de mayo de 1978, Manuel Vital se reunió con miembros del PSUC para hablar sobre el tema. Al día siguiente fue a la cochera de Levante como era de costumbre para conducir uno de los nuevos autobuses Pegaso Monotral articulados destinados a la línea 47. Después de hacer dos vueltas entre la plaza de Cataluña y la Guineueta, llegando al final del paseo de Valldaura donde actualmente hoy existe la plaza de Karl Marx, se dirigió a una cabina telefónica para llamar a su mujer y le dijo “allá voy”. Colgó el teléfono y secuestró el autobús conduciéndolo por la carretera Alta de las Roquetes en dirección hacia Torre Baró. Iba también consigo el cobrador encerrado en su cabina en la parte traseras, que no se opuso a esta acción. Durante el itinerario se fue apuntando gente de las barriadas para apoyar el secuestro reivindicativo. El autobús fue circulando por las estrechas y empinadas calles de la montañosa barriada acompañado de un río de personas. Como curiosidad, decir que las pancartas que llevaba colgadas se pintaron con el aceite del mismo vehículo.

En el final de trayecto, saliendo a la avenida Meridiana, el cobrador que lo acompañaba bajó y Manuel le dio 25 pesetas para que cogiera un taxi y pudiera irse a su casa. Después, él prosiguió con el autobús y en la calle de València lo pilló la policía. Enseguida tanto él como otras personas solidarizadas por la causa fueron trasladados a la comisaría de la calle de Malats en el barrio de Sant Andreu. Al día siguiente fue juzgado, acusado de secuestro. La empresa le advirtió que si volvía a hacerlo le despedirían de la compañía sin recursos, pero parece que después de todo no le hicieron nada porque no se atrevieron, posiblemente debido a las circunstancias políticas y sociales vividas por aquel entonces. Así, el día 7 de mayo pudo reintegrarse por amnistía laboral.
Como resultado del secuestro y de las presiones vecinales, la línea 47 se prolongó hasta Canyelles, el 11 de febrero de 1979 lo hizo la línea 31, y el 17 de mayo siguiente lo hizo la línea nocturna NG. El 23 de mayo de 1980 se creó la línea 77 (Pl.Virrei Amat-Torre Baró) y el 10 de febrero de 1981 la línea de microbús 93 (Ciutat Meridiana-Torre Baró).
Cuando se jubiló en 1983 recibió una condecoración por parte de Transports Metropolitans de Barcelona como reconocimiento por sus años trabajados en la empresa, año que dejó la presidencia de la Asociación de Vecinos de Nou Barris, cargo que ostentaría María Ángeles Rivas. En 1994 dejó la presidencia de la A.VV. de Torre Baró y el 16 de enero de 1998 fue condecorado con la Medalla d’Honor de l’Ajuntament de Barcelona.

Han sido pocas las veces que he podido hablarcon él, pero todas ellas fueron muy provechosas y guardo un buen recuerdo. La primera vez, cuando lo conocí, vino al Arxiu porque había sido invitado en unas “Històries de Cafè” dedicadas a los transportes. Él me explicó que también había sido conductor de trolebuses, cuyo pedal acelerador funcionaba al revés que el de los automóviles. Es decir, cuando lo pisabas para acelerar entonces frenabas, y cuando lo soltabas para reducir velocidad el vehículo aceleraba. Siempre fue conductor de autobús, nunca de tranvía, y llevó diferentes modelos, desde los ACLO imperiales de dos pisos hasta los últimos modelos de Pegaso pasando por los Seida, los Chausson y los Monotrales. Todo un experto y un entendido en la materia que ahora deberíamos tener presente en nuestra memoria histórica. Amigo Manuel, muchas gracias por tus aportaciones que han contribuido a terminar mi libro y especialmente por todo lo que has hecho a lo largo de tu vida por los transportes, los barrios y las personas. Hasta siempre y hasta otra.
(Parte de la información bibliográfica sobre Manuel Vital Velo ha sido facilitada por nuestro amigo e historiador del Arxiu Històric de Roquetes-Nou Barris, Roberto Lahuerta Melero, a quien se lo agradezco y hago constar porque parte del mérito en hacer realidad este artículo es suyo).

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas noches.
Acabamos de descubrir por casualidad, tu blog. Estamos encantados con el texto que has realizado. Lo has hecho con cariño y lo has acompañado con las fotografías más legendarias de mi abuelo, Manuel Vital.
Me llena de orgullo.
Te saludamos gratamente: Germán Berenguel (mi pareja) y Joana Vital.
Gracias

Ricard dijo...

Hola:
Hombre, pues muchas grácias. Celebro que os haya gustado mi entrada, pues recordarle a él era lo menos que podía hacer. Tengo un buen recuerdo de las pocas veces que tuve el placer de hablarle. Seguro que le hubiese gustado ir a la presentación de mi libro sobre la historia de los transportes de Nou Barris, donde grácias a sus explicaciones he podido escribir el capítulo sobre el secuestro del bus 47.
Un cordial saludo.

estreferon dijo...

buenos dias estoi asiendo un examen integrado sobre los medisd de transporte en la historia chilena y nesesito saber si ustedes tienen los mecanismos o engranajes de la tranvía elesctronica moselo imperial

María José dijo...

¡Qué gran historia y qué fantásticas fotos!
Una gran suerte haber podido conocer a estluchador.