martes, 8 de diciembre de 2009

¿Todos los nacionalistas son iguales?

Navegando por la red porque soy una persona curiosa, me doy cuenta de las barbaridades que se llegan a colgar en Internet, sobre todo por parte de una pandilla de energúmenos incendiarios que no pretenden otra cosa más que dividir a la sociedad. Solo son permisibles porque hay una libertad de expresión a respetar, te gusten o no sus opiniones. Otra cosa es criminalizar a las personas por tener unas ideas determinadas. Bastante crispada está la cosa como para encima tener que echar más leña al fuego. O tal vez no, y solo se trata de una sensación difundida por algunos políticos y medios de comunicación. Y es que hace unos años salió una encuesta en el periódico La vanguardia donde se decía que un 14% de los españoles se consideraban anticatalanes. De hecho no se trata de una cifra alarmante, porque si miramos la botella medio llena y no medio vacía podríamos afirmar que un 86% de los españoles no son anticatalanes. Yo prefiero declinarme hacia la segunda opción, reforzada por la experiencia de muchos catalanes que han viajado por todo el país sin haber tenido problema alguno.
Sin embargo, es de alertar la existencia de minorías que, movidas por un resentimiento, generan cizaña allá donde no hay. Son colectivos peligrosos, convencidos de su talante democrático y progresista, creídos de tener la razón absoluta en todo lo que dicen e irritables si se les contradice. No voy a citar el nombre de esos blogs ni de esas páginas Web, realmente alucinantes. Hablan de la sociedad catalana como si estuviese enferma, cuando los enfermos son ellos porque sus discursos rozan el populismo y van cargados de una ira y una obsesión como si se tratara de algo personal. Psicológicamente hablando, no hay duda de que quienes tienen odio e ira obsesiva hacia algo o alguien muy concreto es porque padecen un problema personal. Estad seguros de que en sus cabezas algo no les funciona bien.

Hago referencia a las declaraciones que suelen hacer determinados sectores antinacionalistas, algunas de las cuales cuestan de creer. Para empezar, existe una diferencia entre un no nacionalista y un antinacionalista. El primero hace referencia a quien no comparte las ideas nacionalistas pero respeta a quienes las tienen sin enfrentamientos y las tolera como una forma más de pensamiento. El segundo, en cambio, se dedica a criminalizar severamente a los nacionalistas con el fin de hacerlos desaparecer. Y ese es el problema. Yo creo que es bueno tanto ser nacionalista como no nacionalista, pero es malo ser antinacionalista en tanto que también lo sería ser anti-no nacionalista. Un ejemplo enfermizo es el plasmado por Federico Jiménez Losantos en su libro “Barcelona la ciudad que fue”. La obra resulta sin duda curiosa, y aunque admito que tiene razón en algunas cosas, no comparto determinados puntos de vista. Habla de la etapa de la Transición como una época idílica porque, según él, todo el mundo se entendía y era solidario, y luego atribuye todos los problemas de Cataluña al nacionalismo, como si no existieran otros problemas que este. Creo que se trata de una visión muy simplista de esta época tan compleja y difícil por ser que el autor la ha vivido tan intensamente, y parece dar a entender que en aquellos territorios españoles donde no hay nacionalismos se vive idílicamente como si nada pasara y todo el mundo estuviese libre de pecado.

A mi modo de ver, no hay ningún lugar idílico en nuestro planeta porque la condición de imperfecto del ser humano hace que el mal forzosamente esté presente. Y si existe esta sociedad idílica, por favor quiero verla de inmediato. Por lo que se refiere a Cataluña, son otros los problemas a resolver, y puedo asegurar que su origen no procede del nacionalismo. No se puede, en definitiva, definir al nacionalismo como el mal de Cataluña o como “el problema” con mayúsculas. Para empezar, quienes desconocen a la sociedad catalana no saben que todos los nacionalistas no son iguales. No todos son cerrados y excluyentes, separatistas y antiespañoles. Meter a todo el mundo en el mismo saco como si fuesen la misma mierda y encima llamarles fascistas es completamente irracional. Con independencia de compartirlo o no, el nacionalismo es un sentimiento que forma parte de miles de ciudadanos de Cataluña, y contra el talante de un pueblo no se puede ir ni se debe cambiar. Los partidos políticos antinacionalistas nunca ganan las elecciones autonómicas precisamente por lo que son. Yo abogo por una fuerza no nacionalista, pero no antinacionalista, porque de lo contrario se divide a la sociedad y rechazas a la mitad. ¿Quién es nadie para decir que un pueblo está enfermo y equivocado con su manera de pensar y debe de cambiar?
Nunca se debe de valorar a una persona por sus ideas, ni fabricar estereotipos. Así, pues, yo conozco a gente nacionalista muy tolerante con todo el mundo (incluso muy respetuosa con España y con el castellano) y a gente conservadora muy noble. Ello no excluye en absoluto la existencia de nacionalistas estúpidos y a conservadores rancios y desagradables porque los hay. Pero en cambio, conozco también a gente presumiblemente demócrata y de izquierdas con la que es mejor andarse con mucho cuidado.


Me resulta oportunista relacionar los últimos casos de corrupción política en Cataluña y de robos como el caso Millet al hecho de ser nacionalista. ¿Acaso en los sectores no nacionalistas o antinacionalistas no existe la corrupción? La falta de honestidad y de honradez no se debe al hecho de ser nacionalista, sino a la naturaleza de aquella persona. Y me resulta muy demagógico afirmar que en Cataluña el dinero se gasta en nacionalismo y en la lengua catalana en vez de usarlo para construir hospitales, escuelas y bibliotecas, así como quienes creen que los fondos destinados para la inmigración solamente se emplean en que aprendan catalán y no en ayudas sociales. Nada de todo eso es cierto. Basta con observar en qué se gastan las inversiones otras comunidades autónomas no nacionalistas y monolingües para comprobar que no es así.
Que yo defienda el derecho de una parte de la población catalana a ser nacionalista porque lo sienten no significa que yo también lo sea, solo digo que los sentimientos de cada uno (nacionalistas o no nacionalistas) hay que respetarlos y no por el hecho de no compartir ciertas ideas me voy a enfrentar con mi propio pueblo. Puedo admitir las críticas hacia un nacionalismo cerrado y excluyente, pero nunca a uno abierto e integrador, el cual existe aunque algunos quieran negarlo. Pero algunas críticas ofenden aunque sea hacia algo que no compartas, porque en mi caso tengo amistades y familiares con sentimientos nacionalistas y no quiero que nadie se meta con ellos. Sin ir más lejos, mi madre y mi padrino, por ejemplo.

15 comentarios:

Tomás Serrano dijo...

Como siempre, un muy equilibrado escrito. Yo vivo en Salamanca, pero también viví en Ibiza. Y en Madrid y en Ciudad Real. He pasado tiempo de vacaciones en Galicia y la mili la hice en Córdoba. Para mí está claro que los problemas los crean los incompetentes (no todos lo son, claro) que mandan y los que mandaron o mandarán. En comunidades monolingües no tienen la oportunidad, pero en las bilingües sí, de prepararla con el idioma. Y con eso tienen el arma ideal para dividir a la gente, para provocar polémicas que oculten sus corruptelas o inutilidades. No obstante, hay temas graves que no se deberían permitir porque van contra la convivencia y, peor todavía, contra la lógica. ¿Se entendería que, en Salamanca, se obligara a todos a saberse las canciones del folclore charro y que los que vinieran a ejercer de médicos, por ejemplo, tuvieran que pasar un examen cuya puntuación podría ser decisiva en algunos casos? Hombre, lógica no le faltaría si se quisiera quitar posibilidades a los de fuera...

Ricard dijo...

Hola Tomás:

Grácias por tus comentarios. Efectivamente, los políticos y los medios de comunicación, para dividir a la sociedad, si no fuese con el tema de la lengua, sería con otra cosa con tal de liarla. En cuanto a los temas que peligran la convivencia, eso es cierto y admito que algunas cosas deberían de cambiarse. Creo que todos los españoles, vayamos a donde vayamos, deberíamos de poder sentirnos cómodos y eso es algo compatible con la defensa de sus cosas. Pienso que todas las fuerzas polítcas deberían de ceder un poco y encontrar un punto común donde todo el mundo se entendiera. Saludos a Salamanca, donde yo como catalán estoy seguro de que la tirria hacia los catalanes no es tanta como quieren hacernos creer. Un saludo.

Anónimo dijo...

PORQUE CUANDO JUEGA EL "BARÇA" FUERA DE ESPAÑA LLEVA EN LA CAMISETA LA BANDERA DE CATALUÑA ???.......COMO NO VA A VER SEPARATISMO SI ELLOS MISMOS LO PROVOCAN.
UN SALUDO

Ricard dijo...

Bueno, eso es la politización del deporte que explicaba en otro escrito. En mi caso particular, yo no llevo bandera alguna porque prefiero ver deporte y no relacionar un equipo con unas ideas políticas. A pesar de la guerra de banderas, el Barça, por ejemplo, engloba gente de todas las lenguas, razas y nacionalidades, afortunadamente, por eso es "més que un club", por encima de los alardes independentistas de Laporta.

Tomás Serrano dijo...

Je, je, ya sabes que en todas partes hay de todo, pero a Salamanca viene mucha gente y supongo que todos son muy bien tratados. Tienes razón: hay que sentirse a gusto en todos partes. Eso es lo importante. Pero hay que desconfiar de las "fuerzas políticas".
Creo que también la tolerancia debe tener algún límite. El "buenismo" no puede valer para siempre. A alguien que te desprecia no se le puede tratar con el mismo afecto que a un amigo.

Kralik dijo...

El problema de los nacionalismos es que afirman su identidad en contra de algo. No suman nunca, siempre restan. ¿Para amar Cataluña hay que despreciar lo de fuera?, ¿para habalr catalán hay que desterrar el castellano? Es como si solamente se definieran negando y, me temo, si pudieran empezarían por desterrar lo foráneo para luego lanzarse a la conquista de lo adyacente. Pero no solo pasan estas cosas en Cataluña. Soy gallego y algunos partidos de mi tierra tienen tendencias realmente absolutistas que casan mal con la tolerancia, el respeto y la democracia.

Este debate no tiene fácil solución. Porque la educación sería la mejor manera de crear ciudadanos cultos y libres y es con la educación donde los nacionalistas se ceban para poder modelar las mentes inocentes a su antojo.

Ricard dijo...

Hola Kralik:

Grácias por tu comentario. Soy consciente de que actualmente el nacionalismo catalán imperante es el cerrado y excluyente, y que tanto daño ha hecho y hace. Te confesaré que eso de los referendums de la independencia me dan miedo. Ya nadie se acuerda de los hechos de octubre de 1934 debido a hechos similares. Sin embargo, aunque muchos no lo crean, el nacionalismo catalán abierto e integrador existe, aunque los actuales nacionalistas de CIU y ERC se han encargado de arrinconarlo. Por poner dos ejemplos históricos, los de Francesc Cambó (de derechas) y Josep Tarradellas (de izquierdas), que abogaban por la conciliación y la concordia entre España y Cataluña, y que esta participara activamente en la política española y se integrara plenamente en dicho país al que pertenece claro está. Piensa que Tarradellas, en particular, fué un nacionalista muy crítico con el gobierno de Pujol, fué también contrario a la inmersión lingüística y a la política de victimismo que acusaba siempre a Madrid de los males de Cataluña y considerar a España como enemigo. Por ello yo siempre he defendido las tesis catalanistas de Cambó y Tarradellas porque fueron políticos ejemplares en la convivencia catalano-española. Desgraciadamente, fueron otros tiempos. Saludos cordiales.

Miquel dijo...

Hola Tomas:
En las comunidades autonomas monolingües para ser contratado como medico no solo se tiene que saber de medicina. Tambien se tiene que saber el idioma oficial.

Ni en Salamanca, ni en Madrid, ni en Ciudad Real, se contrata ningun medico para la seguridad social que no sepa el idioma oficial. Que es el castellano.

En las comunidades bilingües pasa exactamente lo mismo. Con la unica diferencia de que los idiomas oficiales son dos y es logico pedir al aspirante que conozca el castellano y el otro idioma oficial. El problema lo tenemos si se quiere imponer a una comunidad autonoma bilingüe que el unico idioma obligatorio sea el castellano. Es logico que no les parezca bien.

Miquel dijo...

Hola Anonimo:
Si Catalunya es España la bandera catalana es una bandera española. Se puede llevar en competiciones de todo tipo, porque tambien representa a España. És más, como español la tendrias que hacer tuya.

Si Catalunya no es España, la bandera catalana tambien se puede llevar en competiciones de todo tipo. La unica diferencia es que si no eres catalan no tienes por que sentirte identificado y puede no gustarte.

Por tanto, si no te gusta que la lleven debe ser por que crees que la bandera de Catalunya no es una bandera Española. Por tanto piensas que Catalunya no es España. ¿Por que si no que sentido tendria que te molestase?. Por lo tanto, quizas seas tu el separatista ... je, je, un saludo.

Miquel dijo...

Kralik: El problema de los nacionalismos es que afirman su identidad en contra de algo.

Para que exista la nacion española no pueden existir la catalana, basca o gallega? Eso es lo que viene a decir el Parlamento y el Tribunal Constitucional.

Para amar a España hay que despreciar los idiomas que no son el castellano? Solo el castellano puede ser obligatorio? Los otros son de menor rango?

¿Y que decir de los que ya desterraron lo foráneo y conquistaron lo adyacente? ¿No fue asi como se contruyo el Estado Español? ¿No es asi como se construyen los estados? ¿No sera mas culpable de este delito España que es Estado, que no qualquier comunidada autonoma que no es Estado?

En todo caso és una muy buena noticia que en los referendums que se han organizado en mas de un centenar de municipios catalanes los immigrantes hayan tenido derecho al voto. Derecho, que no olvidemos, no les proporcionan las leyes del Estado.

Tenemos la población mas formadas de la historia. El acceso a la información (TV, internet) y a la prensa libre, o como minimo plural es el mas masivo de la historia.

La prensa es mucho mas plural en las comunidades bilingües que en las monolingües, en Barcelona puedes leer el Mundo y la Razon mientras que en muchos rincones de la geografia española solo llega las posturas que defiende el Mundo, la Razon y la COPE.

Se publican mas libros y mas variados que nunca.

Los ciudadanos viajan mas por el mundo que nunca. Y mira que decian que el nacionalismo se cura viajando ...

Por tanto, si la educación es la solución ... cual es el problema? El problema és que nunca la educación reglada ha tenido menos influencia a la hora de moldear las mentes, inocentes o no, que ahora. La prueba es que mientras en comunicades monolingües los parlamentos tienen dos o tres partidos con representacion política, en Catalunya son seis. És decir, son el doble o el triple de plurales, politicamente hablando. Nunca se ha votado mas libremente y con menos adoctrinamiento que ahora.

Cambó y Tarradellas defendieron un modelo de entendimiento que parece que ha quedado muerto y enterrado. ¿Porque? Por que defendian un modelo entre Catalunya y España que España nunca quiso. Desgraciadamente los que defienden la incardinacion de Catalunya dentro del Estado español fracasan en cada intento por que en España no buscan la convivencia si no la assimilacion. Para que hubiera una relacion federal y fraternal entre Catalunya y España, no basta con que haya federalistas en Catalunya (gente que se quiera federar con España), tambien tendria que haverlos en España. En España NADIE o muy, muy, pocos se quieren federar con Catalunya. Lo que quieren es, simplemente, que Catalunya se diluya en España. Como no hay federalistas en España, no puede haver una solucion federal. Por eso no lo consiguieron, ni Cambó, ni Tarradellas. Pero no sera por falta de intentos ... el Estatuto de Catalunya ha estado el ultimo intento.

Despues de la actuacion del Congresos y la muy previsible del Tribunal Constitucional es muy dificil seguir defendiendo una salida federal.

Ricard dijo...

Hola Miquel:

Gràcies pels teus comentaris. De fet, comparetixo gairebñe tot allò que dius. Estic d'acord que el catalàno ha d'ésser una llengua de segona. Jo, per això, defenso el doblatge de lespel·lícules al 50%, essent un bilingüisme real que no hauria d'ofendre a aquests pressumptes bilingüistes que ho veuen amb mals ulls. Això els posa en evidència com a falsos bilingüistes. Si jo anés a Bèlgica, a més de parlar el francès, miraria d'aprendre el flamenc perquè seria un deure moral i de respecte al poble belga. Sobre el tema de les banderes, és cert que a la pràctica els veritables separatistes són molts espanyolistes, que consideren a Catalunya com a espanyola o no segons els hi convé. Ni ells s'aclaren. Pel que fa al tercer escrit, els personatges de Cambó i Tarradellas sempre han estat molt controvertits i manipulats. Lamanipulació més desgraciada és la de partits antinacionalistes com Ciutadans i del PP que n'han fet un ús pervertit només pel fet de què no eren separatistes. Si ambdós visquessin això ells no ho haurien consentit. Me n'alegro de què hagis escrit en elmeu blog. Salutacions i Bones Festes.

Kralik dijo...

Hola Miguel:

No entiendo tu manera de argumentar, que es la de muchos en muy diversos temas, no sólo en este del nacionalismo. Tu razonamiento viene a decir: ¿acusas a los nacionalistas de algo malo que hizo antes España o cualquier otra nación conquistadora? Lo que equivale a justificar algo malo en una maldad anterior o mayor.

Para mí, lo malo es malo, lo haga quién lo haga y en la medida que sea. Tanto en Cataluña como en Galicia existe gente que , de poder, extendería a la fuerza su "cultura", conquistaría pedazos de nacionalidades como quién merienda un pastel; porque el nacionalismo, una vez asentado su dominio, va a querer IMPERAR más allá, conquistar, imponer y dominar. Y eso es malo, lo hayan hecho antes quien quiera que lo hicieran y lo haga luego quien sea.

No me vale justificar un mal en otro.

Amigo Ricard:

Gracias por tus palabras. Y lamento que el nacionalismo catalán de Tarradellas no sea el que impere ahora. Es más "vendible" cualquier victimismo, cualquier radicalización, la manipulación histórica.

El sentido común sí que está en peligro de extinción en este país. A ello deberían dedicarse nuestros esfuerzos: a proteger el poco sentido que queda.

Pero me temo que doy el asunto por perdido. Nos faltan siglos de cultura democrática, de tolerancia y de respeto. Somos un país de cainitas, a la historia me remito.

Un abrazo.

Miquel dijo...

Hola Kralik

Estoy de acuerdo contigo. Lo malo es malo, ahora y antes que ahora, aquí y allí. Por eso no entiendo tu razonamiento. El Estado español, como muchos otros se ha construido a sangre y fuego. I las naciones que se han emancipado, en America, Africa o Europa, no siempre lo han podido hacer pacificamente. I al lado de esto ... que hacen los nacionalistas para que los equipares? Se presentan a las elecciones, la gente los vota o no. En funcion de los concejales y diputados que tienen (si tienen mayoria absoluta), y/o su capacidad de dialogar con otras fuerzas (por tanto de ser dialogantes y no fanaticos), goviernan o no. I todo lo que hacen lo puede canviar otro govierno de otro signo si consigue el apoyo del electorado. Ya veo: ¡¡¡ una gran maldad !!! Realmente es inconcedible que intenten llevar a termino las propuestas de su programa electoral, je, je.

Dices que existe gente que , de poder, extendería a la fuerza su "cultura", conquistaría pedazos de nacionalidades como quién merienda un pastel; porque el nacionalismo, una vez asentado su dominio, va a querer IMPERAR más allá, conquistar, imponer y dominar.

Però fuera de la política ficción estan los hechos. El unico nacionalismo que ha hecho esto en el Estado Español, a sido el nacionalismo español. I por poco amigo, se merienda todo el pastel.

Kralik dijo...

Hola Miguel:

Vayamos por partes. Estamos de acuerdo en lo que lo malo es malo, venga de quién venga. Entonces, el estar recordando guerras pasadas o hechos vergonzosos de otras épocas, algunas muy lejanas, es una manera de argumentar bastante tramposa. Además, por mi experienza en Galicia, veo que los nacionalistas (y aquí meto a la derecha y la izquierda, pues ambos formulan cosas similares) manipulan, desgajan y usan la historia a su antojo, sin el mínimo rigor, de manera interesada y demagógica. Así que no les puedo dar mucho crédito a sus argumentos históricos.

Algo que no debemos olvidar es no la historia está ahí para ayudar a comprendernos, para servir de aviso y evitar que cometamos errores de antes. Pero no para juzgar hechos pasados con la mentalidad actual, a toro pasado. Eso es engañarnos y no lleva a nada bueno.

Lo de la democracia de los nacionalismos.... en teoría es como comentas, pero no así en la práctica. Y me remito a lo que sucedió en Galicia con el pacto PSOE-BNG (nacionalistas) en los años que gobernaron juntos. Primero, la fuerza más votada fue el PP, pero el pacto de socialistas y BNG les permitió gobernar. Y el BNG, con un 15% de los votos (el dato no es exacto, pues no recuerdo el real, pero por ahí andaba), obtuvo algunas consejerías estratégicas que le permitieron imponer sus ideas con chantajes a veces y de manera "porque quiero yo" otras, en contra incluso de lo que opinaban sus socios de gobierno. Manipularon, dieron subvenciones millonarias a organizaciones afines a ellos y crearon tal grado de tensión que hasta el PSOE terminó quemado del pacto.

Y es que en su ideología no entra el concepto mayoría o votación. Ellos se creen poseedores de la verdad y tienen que imponerla como sea. intentaron también extender lo que ellos creen galleguidad hasta en Extremadura, con el ridículo correspondiente.

Fíjate sin son demócratas que el tribunal supremo de Galicia zanjó una disputa absurda promovida por ellos declarando que el nombre oficial de la comunidad era Galicia. Pues a pesar de ello siguieron (y siguen) usando el término Galiza en papeles oficiles, comunicados, negando la palabra a diputados que decían Galicia en las sesiones, etc. Ahí vemos lo que respetan el juego democrático.

Yo creo que falta cultura democrática en España, por todas partes, pero en algunos casos es demasiado evidente y negarlo sería engañarnos a nosotros mismos.

Un saludo y feliz año.

LUIS PUEYO GARCIA dijo...

Hola. Me gustaría recordar a Miquel que el conocimiento de la lengua Castellana( llamada lengua española en todo el orbe) es obligatorio en toda España, porque lo dice la Constitución Española vigente. Por lo tanto todo el mundo debe ser tener las mismas posibilidades de ser funcionario o de acceder a cualquier trabajo con el único conocimiento del castellano. La propia Constitución dice que las lenguas cooficiales no son de obligatorio conocimiento. Repito, obligatoriedad ( deber) frente a derecho a conocer. Por lo tanto el Castellano es obligatorio conocerlo, no así el Catalán , Gallego, Vasco, ect. Por eso no es legal ni constitucional exigir el Catalán como requisito excluyente en Cataluña. Si el Castellano porque la Constitución que rige en Cataluña y en el resto del Estado obliga ( deber de) a conocer el Castellano en España. Yo no puedo ser discriminado en Cataluña por no conocer el Catalán y tengo derecho a , por ejemplo, recibir la educación en Castellano.